miércoles, 2 de septiembre de 2026

La resistencia al poder de la Primera Junta: Parte 4. La banda Oriental

 
Montevideo en 1810 - Amurallada y con un Fuerte



                                     El valor geopolítico de Montevideo 

-Puerto Natural: Profundidad, resguardo y cercanía a la costa sin intervención humana. 

Lejos, mejor que el de Buenos Aires, dónde había que dragar el fondo para que los barcos no se queden encallados. Además, no podían acercarse a la costa por la poca profundidad del río. Carretas tiradas por caballos tenía que adentrarse en el rio para llegar al barco y descargar mercadería o pasajeros. Sumamente incómodo. Imagínense al Virrey bajando del barco en el medio del rio y subiendo a una carreta que se dirigía a la costa con el agua por la mitad.

-Ubicación: Era el Puerto Español de ultramar más cercano a Europa y era la puerta al Río de la plata.

-Apostadero Naval: Era la sede del Apostadero Naval de la Real Armada (la base militar marítima más importante de España en el Atlántico Sur).

-Contenía el avance Portugués: Luego de la llegada de los portugueses a Colonia, España fundó Montevideo deteniendo el avance sobre el Rio de la plata. Hasta 1810, su único enemigo en Sudamérica.

-Ciudad amurallada y Fuerte: A diferencia de Buenos aires, Montevideo fue dotada de murallas y fortificaciones avanzadas. Era impenetrable. El escudo protector de los intereses españoles en el sur.

-Control del contrabando: Era la sede del control comercial en el Rio de la Plata. A diferencia de Buenos Aires que se enriquecía del contrabando.

-Era el puerto que necesitaba España para el envió de tropas para la recuperación de sus colonias en el sur.

A pesar de no ser la capital del virreinato, era la “llave” del rio de la plata.

Montevideo y su puerto natural


La banda oriental se dividía en dos

Por un lado, Montevideo, la ciudad amurallada que controlaba el puerto y que era él bastión español. Y por el otro lado,  el campo, con los criollos que preferían vender directo al mundo sin la intervención de España. 

Aquí vemos la similitud con los patriotas paraguayos, pero la diferencia, era que los orientales no estaban armados. Necesitaban de ayuda militar para sacar a España del medio, y esa ayuda, vendrá de Buenos Aires (lo que generara un futuro conflicto).


Elío

En el momento de creación de la Junta en Buenos Aires, el gobernador de Montevideo era Francisco Javier de Elío.

-Militar español de carrera. Peleó en África y Europa contra marroquíes y portugueses. 

-Luego de las invasiones inglesas, fue designado gobernador de Montevideo en 1807. 

-En 1808 creo la junta de Montevideo cuando Napoleón invade España y el Virrey del rio de la plata era un francés (Liniers). 

-En 1809, cuando llegó Cisneros como Virrey, deshizo  la junta y continuó como gobernador.

Francisco Javier de Elío



Montevideo Español

Montevideo, claramente, no aceptó a la junta rebelde de Buenos aires.  El 5 de junio Elío regresó a España, de manera urgente, para analizar la situación (quedó como gobernador Joaquín de Soria).

El 15 de junio de 1810, se rompieron formalmente  las relaciones con la Junta de Buenos Aires y se declaró el bloqueo naval contra la ciudad. El mismo se cumplió a partir del 3 de septiembre de 1810 y se extendió hasta mediados del mes de octubre de ese mismo año, cuando el embajador ingles en Brasil, Lord Strangford, intervino para que le levante.

Ese mismo mes, llegó a Montevideo, Gaspar de Vigodet (quien supo pelear junto a San Martin en Bailen). Fue designado por el Consejo de Regencia como el nuevo gobernador en julio de 1810, con la misión de frenar el avance de los movimientos independentistas rioplatenses. Se dispuso a controlar los ríos y cortar las comunicaciones del ejército revolucionario que avanzaba contra la Intendencia de Paraguay a través de la Mesopotamia.

España había designado al nuevo gobernador de Montevideo pero le faltaba designar a un nuevo Virrey del rio de la plata. Luego de valorar su postura defensiva de la monarquía frente a los movimientos americanos, el Consejo nombró a Francisco Javier de Elío como el nuevo Virrey llegando el 12 enero 1811 a Montevideo para hacer valer su nuevo título.

Gaspar de Vigodet



Artigas y el campo patriota

José Gervasio Artigas pertenecía a una de las familias fundadoras de la élite patricia de Montevideo. 

A parir de la revolución de mayo, los patriotas orientales, comienzan a reagruparse planeando quitar a España del medio. El 15 de febrero de 1811 Artigas desertó del Cuerpo de Blandengues en Colonia del Sacramento y se trasladó a Buenos Aires para ofrecer sus servicios en representación de esta elite. 

