miércoles, 14 de junio de 2023

¿Con cuántos votos ganaron los presidentes antes de la ley Sáenz Peña?


Año

Presidente

Lo votaron

Total de votantes

1826

Rivadavia

35

38

1854

Urquiza

91

98

1860

Derqui

72

118

1862

Mitre

133

156

1868

Sarmiento

79

131

1874

Avellaneda

145

224

1880

Roca

155

225

1886

Celman

168

213

1892

Luis Sáenz Peña

210

220

1898

Roca

218

256

1904

Quintana

240

288

1910

Roque Sáenz Peña

265

266

1916

Yrigoyen

340.802

752.932

 

jueves, 8 de junio de 2023

Los virreyes que descansan en Buenos Aires

 

Generalmente, los virreyes eran nobles españoles que cruzaban el atlántico para cumplir su mandato y volvían a sus tierras. Sin embargo dos, nunca volvieron y están enterrados en Buenos Aires.

Virrey Pedro Melo de Portugal (1795-1797)

-Una muerte dudosa que las hormigas negras, con su espadín de oro, buscaron esclarecer-

El Virrey Melo visitaba con frecuencia el convento de las monjas capuchinas (Hoy iglesia San Juan Bautista). Entre las monjas se encontraba, sor María Clara, que tenía fama de profetisa. Y un día le dijo: “Señor, mándese Vuestra Merced sepultar aquí, porque sus monjas se han de acordar de encomendarlo a Dios”.

En abril de 1797, el virrey, realizó una visita a las fortificaciones de Montevideo (por el avance portugués). Y allí ocurrió un hecho muy raro e inesperado.

Según las fuentes oficiales, cuando estaba andando en su caballo, se empezó a sentir mal, y en pleno movimiento, se cayó al piso donde  golpeó su cabeza con una piedra generándole la muerte.

Mucho infortunio para una muerte y muy sospechosa para haberle ocurrido a un Virrey, que además, se dio lejos de su ciudad de influencia.

Quizás sea casualidad, pero el gobernador de Montevideo en esa época, era Antonio Olaguer Feliú, que luego de la muerta de Pedro de Melo, sería nombrado Virrey.

Los restos del virrey muerto fueron llevados, como no podía ser de otra manera, al convento de las monjas capuchinas. Fue enterrado vestido de gala con su espadín de oro y plata.

En 1870, una plaga de hormigas negras invadió el templo. Y cuando siguieron su camino, llegaron a su hormiguero. El mismo, estaba dentro del cráneo de Pedro de Melo. De casualidad, descubrieron su tumba. Ahí estaban sus huesos y su espadín reluciente. Casi, como si las hormigas negras buscaban atraer a alguien para esclarecer su dudosa muerte.

Lamentablemente, en esa época no existía el concepto de conservación histórica. El cuerpo no fue conservado y el espadín lo fundieron para fabricar una patena.

Hoy, su lapida se encuentra en el costado derecho del altar de la iglesia San Juan Bautista en Buenos Aires.




Virrey Joaquín del Pino (1801-1804)

-Crónica de una muerte anunciada-

En una época donde el promedio de vida era corto, y llegar a los 40 años era un milagro, nombrar un virrey con 71 años era más un presagio de dejar un cargo vacío que otra cosa.

Llegó a Buenos Aires en 1771, porque además de ser militar era ingeniero, y el virrey Vértiz lo solicitó para reparar los baluartes de Montevideo (Había diseñado el castillo de Montjuic en Barcelona). Llegó sin imaginar que iba a ser virrey, y menos, que iba a morir acá.

Rápidamente, y gracias a que era un administrador muy eficiente e ilustrado,  comenzaron a  asignarle cargos políticos. Fue gobernador de Montevideo, de Chile, de Charcas y en 1800 lo nombraron virrey del virreinato del rio de la plata. Merecido cargo pero a una edad tardía.

Estaba casado con Rafaela de Vera Mujica y López Pintado o simplemente “la virreina”. Ella era santafesina y vivó, luego de la muerta de su marido, en una casona en Belgrano y Perú conocida como “la casona de la virreina”. En esa casona se libró una famosa y sangrienta batalla durante las invasiones inglesas. Hoy se encuentra el edificio Otto Wulff. También sus restos descansan en Buenos Aires en la iglesia del Pilar en Recoleta.