Buenos Aires apoyó la causa.  Le dio el grado de teniente coronel, 150 hombres y 200 pesos para iniciar el levantamiento de la Banda Oriental.

José Gervasio Artigas



El Grito de Asencio

Con el apoyo formal de Buenos Aires, el 28 de febrero de 1811, se dio inicio del levantamiento contra España. 

Artigas no estaba presente,  ya que estaba viajando desde Buenos Aires, pero fue dirigido por Pedro José Viera y Venancio Benavides.

Artigas cruzó el río Uruguay el 9 de marzo de 1811 y el 11 de abril emitió desde Mercedes la famosa “Proclama de Mercedes”, donde asumió formalmente el mando militar de todas las milicias rurales mientras esperaban la llegada de los ejércitos de Buenos Aires como apoyo.




Cambio de Gobierno en Buenos Aires: La revolución saavedrista toma el poder de la Junta Grande. 

Luego de la perdida de Paraguay, apareció una posibilidad concreta de recuperar la banda oriental con Artigas.  Para aprovechar que el ejército estaba volviendo de Paraguay, la Junta le ordenó a Belgrano (7 marzo 1811)  dirigirse a la banda oriental para reunirse con los patriotas orientales.

Mientras Belgrano avanzaba, en Buenos Aires se llevó a cabo un golpe interno en la Junta Grande. El 5 y 6 de abril de 1811, los saavedristas toman el control de la Junta Grande quitando toda influencia morenista radical luego de la muerto del mismo (4 marzo). Como Belgrano era morenista, lo relevaron del mando del ejército y le pidieron que viaje a Buenos Aires para enfrentar un juicio por la pérdida de Paraguay. En su reemplazo, lo designaron a José Casimiro Rondeau (22 de abril de 1811).

José Casimiro Rondeau



Enfrentamientos con el Montevideo español

Combate Naval de San Nicolás (2 de marzo de 1811)
Nuestro primer combate naval. La flota realista de Montevideo, buscaba cortar las comunicaciones en el rio Paraná y se encontró con los barcos de Azopardo que llevaban refuerzos al Paraguay. Victoria Española.

Combate de Soriano (4 abril 1811)

Mismos barcos españoles, bombardearon el pueblo rebelde de Villa Soriano (URU) y realizaron un desembarco de 100 hombres. Fueron rechazados por una pequeña escuadra del ejército del rio de la plata al mando de Miguel Estanislao Soler. Victoria Patriota.

Combate de San José (25 de abril de 1811)

Las milicias revolucionarias al mando de Venancio Benavides y Manuel Artigas, tomaron el pueblo de San José. Los Españoles de Montevideo enviaron un pequeño ejército para recuperarlo. Victoria Patriota.

Batalla de Las Piedras (18 de mayo de 1811)

La única batalla. Se enfrentaron cerca de Montevideo. Artigas simuló una retirada de infantería para atraer a los realistas al terreno llano y ordenó a la caballería (al mando de su hermano Manuel Francisco Artigas) cercarlos por la retaguardia. Victoria patriota de Artigas. Luego, llegó Rondeau con el ex ejército de Belgrano a sumarse al sitio de Montevideo.

Batalla de Las Piedras




Primer Sitio de Montevideo (21 de mayo al 12 de octubre de 1811)

Las tropas patriotas rodearon la ciudad por tierra impidiendo que los realistas se abastecieran de ganado y víveres del campo. Sin embargo, el sitio era incompleto por agua. La flota española dominaba el Río de la Plata. Por lo tanto, no era un sitio completo. 





La invasión “pacificadora” portuguesa (julio 1811)

Elío solicitó ayuda a Portugal (donde gobernaba la hermana de Fernando VII) y en julio de 1811, un ejército portugués invadió la Banda Oriental para romper el cerco y respaldar a los españoles generándole dos frentes opuestos a los ejércitos de Artigas y Rondeau. No hubo una batalla formal contra los patriotas pero sirvió para generar el armisticio. 

Fue una estrategia muy arriesgada por parte de Elío porque los portugueses deseaban la banda oriental desde siempre y los estaban invitando a invadirlos. 

Cambio de Gobierno en Buenos aires: Aparece el triunvirato (22 septiembre 1811)

Ante el avance Español en el norte y el avance portugués en el sur, las provincias unidas se vieron en una situación muy crítica militarmente. Fue el peor momento de nuestra revolución.

Se necesitaba tomar decisiones rápidas. El formato de la Junta Grande, donde las decisiones eran tomadas en consenso entre todos los representantes de cada provincia llevaba mucho tiempo y no era práctico para una guerra que se estaba librando, y menos, si esa guerra era de independencia.

Por eso, aprovechando que Saavedra estaba en el norte tratando de rearmar el ejército derrotado, la elite porteña y los morenitas que quedaban, toman el poder el 22 de septiembre de 1811 y dan comienzo al Triunvirato. Ese nuevo formato, dejaba a sólo tres personas tomar las decisiones del Poder Ejecutivo, aconsejados por sus ministros. El más destacado de ellos, y el que más influencia tuvo en las decisiones, fue Rivadavia.

El objetivo del triunvirato fue detener la ofensiva bélica (que no nos estaba trayendo buenos resultados) y buscar una solución diplomática con la nueva España constitucional y priorizar el comercio (que es la base de todo). De hecho, la única batalla fue la de Tucumán y por desobediencia de Belgrano.

El Armisticio de octubre de 1811

El nuevo gobierno tomó las riendas, y para salir de ese mal momento, tomó la decisión de firmar un armisticio con Montevideo para evitar los dos frentes. 
Se firmó el 20 de octubre de 1811 entre el Primer Triunvirato de Buenos Aires y el virrey español Francisco Javier de Elío.  

-Cesión del territorio: Buenos Aires acordó devolver toda la Banda Oriental y parte de los pueblos de las Misiones al control de la Corona española.  

-Levantamiento del Sitio: Las tropas de Buenos Aires y los milicianos orientales debían retirar el cerco sobre Montevideo e irse de la región.  

-Retiro portugués: A cambio, el virrey Elío prometió gestionar el cese de las hostilidades y el repliegue del ejército portugués hacia Brasil. (Que lo terminó logrando Lord Strangford).

-Reconocimiento regio: El gobierno de Buenos Aires se comprometió a volver a reconocer formalmente a Fernando VII como rey soberano.

Éxodo oriental

El pacto se firmó sin consultar al pueblo oriental. Artigas se sintió traicionado e inició el Éxodo del Pueblo Oriental. Miles de familias orientales (milicianos, campesinos, libertos) prefirieron abandonar sus casas y seguir a José Gervasio Artigas hacia Entre Ríos antes que someterse al gobierno español o portugués. Este hecho fue el inicio de la herida de Artigas contra Buenos Aires. Para el triunvirato, había que tomar decisiones rápidas, sin consultar, ya que se corría el peligro de perderlo todo.

España comienza a vernos como sus provincias del Rio de la plata.

La pérdida del control de la banda oriental y la arriesgada maniobra de pedirla a los portugueses que invadan territorio español, generó descontento en el Consejo de regencia que lo mandó  llamar. Elío partió el 18 de noviembre de 1811 y nunca más volvió.

El consejo decidió dejar al mando en Montevideo al gobernador Vigodet, pero en vez de otorgarle el título de Virrey, le otorgó el de: “Capitán general de las provincias del Río de la Plata y gobernador de Montevideo”.

Por primera vez, se ve la influencia de las cortes de Cádiz en su política exterior. Ya no había más título de Virrey ni colonias, sino provincias de España.

Aquí se ve el nuevo panorama español con el cual el triunvirato está dispuesto a negociar si le tienen paciencia. 


Elio

"Esta plaza se halla cercada por los rebeldes y la escasez de víveres amenaza a la guarnición y al vecindario. Si no recibimos con prontitud el auxilio de las tropas de S.M. Fidelísima [tropas portuguesas] o de la Península, el dominio de S.M. el Rey Fernando VII en estas comarcas corre inminente riesgo de perderse."
Artigas

"El pueblo de la Banda Oriental jamás prestará su consentimiento a un armisticio que lo entrega de nuevo a las cadenas de la tiranía. Si las tropas de Buenos Aires se retiran, este pueblo sabrá defender su libertad o perecer con honor antes que someterse de nuevo al yugo."

Rondeau

"Nuestras tropas sufren con constancia las inclemencias del tiempo y la desnudez, careciendo de la artillería pesada necesaria para batir las brechas de tan fuerte plaza; mas el entusiasmo por la causa sostiene el espíritu de los oficiales y la tropa."

Primer triunvirato

"Es preciso poner un término a los males que afligen a estas provincias. Las armas deben ceder el paso a la negociación... Este Gobierno no duda en concertar un armisticio razonable que estipule el retiro de las fuerzas que bloquean esa plaza [Montevideo], con la condición indispensable de que las tropas de Portugal evacuen inmediatamente el territorio de la Banda Oriental."

Comandante oriental

"Nos consta que se trata de entregarnos a nuestros antiguos dominadores. Si Buenos Aires cree conveniente abandonar la empresa, que lo haga; pero que no intente vendernos como esclavos. Nosotros sabremos sostener con el pecho desnudo los derechos que hemos adquirido a costa de nuestra sangre."