Juntos tuvieron una hija, Joaquina del Pino. En una ocasión, acompañó a su padre al Colegio San Carlos (Nacional de Buenos Aires) para felicitar a los alumnos más destacados. Entre ellos, se encontraba Bernardino Rivadavia que no pudo quitarle los ojos en todo el acto. Luego, ambos se casarían en la iglesia de la Merced (donde también se casó San Martin) en 1809.

Finalmente, en 1804, Joaquín del Pino no aguantó más y se enfermó en pleno mandato. Murió a los 75 años.

Está enterrado en la catedral de Buenos Aires.




lunes, 5 de junio de 2023

Los Pueyrredón (Padre e hijo)




Juan Martin de Pueyrredón y Labrucherie era un francés convertido en soldado español que logró, a los 25 años, una licencia para poder comerciar con España en las indias occidentales. Corría el año 1763 y se mudó a Buenos Aires.

En el incipiente pueblo porteño, abrió una casa de exportación y sus negocios prosperaron. En 1766, en la catedral de la ciudad, se casó con la criolla Rita Damasia Dogan y Soria y tuvieron 11 hijos. El sexto, fue Juan Martín Mariano Pueyrredón Dogan nacido en 1777 (un año antes que su amigo San Martin y ambos morirían en 1850).

A los Pueyrredón les iba muy bien en el monopolio comercial con España. Es por eso, que lograron enviar a Juan Martin a estudiar y participar del negocio familiar a Europa. Pueyrredón viaja en 1795 y es testigo del ascenso de Napoleón, y consecuentemente, de las guerras napoleónicas.

A comienzos de SXIX, los ataques de la flota británica a la española y francesa iban en aumento. Y en 1804, con el hundimiento por parte de Inglaterra a un barco de pasajeros provenientes de América, España le declara formalmente la guerra a Inglaterra.

España y Francia se alían contra Inglaterra que pretendía las rutas comerciales del atlántico.

Es en ese momento, cuando Pueyrredón decidió volver a Buenos Aires a defender su negocio familiar en tiempos de guerra con Inglaterra. Llegó en 1805, justo antes de la primera invasión inglesa, y con su gran fortuna, logró formar un pequeño ejército (futuro cuerpo de Húsares).

Húsares de Pueyrredón

Finalmente, los ingleses invadieron Buenos Aires en 1806. Pueyrredón, con su ejército personal, intentó retomar la ciudad pero los ingleses lo descubrieron antes y lo vencieron en la famosa batalla de Perdriel (1 agosto 1806). Pueyrredón escapó a Montevideo donde se reunió con Liniers que había ido a buscar soldados españoles para la reconquista. Ambos retomaron Buenos Aires el 12 de agosto de 1806 y se convirtió en un héroe.

Aprovechando su momento de fama, su porte social, y sus contactos con España, el Cabildo lo nombró representante para enviarlo a Madrid en noviembre. Su misión era poder contarle al Rey que habíamos vencido a los ingleses pero que seguían en el Rio de la plata por lo que necesitábamos una flota española con soldados y armas.


Pueyrredón, no logró su cometido porque España estaba sumergida en grandes problemas: Primero, la guerra contra Inglaterra, que luego de la batalla de Trafalgar, ya no poseían ni un barco. Y segundo, la invasión de su aliado Napoleón en 1808.

De hecho, Juan Martin es testigo de los acontecimientos del 2 y 3 de mayo de 1808 inmortalizados en los cuadros de Goya y en la memoria española.

Ante esta situación, y desilusionado con España, Pueyrredón decidió volver a Buenos Aires.

Arribó a Montevideo en enero de 1809 y fue puesto preso por el gobernador español Francisco Javier de Elío por “sospechoso”. Logró escaparse a Brasil y volver a Buenos Aires. Pero, para su suerte, ya se encontraba Cisneros como virrey y fue, nuevamente, puesto preso, y nuevamente, se escapó al Brasil. Allí, participó de la propuesta Carlotista.

Recién llegó a Buenos Aires en junio de 1810, un mes después de la revolución de mayo. En agosto fue nombrado gobernador de Córdoba (que estaba atravesando una situación de crisis política porque recientemente habían fusilado a Liniers que residía en esa ciudad). Y en enero de 1811, fue nombrado gobernador de Chuquisaca (que también atravesaba una situación de crisis por la derrota crucial en la batalla de Huaqui).