Cambio de Gobierno en Buenos Aires: Aparece el Segundo triunvirato (8 octubre 1812)

Llegada de San Martin y golpe de estado del 8 de octubre. La logia Lautaro exige el reinicio e la guerra independentista y la independencia. El ejército napoleónico estaba perdiendo en España y en Rusia, lo que inició su irreversible final. Fernando VII iba a volver.

Reinicio del sitio de Montevideo (20 de octubre de 1812 -23 de junio de 1814)

Con un nuevo gobierno, donde comparten la ideología, Artigas vuelve a sumar a su ejército junto a l de Rondeau para reiniciar el sitio.  

Batalla de Cerrito (31 de diciembre de 1812)

Cuando las tropas patriotas al mando de José Rondeau se acercaban a Montevideo, sufrieron un intento de rechazaron por parte de la guarnición española comandada por Gaspar de Vigodet. Los españoles atacaron con unos 1600 hombres y 8 cañones las posiciones de Rondeau, que contaba con 2000 soldados y 2 cañones.

Ese fue la última batalla en tierra. Desde ese momento, prefirieron cuidar a la infantería y jugar su mejor carta: Los barcos y la dominación del Rio de la plata (sabiendo que era el punto flojo de las fuerzas de Buenos Aires).


Asamblea año XIII (31 de enero de 1813- 26 de enero de 1815)

Como fue exigido por la logia, se dio inicio a asamblea constituyente que priorizaba la centralización del poder por encima de las autonomías provinciales, generando un fuerte cortocircuito con el interior federal. No se declaró la independencia ni se escribió una constitución.

Alvear rechazó a los diputados enviados por Artigas que exigían:  

-La declaración inmediata de la independencia absoluta de España.
-La forma de gobierno republicana y federal, con autonomía estricta para cada provincia.
-Que la sede del gobierno central estuviera fuera de Buenos Aires.

Fue el quiebre definitivo entre Artigas y Buenos Aires.

Carlos María de Alvear




Combate de San Lorenzo (3 de febrero de 1813)

Los realistas de Montevideo utilizaban constantemente la flota fluvial para saquear las poblaciones ribereñas, cortar las comunicaciones y abastecerse de ganado y alimentos, burlando el bloqueo terrestre patriota.

San Martín fue enviado a  defender las costas, al igual que Belgrano.

La vuelta de Fernando VII y sus ganas de recuperar las colonias desde Montevideo

Ante las derrotas sufridas en Europa, Napoleón Bonaparte decide liberar y devolverle formalmente la corona de España a Fernando VII mediante la firma del Tratado de Valençay (Diciembre de 1813). Prefirió tenerlo como aliado y evitar más enemigos.

Regresó a España dónde destruyó la constitución de 1812, impuso el absolutismo monárquico e intentó recuperar sus colonias en América, dónde Montevideo era el lugar ideal para el envío de la flota española. 

(Una gran expedición de 10 600 hombres dirigida por el general Pablo Morillo había sido preparada para reconquistar el Río de la Plata, pero su organización tomó demasiado tiempo y finalmente la expedición se dirigió a la Capitanía general de Venezuela)

Fernando VII



Cambio de Gobierno en Buenos Aires: Directorio (31 de enero de 1814)

La Asamblea General Constituyente planteó la necesidad de dotar al Estado de un poder ejecutivo fuerte, unipersonal y centralizado que agilizara las decisiones militares y políticas. Asume como director supremo: Gervasio Posadas (Hombre de la logia Lautaro y tío de Carlos María de Alvear). Continuó el centralismo porteño independentista del segundo triunvirato.

Liga de los pueblos libres

Tras el rechazo de la asamblea a los diputados de Artigas, el 20 enero de 1814, las tropas leales a Artigas abandonaron el sitio y se retiraron a la costa del río Uruguay. 
Su prédica autonómica y federal resonó con fuerza en las poblaciones locales, que también sufrían el centralismo y los abusos económicos de Buenos Aires. En pocos meses, los caudillos locales y las milicias de Entre Ríos, Corrientes y Misiones se alinearon bajo el liderazgo de Artigas, desconociendo la autoridad del Directorio porteño.

Posadas estuvo la de declarar a Artigas "traidor a la Patria" y poner precio a su cabeza y envió un ejército a enfrentarlo (Artigas venció en la batalla del Espinillo).

 Fue el inicio de las guerras civiles y el comienzo de la liga de los pueblos libres.

•  Autonomía provincial y sistema confederado: Cada provincia conservaba su soberanía, libertad y gobierno propio, delegando solo tareas comunes de defensa exterior y comercio general.

•  República democrática: Profunda oposición a cualquier forma de monarquía o centralismo autocrático.

•  Proteccionismo económico: En contraste con el librecambio absoluto promovido por Buenos Aires (que arruinaba las economías artesanales y regionales del interior), el artiguismo propuso aranceles aduaneros protectores para fomentar la producción local, el Reglamento Aduanero de 1815 y la libre navegación de los ríos interiores para todas las provincias.

•  Reforma agraria ("Reglamento Provisorio de la Provincia Oriental para el Fomento de la Campaña y Seguridad de sus Hacendados" de 1815): Fue la medida más revolucionaria del período. Estableció la confiscación y el reparto de tierras de los "emigrados, malos europeos y peores americanos" (realistas o enemigos de la causa) entre los más necesitados, bajo la célebre premisa de que "los más infelices sean los más privilegiados", priorizando a negros libres, zambos, indios y criollos pobres.






Creación de la Armada 

Hasta 1814, los españoles dominaban por completo el rio de la plata gracias a sus barcos y al puerto de Montevideo. Los patriotas demostraron ser superiores en tierra pero les faltaba serlo en el agua para poder expulsar a los españoles. El directorio se encargó de financiar y armar una pequeña flota decente.

Como le experiencia naval en el rio de la plata era solamente española, prácticamente, no había oficiales, barcos o experiencia del lado de los patriotas. Es por eso, que todo se tuvo que importar. Los barcos eran, en su mayoría, barcos mercantes ingleses, irlandeses o norteamericanos, a los cuales les instalaban cañones. Los marinos eran en su mayoría, ingles e irlandeses. Entre los barcos principales se encontraban la fragata Hércules (que se convirtió en el buque insignia), la corbeta Céfiro, el bergantín Nancy y la corbeta Agradable.

Guillermo Brown

Pocas vidas, son para una película, la de Guillermo es una.
Un irlandés huérfano, que fue criado en barcos de guerra por ingleses y franceses, llegó a Buenos Aires en abril de 1810 para iniciar una vida tranquila de comerciarte con su barco mercante “Belmond”. 

Al mes, estalló la revolución de mayo y los barcos españoles comenzaron a atacar su barco. Pero Brown reaccionó y luchó contra ellos. Apresó y abordó barcos españoles.  

Al ver esta valentía y dominio de guerra naval, Buenos Aires le propone el transporte de armas, víveres y oficios del gobierno de Buenos Aires a los patriotas de la Banda Oriental. Su trabajo era impecable.

Cuando se logró crear la flota naval en 1814, el director Posadas, no dudo en ofrecerle el cargo de teniente coronel y jefe de la Escuadra de Buenos Aires (1 marzo 1814).

William Brown en un daguerrotipo de 1854



Combate Naval y Terrestre de Isla Martín García (10 - 15 marzo de 1814)

Solo 10 días después de su nombramiento, llevó a cabo la toma de la isla Martin García. Un punto estratégico clave para controlar el acceso al rio Uruguay y poder acorralarlos en Montevideo para el golpe final. 

Como la isla poseía baterías de cañones, Brown idea un ataque combinado por agua para alejar a los barcos y un desembarco de infantería para tomar las baterías. Victoria patriota.

Buques Principales

Fragata Hércules: Nave capitana de la flota (350 toneladas, 36 cañones).
Corbeta Céfiro (Zephyr): Conducción secundaria (220 toneladas, 14 cañones).
Bergantín Nancy: (120 toneladas, 10 cañones).
Goleta Julieta (Juliet): (150 toneladas, 7 cañones). 

Buques Menores y de Apoyo

Goleta Fortuna: (90 toneladas, 8 cañones).
Balandra Nuestra Señora del Carmen: (48 toneladas, 1 cañón).
Falucho / Barco de desembarco San Luis: (15 toneladas, 1 cañón)





Combate Naval del Buceo o de Montevideo (14-17 de mayo de 1814)

Brown inicia con un bloqueo en el puerto de Montevideo para generar la falta de víveres, y así, obligar a la flota a salir a mar abierto y alejarlos del apoyo de los cañones del puerto. 
Cuando salen a pelear, Brown, finge una retirada (ya que eran menos) y cuando estaban bien alejados de Montevideo, arremata con la táctica de Nelson en Trafalgar. Brown usó su buque insignia, Hércules, para atravesar y cortar la línea de retirada española tirando a quemarropa. Victoria Patriota.

Se tomó el 17 de mayo como día de la armada.

Hércules (1814)
Fragata, eslora 38 m, manga 8 m y calado 2,25 m. Desplazamiento 350 toneladas y 14 oficiales, 140 tripulantes, 87 soldados y 41 voluntarios.
Armamento: 4 cañones de 24 libras, 8 cañones de 18 libras, 12 de 8 libras, 6 cañones de 6 libras y 6 cañones pedreros.