La pérdida del alto Perú, generó la disolución de la junta grande y la creación de un triunvirato. Ante la renuncia de uno de sus miembros, Juan Martin ocupó el puesto.

Llegó el año 1812, y fue un momento bisagra para nuestra historia y la de Pueyrredón: arribó a Buenos Aires, San Martin.

A pesar de que ambos eran masones, y de que fue Pueyrredón el que ordenó la creación del cuerpo de granaderos especialmente para San Martin, el triunvirato estaba liderado por Rivadavia, enemigo de San Martin.

Rivadavia poseía una postura pasiva con España y ordenaba no luchar. Pero Belgrano, y luego de desobedecerlo, generó las victorias de Salta y Tucumán. Esto desencadenó una revuelta política generando la revolución de octubre.

Pueyrredón, por ser miembro del gobierno de Rivadavia, quedó como un “opositor” de San Martin y fue desterrado a San Luis donde se alejó de la política y se dedicó al campo.

Tuvieron que pasar dos años para que San Martin pidiera reunirse con él. El objetivo fue buscar su apoyo para llevar a cabo el principal objetivo de San Martin en estas tierras: Expulsar a los españoles de Lima. Pero para eso, faltaba declarar la independencia y juntar recursos para cruzar los andes, liberar Chile, y luego por mar, liberar Lima (Plan de Maitland). Juan Martin de Pueyrredón iba a ser clave en ambas.

En 1815 se reincorporó en la política y viajó a Buenos Aires donde se casó con Calixta Tellechea y Caviedes (hija de uno de los ajusticiados de 1812). Ambos se mudan la casa de ella en San Isidro (Hoy museo de Pueyrredón).


"ví una niña, me agradó, nos comprometimos, y hoy hacen ocho días que me casé con doña mariquita tellechea y caviedes, joven que aún no cuenta catorce años, educada en los mismos principios de nuestras familias, y acostumbrada al recogimiento y a la virtud".

En 1816 se lleva a cabo el congreso de Tucumán. Con el apoyo de San Martin y Güemes, participa como diputado de San Luis y es elegido como el próximo director.

Juan Martin de Pueyrredón asume el directorio desde 1816 a 1819. Y es aquí donde desarrolló todo su apoyo a San Martin, la masonería y su plan de llevar a cabo el plan Maitland. Gracias a Pueyrredón, muchos recursos de la nación fueron destinados al cruce de los andes. Esto recibió muchas críticas, porque en una situación de crisis económica y política, estábamos gastando recursos en liberar a países que no podían hacerlo solos (recordemos que Argentina liberó Chile y Perú pero no anexó a ninguno).

Pueyrredón se arriesgó mucho en esta colaboración con San Martin, y es ahí, donde se forjó su amistad.

« (…) Van 400 recados. Van hoy por correo, en un cajón, los dos únicos clarines que se han encontrado. Van los 2000 sables de repuesto que me pide. Van 200 tiendas de campaña o pabellones. Y no hay más. Va el mundo. Va el demonio. Va la carne. Y no sé yo cómo me irá con las trampas en que quedo para pagarlo todo o bien que entrando en quiebra, me voy yo también para que usted me dé algo del charqui que le mando. ¡Y qué caray! No me vuelva a pedir más, si no quiere recibir la noticia de que he amanecido colgado en un tirante de la fortaleza de Buenos Aires…”.

Y no solo fue clave para la independencia americana en nuestras tierras, sino que también lo fue en España. En 1819, Pueyrredon en persona, se encargó de financiar y colaborar con el “Pronunciamiento de Riego” que se llevó a cabo en Cádiz. El mismo, fue un levantamiento militar español contra Fernando VII generando el final del deseo de recuperar las colonias de América.

El congreso de Tucumán también sancionó la creación de una constitución. En 1819 se escribió la primera constitución argentina. Pero la misma, era tan unitaria que generó un fuerte rechazó en el interior promoviendo la renuncia de Pueyrredon al directorio. Otra vez, será puesto preso por el gobernador de Buenos Aires, Sarratea. Pero fue solo una movida política, el mismo Sarratea (que habían sido compañeros en el triunvirato) lo ayudo a escapar y se refugió en Montevideo.

Finalmente, la constitución sería rechazada en su totalidad y se iniciaría la anarquía del año XX.

Volvió a Buenos Aires en 1821, y cuando Rivadavia fue presidente, esté lo nombró miembro de la Comisión Militar encargada de la reforma del ejército.

Luego del fusilamiento de Dorrego, intentó mediar entre Lavalle y Rosas pero no logró su objetivo. Esa fue su última participación en la política.

En 1823, nació su hijo, el pintor y arquitecto argentino: Prilidiano Paz Pueyrredón.

Los Pueyrredón eran muy amigos de los Ortiz de Rozas, entre otros miembros de la sociedad porteña. Sin embargo, Rosas había decidido expropiar los bienes de todos los ciudadanos franceses (y descendientes) a raíz del conflicto que en ese momento existía con Francia. A los Pueyrredón, no se les llegó a quitar nada por su historia y contactos, igualmente, decidieron exiliarse entre 1835 y 1849. Vivieron a París, Burdeos y Rio de Janeiro.

El negocio de la exportación de cuero permitió que Prilidiano estudiase bellas artes y se recibiera de ingeniero. La situación tensa entre Rosas y Francia llegaría a su fin luego de la batalla de vuelta de obligado (1845).

Finalmente, los Pueyrredón regresaron a Buenos y Juan Martin de Pueyrredón muere en su casa de San Isidro en 1850 mientras San Martin moría en Francia.


“Yo no quiero vida, sin la vida de mi Patria y viviré con ella, y moriré por darle vida”.


Prilidiano, con 26 años. Era un joven de la sociedad porteña al cual recurrían por retratos. Entre ellos se encuentra el de la hija de Rosas, Manuelita de 1851 y su vestido rojo punzó (se encuentra en el bellas artes y fue utilizada para los billetes de 20 pesos).

Manuelita Rosas 1851 (MNBA)







Otro de sus retratos conocidos es el de su prima segunda, Magdalena Mercedes Sinforosa Costa Ituarte, su gran amor. Ante el rechazo de ella, nunca terminó de pintarlo.


Retrato de Magdalena Costa 1851 (Museo Pueyrredón)


Pero si en algo se destacó en la pintura, fue por realizar los primeros desnudos en el río de la plata.

“El Baño” 1865 (MNBA)


“Yo me llamo Pedro Pablo Prilidiano Pueyrredón, pobre pintor que pinta cuadros por pocos pesos"

Aparentemente, con el corazón roto por el rechazo de su prima, se mudó a Cádiz donde tuvo una hija a la cual le puso el nombre de su prima.

Volvió a Buenos Aires en 1854 y se dedicó más a la arquitectura y a la ingeniería. Comenzó con restauraciones (Pirámide de mayo y casa rosada). Luego realizó los planos de la casa quinta de Miguel de Azcuénaga (hoy la quinta presidencial).

En 1862 construyó, como ingeniero, el puente sobre el riachuelo en Barracas. Pero, lamentablemente, esté se derrumbó. Esto le generó un pico de estrés y lo enfermó bastaste. Comenzó la construcción de un nuevo puente pero nunca lo vio terminado.

No sabremos si fue por la muerte de su madre en 1869 o por el malestar de su puente caído, pero su salud se agravó tanto que falleció en la quinta de San Isidro en 1870 con 47 años.

"Cada uno tiene una misión que cumplir en el mundo; la mía es el olvido de mí mismo en favor de los seres amados que me rodean."

viernes, 19 de mayo de 2023

Los Pellegrini (Padre e hijo)


Charles Henri Pellegrini y su hijo Carlos, futuro presidente de la Argentina.

Bernandino Rivadavia, durante su corta presidencia (1826-1827), intentó realizar muchos cambios. Entre ellos, construir un verdadero puerto en Buenos aires. 

Para eso, se contactó con Juan Larrea (Ex miembro de la primera junta) que vivía en Burdeos-Francia ejerciendo el cargo de cónsul, para que le consiga un ingeniero hidráulico.

Larrea contrató a un joven Francés llamado Charles Henri Pellegrini que arribó en Buenos aires en 1828.