Belfast (1814)
Corbeta, construida en Ulverston en 1798. Eslora 37 m, manga 5,8 m y calado medio 2,4 m. Desplazamiento 256 toneladas y tripulada por 273 hombres.
Armamento: 18 cañones de a 12 libras, 2 de a 9 libras y 2 de a 6 libras.

Zephyr (1814)
Corbeta, eslora 34 m, manga 5 m y calado medio 2 m. Desplazamiento 180 toneladas y tripulada por 70 marineros y 40 soldados.
Armamento: 14 carronadas de 9 y 12 libras, 2 cañones largos de a 6.

Nancy (1814)
Bergantín, eslora 29 m, manga 7,5 m y calado medio 2,2 m. Desplazamiento 155 toneladas y tripulada por 90 hombres.
Armamento: 14 carronadas de 12 libras y 3 carronadas de 6 libras.

Juliet (1814)
Goleta botada en Baltimore, eslora 27 m, manga 5,2 m y calado medio 1,9 m. Desplazamiento 170 toneladas y tripulada por 60 marineros y 40 soldados.
Armamento: 6 carronadas de 9 libras y 1 cañón largo de 24 libras.

Agreeable (1814)
Corbeta, construida en Bermudas en 1786. Eslora 36 m, manga 5,75 m y calado medio 2,5 m. Desplazamiento 235 toneladas y tripulada por 170 hombres.
Armamento: 20 cañones de a 12 libras y 2 de a 9 libras.

Santísima Trinidad (1814)
Sumaca, construida en Bermudas en 1786. Eslora 27 m, manga 8 m y calado medio 1,8 m. Desplazamiento 162 toneladas y tripulada por 100 hombres.
Armamento: 4 cañones de a 18 libras, 2 carronadas de a 32 libras y 2 carronadas de a 34 libras.

San Martín (1814)
Falucho. Eslora 24 m, manga 5 m y calado medio 1,58 m. Desplazamiento 38 toneladas y tripulado por 25 hombres.
Armado con 1 cañón de a 8 libras y 4 pedreros.




Rendición de Montevideo (20 junio 1814)

Con un sitio total por tierra y mar, a Vigodet no le quedó otra alternativa que la capitulación

Alvear relevó a Rondeau y se nombró el mismo comandante del ejército sitiador para ingresar con honores, el 23 de junio de 1814.

Finaliza la presencia española en la banda oriental y el Rio de la plata.

Se nombró como gobernador a Nicolás Rodríguez Peña, que luego fue reemplazado por Miguel Estanislao Soler el 25 de agosto de 1814.

Montevideo se incorporó a las provincias unidas pero no por mucho tiempo, ya que el resto de la banda oriental estaba en manos de Artigas. Inmediatamente, los orientales iniciaron un sitio al Montevideo de Buenos Aires.

Puerta de la ciudadela en la actualidad.



San Martin

En una carta enviada a Rodríguez Peña, expresó:
 "La victoria de Brown en Montevideo es lo más grande que hasta la presente ha hecho la revolución".

Posadas

"La escuadra nacional, bajo las órdenes del benemérito Coronel Don Guillermo Brown, ha inundado de gloria nuestras armas... Ha destruido el orgullo marítimo de los tiranos en estas aguas y consolidado la libertad de la Patria".

Alvear

"El valor y la pericia de Brown han decidido la suerte de esta plaza. Sin su triunfo sobre la escuadra enemiga, nuestros esfuerzos en el sitio habrían sido estériles frente a un enemigo que se abastecía libremente por el mar".

Bartolomé Mitre

"La toma de Montevideo por la escuadra de Brown fue, para la Revolución Americana, lo que la batalla de Waterloo fue para Europa... Destruyó el último baluarte del poder español en el Atlántico Sur".

Artigas

"Alvear no entró a Montevideo a traer la libertad, sino a mudar de tirano. Su ambición de gloria lo llevó a atropellar los derechos de los orientales, usando la fuerza de las armas de Buenos Aires para reemplazar el despotismo español por el centralismo porteño."

Vigodet

"Alvear se valió de la fe de los tratados y de palabras sagradas para inducirme a la entrega, pero apenas sus tropas ocuparon las puertas de la ciudad, faltó a todo lo pactado. Nos trató como a prisioneros de guerra y confiscó los bienes públicos y particulares con una codicia inaudita."

Nicolás de Vedia-oficial del ejército sitiador

"Alvear llegó al final para cosechar los frutos que otros habían sembrado durante dos años de miseria en el sitio. Su ingreso a la plaza tuvo más de teatro político y vanidad personal que de verdadero triunfo militar de campo."


jueves, 27 de agosto de 2026

El argumento legal en la Revolución de Mayo.

 


El objetivo era la independencia de España pero la estrategia era hacerlo de manera legal. Nadie quería un gobierno ilegal, ya que esto traería más problemas a la hora de comerciar con el mundo.

Por lo tanto, la tarea de los abogados patriotas, encabezados por Castelli, era encontrar un justificativo legal.

Al ser una monarquía absolutista, en España no había leyes como las conocemos hoy, sino una especie de “normas” de la época medieval mezcladas con doctrina jesuítica (una vez más, el atraso de España los volvía a perjudicar a ellos mismo, en este caso, en el ámbito legal).

La norma jurídica más importante que fundamentaba la existencia del Rey eran Las Siete Partidas (redactadas en el siglo XIII por el rey Alfonso X "El Sabio"), complementadas por la doctrina teológico-jurídica del derecho hispano.

La doctrina teológico-jurídica del derecho hispano, liderada por teólogos y juristas de la Orden de los Dominicos y de la Compañía de Jesús (Jesuitas) decía:

“El poder político proviene directamente de Dios, quien se lo entrega intrínsecamente a la comunidad (el pueblo). El pueblo, a su vez, delega ese poder en el gobernante (el Rey) a través de un pacto formal. Si el gobernante desaparece o se convierte en tirano, el poder no sube al cielo, sino que desciende y retro vierte al pueblo”. (Doctrina de la retroversión de la soberanía de los pueblos).

En otras palabras, legaliza la formación de Juntas que se realizaban en situación de emergencia extrema.

La partida Segunda, Título XV, Ley III decía:

"...si el Rey non dexase de los grandes homes de su tierra que lo guardasen, ó el Rey non lo ouiese mandado de otra guisa, deuen se ayuntar en aquel logar onde fuere la mayor parte del Reyno (...) y elíjanse homes buenos que guarden al Rey y a la tierra."

En otras palabras, en caso de no haber rey, se debe formar una asamblea para elegir a cinco miembros que gobiernen con las facultades del mismo hasta que este vuelva (Consejo de regencia).  

 

En 1808, los patriotas aceptan la Junta Central:

-La junta Central firma una alianza con Inglaterra.

-Cisneros declaró el libre comercio por presión británica.

- Sirvió como un escudo jurídico para frenar las pretensiones de Carlota Joaquina y mantener la autonomía del virreinato ante la potencial invasión portuguesa.

-Todavía no estaban las condiciones para declarar la independencia. Que el rey esté preso, era el escenario perfecto para esperar el momento justo.

En 1810, los patriotas no aceptan al Consejo de Regencia:

Ante el avance francés, la junta central, en su última noche de existencia (29 de enero de 1810), en lugar de devolverle la soberanía a las provincias o convocar la asamblea, creó a dedo el Consejo de Regencia de cinco miembros y se disolvió.


ARGUMENTOS DE LOS PATRIOTAS (CASTELLI)

- El Consejo de Regencia era ilegal porque la elección de los miembros fue arbitraria y debería haber sido mediante una asamblea. (Como lo dice la ley III del Título XV de la partida Segunda de las Siete Partidas de Alfonso X.)

-Como la Junta Central se disolvió, el poder de Cisneros caducaba automáticamente  y el poder debió volver al pueblo (como lo dice la doctrina jesuítica).

 

ARGUMENTOS DE LOS ESPAÑOLES (VILLOTA)

-Reconocer al Consejo de regencia ya que fue creada por la Junta Central que tenía el poder legal de representación del rey.

-España todavía no se había rendido ante Francia.

-El cabildo de Buenos Aires no representaba a todo el virreinato, para un cambio de gobierno debería realizarse una asamblea con todo el resto de las provincias. (Gran estrategia porque el interior era más conservador).


En otras palabras, los consejos de regencia gobernaban siempre que un rey era menor de edad. Era la manera legal y tradicional de gobernar en nombre de un rey que todavía no podía hacerlo. Era la forma de gobierno ideal y con más cobertura legal que una Junta, pero tenían sus normas, reglas y tiempos que la invasión francesa no permitió cumplir. Por eso se creó de manera desprolija. Es en el modo “desprolijo” o ilegal en el cual se basa Castelli para declararla nula.

 

Finalmente, se votó a favor de la junta y Cisneros quedó como presidente, pero como era continuar bajo el poder Español, los patriotas lo “presionaron” a renunciar. Este momento es la revolución de mayo.

Claramente, la “presión” a Cisneros fue un golpe de estado, pero al firmar su renuncia, la nueva junta criolla surgió dentro de un ámbito legal.