Para su mala suerte, fue un año de muchos conflictos políticos: Rivadavia había renunciado a su cargo de presidente, se perdió la guerra con Brasil y Lavalle había fusilado a  Dorrego. La inestabilidad era total.

Había un gobierno provisorio a cargo de Viamonte, que claramente tenía otras prioridades antes que la construcción del puerto de Buenos Aires y canceló el proyecto. Charles Henri Pellegrini apenas pudo trabajar unos meses para el reconocido Ingeniero ingles James Bevans en el Departamento de Ingeniería Hidráulica y luego se quedó sin trabajo.

Ante la imposibilidad de trabajar como ingeniero, Charles se las empezó a rebuscar con un don oculto: La pintura.

Comenzó haciendo retratos por poco dinero y luego  se vinculó con el litógrafo César Hipólito Bacle  que era el dueño del "Taller de Litografía e Imprenta del Estado". Entre 1830 y 1835 pintó cerca de 500 retratos. Hasta retrato a Rosas. Algunos de sus cuadros se exponen actualmente en el Museo Nacional de Bellas Artes.

Bacle era antirosista, y por lo tanto, perseguido por la mazorca. Fue preso y finalmente murió por torturas. Su muerte fue una de las causas aducidas para justificar la intervención francesa de 1838.

Ante esta situación, Pellegrini pausó su labor como retratista y litógrafo por miedo a que le pasara lo mismo que a su compañero.  Se compró la estancia "La Figura" en Cañuelas y se dedicó a la vida de campo.  Tendría que esperar hasta después de la batalla de Caseros (la que alejó a Rosas del país en 1852) para volver a lo suyo como ingeniero.  Su principal trabajo fue la edificación del antiguo Teatro Colón y el diseño de los planos para dotar de agua corriente a la ciudad de Buenos Aires.


Pinturas de Charles Henri Pellegrini en el Museo de Bellas Artes


   
Retrato para Juan Manuel de Rosas (1833)



En 1840, luego de la muerte de su antiguo jefe en el Departamento de Ingeniería Hidráulica (James Bevans) la familia del mismo entró en una profunda pobreza. La viuda y sus hijas, tuvieron la necesidad de dar clases de inglés y de vender las  antiguas herramientas de ingeniería de su padre para poder subsistir. Cuando Charles Henri se enteró de esta situación, no dudo en ir a comprar alguna herramienta para colaborar con la familia de su ex jefe. Fue ahí, donde conoció a su hija, la be­lla Ma­ría Be­vans Bright.

En 1841 se casaron y en 1846 nació Carlos Enrique José Pellegrini. O más conocido como Carlos Pellegrini, Presidente de la República Argentina entre 1890 y 1892. Fue el primer presidente, hijo de inmigrantes.


Charles Henri Pellegrini en el centro, rodeado de su mujer, su cuñada y sus hijos. Detrás de él, en lo alto, el futuro presidente Carlos Pellegrini. 

Desde pequeño, a Carlos Pellegrini le hablaron en inglés y francés. Se cree que primero aprendió esas lenguas antes que el español. Se notaba en su tono al hablar, por eso su apodo “El Gringo” creado por sus compañeros del Nacional de Buenos Aires.

A los ocho años de edad, comenzó a estudiar en la escuela de su tía Ana (Reconocido colegio ingles del barrio de Belgrano). Luego, ingresó a la Facultad de Derecho, pero en 1865 debió incorporarse al ejército para participar de la guerra de la triple alianza contra Paraguay donde tuvo una destacada participación.


Carlos Pellegrini en la Guerra de la Triple Alianza, el más alto detrás de Dominguito Sarmiento.

Al volver de la guerra, terminó sus estudios y se recibió de abogado en 1869. Rápidamente, y gracias a los contactos de su padre, comenzó a trabajar en el estado como subsecretario del Ministerio de Hacienda durante la presidencia de Domingo Faustino Sarmiento (1868-1874).

 Pero su sueño, era participar del Congreso.

Se postuló como diputado en 1871 y 1872 pero fracasó en ambas. Costaba mucho ser electo en épocas donde no existía el sufragio secreto y universal. Fue una época de mucha frustración para él.

Recién, al finalizar el gobierno de Sarmiento,  logró conseguir su lugar en el tan deseado Congreso. Fue el diputado más joven en la historia argentina con 26 años.

En esos años, la vida le había brindado la oportunidad que tanto buscó en la política, pero al mismo tiempo, le quitó a su padre que murió en 1875.

Los Pellegrini se despidieron hasta un nuevo encuentro.

Carlos Pellegrini descansando con amigos.





jueves, 18 de mayo de 2023

Whitelocke no sólo perdió Buenos Aires, también su trabajo.

Caricatura de Whitelocke que se publicó en Londres donde unos niños tambores le desgarran el traje y el demonio le ofrece un arma para que se suicide.  


Al atardecer del 5 de julio de 1807, los ingleses se rendían en Plaza de mayo ante Liniers. La defensa, liderada por Álzaga, fue un éxito. Al general inglés, John Whitelocke, no le quedó otra que rendirse.

Para nosotros, acá termina el capítulo de las invasiones inglesas en nuestra historia. ¿Pero qué pasó en Inglaterra luego de su derrota?

Al volver a su hogar, los responsables de no tomar Buenos Aires, tuvieron que dar explicaciones ante un consejo de guerra a partir del 21 de enero de 1808.

El fiscal del mismo, fue Richard Ryder, quien declaró: “La expedición al mando de Whitelocke fracasó completamente…lo que ha desvanecido todas las esperanzas que se abrigaban de abrir nuevos mercados a nuestras manufacturas.”

Estas palabras, al inicio del juicio, dejan bien en claro el propósito de las invasiones inglesas en el río de la plata: Robarle a España sus colonias y anexarlas a sus rutas comerciales incipientes.

A lo que Whitelocke respondió: “Esperaba encontrar una gran porción de habitantes preparados a secundar nuestras miras. Pero resultó ser un país completamente hostil.”

En la respuesta del General, se ve reflejada la expectativa inglesa. Para ellos, los vecinos de Buenos Aires los iban a apoyar porque era mejor ser parte del exitoso imperio ingles que del decadente imperio español. De hecho, la orden era no disparar a los vecinos, sólo a los soldados españoles.

Los ingleses ya comerciaban ilegalmente (contrabando) con los vecinos de Buenos Aires hacía varios años tras el abandono total por parte de España. Por lo tanto, pensaron que iban a recibir el apoyo necesario de sus vecinos contra las autoridades españolas gobernantes.

Lo confirma esta declaración de Whitelocke en el juicio: “…Había considerado estéril entrar a fuego en la ciudad y había preferido una confrontación directa con los soldados españoles.”

Pero estos vecinos, los que tenían vínculo con ellos, eran pocos: la elite.

La elite de Buenos Aires compartía muchos ideales, en lo comercial y en lo político, con los ingleses. El modelo ingles era el ejemplar, pero eso no significaba que estarían dispuestos a ser una colonia de ellos. La elite de Buenos Aires buscaba la independencia de España pero con el apoyo de Inglaterra y no con el anexo.

Finalmente, los vecinos de Buenos Aires atacaron ferozmente a las tropas británicas (que no se defendieron en un comienzo) antes de llegar a la plaza para enfrentarse a los españoles. Durante esta primera etapa en la entrada a la ciudad, Whitelocke perdió más de la mitad de sus hombres entre bajas y prisioneros.

Ante la sorpresa de rechazo por parte de los vecinos, la desmedida distribución de sus tropas, la mala comunicación y la cantidad de bajas, decidió rendirse. El plan original no se estaba llevando a cabo, los habitantes de Buenos Aires no mostraban interés en ser parte del imperio Ingles.

Y reconoció: “Pude haber errado en adoptar un plan que ha dado malos resultados. Por confiar en él, pude haber dejado de tomar toda la precaución necesaria, y que habría tomado de prever la resistencia que se nos opuso.”

En el juicio se lo culpó de:

-Haber exasperado los ánimos de la población porteña al exigir la entrega de empleados civiles en calidad de guerra.
-Haber mandado dividir las fuerzas y hacerlas entrar en la ciudad con las armas sin cargar.
-No haber socorrido a las divisiones que se hallaban acorraladas en Buenos Aires.
-Haber capitulado de manera de perder las posiciones conquistadas en la ciudad y aún la plaza de Montevideo, «que se hallaba suficientemente guarnecida y provista contra un ataque».

El 18 de marzo de 1808 fue la sentencia:

El tribunal lo declaró culpable de todos los cargos mencionados, con excepción del segundo en la parte que se refiere a la orden de llevar armas sin cargar.
Lo que más les molestó a los ingleses, no fue que se haya rendido en Buenos Aires, sino que haya entregado Montevideo.
Finalmente, el Gobierno inglés lo dio de baja y lo declaró “Inepto e indigno de servir a S.M. en ninguna clase militar”.

Vivió en el retiro hasta su muerte el 23 de octubre de 1833.




viernes, 24 de febrero de 2023

Foto tapa - "Imagine" - JOHN LENNON - (Yoko Ono)

 


Cuando Lennon tuvo que idear la tapa de “Imagine”, pensó en su amigo Andy Warhol.

El artista pop llegó a su casa y comenzó a sacarle fotos con una polaroid. Fotos de primeros planos de su cara. Aunque las fotos son muy parecida a la que se utilizó para la tapa, la misma, no terminó siendo de Warhol.

Parece, que luego de retirarse Andy, Yoko Ono tomó la polaroid y comenzó a sacar fotos parecidas. Y es una foto de ella la que se terminó usando para la tapa.

Yoko Ono utilizó una técnica artística dentro del mundo de la fotografía: La doble exposición. Esto significa, exponer dos veces el mismo negativo, o en otras palabras, sacar dos fotos en una. Ambas imágenes se entremezclan y genera una nueva.

Una de las fotos es la cara de John y la otra es de un cuadro del artista Geoff Hendricks (artista plástico que pintaba cielos con nubes en múltiples superficies).

El concepto era crear un ambiente onírico para que la tapa pueda transmitir la sensación de que John estuviera “imaginando”.

miércoles, 22 de febrero de 2023

Foto tapa “Cross Road” BON JOVI - (Anton Corbijn)






Anton Corbijn es un reconocido fotógrafo del mundo de la música, al nivel de haber dejado un estilo que todos copiaron.

Su concepto era salir de la fotografía “glamour” con la cual el resto de los fotógrafos retrataban a los músicos (maquillaje, cambio de ropa, colores, luces artificiales en estudios cerrados).

Corbijn, se arriesgó a ofrecer lo opuesto porque creía que el rock tenía que estar reflejado en las fotos. Desde los 70’s, sus fotos se caracterizaban por ser muy rusticas. Lograba captar una imagen más humana del músico, ya sea en su ámbito, con su ropa, en locaciones reales, al aire libre y con luz natural. Elegía sacar con 35 mm, en blanco y negro, muy granuladas, con mucho contraste y sin trípode.

Composición:

Según la ley de tercios, si dividimos la foto en partes iguales utilizando 4 líneas, dónde se crucen las mismas, serán los 4 puntos de mayor interés de la imagen. Y a su vez, las líneas también son guías de interés. El concepto es lograr dinamismo y un mayor recorrido visual. No tener los elementos en el centro, es más entretenido para la vista. Y si existen dos puntos de interés, se pueden situar en puntos o líneas opuestos.

En esta foto, Jon bon Jovi, ocupa toda la línea de la izquierda. Su cara está sobre el punto de interés superior y el diario en el inferior. El otro punto de interés (el resto de la banda) ocupa el punto de interés opuesto. La ubicación de ambas figuras de interés están en una composición armoniosa.

Luego, hay una utilización artística de la profundidad de campo. Y este, es el fuerte del fotógrafo.

La profundidad de campo, es la zona de la foto que está en foco. Generalmente, si utilizamos esta herramienta, la figura principal de interés está en foco y el fondo borroso. Sin embargo, el fotógrafo, hace lo puesto. La figura principal es Jon Bon Jovi (más cercana a la cámara y que ocupa más lugar en la imagen) sin embargo, está fuera de foco. Y el resto de la banda, que es la figura secundaria, es la que está en foco.

Anton, juega con los centros de interés. Por un lado, pone a Jon Bon Jovi como figura principal pero fuera de foco. Y por otro lado, al resto de la banda en el fondo pero en foco. Es una manera de buscar compensar el peso de los miembros de la banda manipulando las reglas de la composición.