Esta ambigüedad entre lo legal y la verdadera intención de independencia, se conoció como la máscara de Fernando:

-Las tropas patriotas marchaban con la bandera española para enfrentarse a los españoles (hasta que Belgrano propone la escarapela y bandera para poder diferenciarse. Sin embargo, las crea a semejanza de la Real Orden de Carlos III)

-La Primera Junta, la Junta Grande, el Primer Triunvirato y el Segundo Triunvirato, gobernaron en nombre de Fernando VII. 

-El argumento para enviar campañas militares a Córdoba, Alto Perú, Paraguay y la Banda Oriental era que se habían declarado en rebeldía ante Fernando VII, por no aceptar la junta legal que lo representaba.

Aunque España había declarado a la Junta como ilegal y la capital del virreinato pasó a Montevideo, legalmente, el virreinato del Río de la Plata seguía actuando como tal en nombre del rey de España. La mascara duró hasta la Asamblea del año XIII donde, por primera vez, no se juró en nombre de Fernando VII.


Juan José Castelli a un miembro del Cabildo (22 de mayo de 1810, durante el debate)

"Señor: Pretender que subsista la autoridad del virrey Cisneros bajo el pretexto de que España no ha sido enteramente subyugada es un absurdo jurídico y político. La soberanía ha revertido al pueblo de Buenos Aires por el solo hecho de caducar el poder central que la representaba. No estamos ante un acto de rebelión, sino ante el ejercicio legítimo de la retroversión de los derechos de la soberanía. Si la metrópoli ha caído en manos del usurpador napoleónico, el pacto de sujeción queda roto de pleno derecho y la comunidad recupera su libertad natural para constituir un nuevo gobierno que vele por su seguridad y defensa."

Obispo Benito Lué y Riega (Argumento realista en el Cabildo Abierto) (22 de mayo de 1810)

"Excelentísimos señores: Es un grave error sostener que la soberanía ha vuelto al pueblo por el solo hecho de encontrarse la España peninsular oprimida por las armas francesas. Mientras en la Península quede una sola molécula de España resistiendo al tirano —como lo hace el Consejo de Regencia—, ella conserva la representación legítima de la monarquía entera y de sus dominios de Indias. Pretender innovar ahora, alegando una supuesta retroversión de derechos, no es más que un pretexto para la anarquía y la desunión. Debemos estricta obediencia a las autoridades constituidas en la Península, pues cualquier fractura en este momento crítico nos entregará indefensos a los enemigos de nuestra religión y de nuestro rey."

Cornelio Saavedra a los capitulares (24 de mayo de 1810)

"Señores del Cabildo: La votación del pueblo reunido en el Cabildo Abierto ha establecido con claridad jurídica que el poder del virrey ha caducado. Pretender salvar la legalidad nombrando una Junta de Gobierno presidida por el propio Cisneros, e integrada por dos españoles y dos criollos, es una contradicción insostenible que vulnera el principio mismo que el pueblo consagró anteayer. La soberanía reside en la voluntad de los vecinos, y si esa voluntad ha decidido la destitución del virrey, cualquier intento de mantenerlo en la cúspide del poder mediante amaños legales no hará más que encender la furia de la plaza y sumirnos en el caos institucional."

El Síndico Procurador Julián de Leiva al Cabildo de Buenos Aires (23 de mayo de 1810)

"Excelentísimo Cabildo: En vista de la acefalía provocada por la caída de la Suprema Junta Central de España y el cautiverio de nuestro legítimo soberano, el señor Don Fernando VII, la soberanía originaria de estas provincias ha retornado al pueblo. El argumento es de riguroso derecho público: disuelto el vínculo de sujeción con la metrópoli y ausente el monarca, no existe autoridad legítima constituida que pueda reclamar nuestra obediencia automática. Por consiguiente, este Cabildo Abierto no hace sino ejercer su derecho inalienable de proveer a su propia conservación, decidiendo provisionalmente el gobierno que deba regirnos hasta que se restablezca el orden en la Península o se consulte a la voluntad general de todo el Virreinato."

lunes, 24 de agosto de 2026

La resistencia al poder de la Primera Junta. Parte 3/1: El Alto Perú y la primera campaña. De nuestra primera victoria a la pérdida total.

 


Campaña al Alto Perú


A finales de Junio de 1810, el Virrey del Virreinato del Perú, José Fernando de Abascal (1806–1816 El "Faro de la Contrarrevolución". Desde Lima sofocó los intentos revolucionarios de las juntas de gobierno en Quito, La Paz y Chile) se enteró de la revolución de mayo y la destitución de Cisneros. El virreinato del Rio de la Plata estaba en rebeldía casi en su totalidad, menos La banda oriental, Córdoba, Paraguay y el Alto Perú.

Ante esta situación, la prioridad del Virrey, era no perder la plata del Potosí. Es por eso, que el 13 de julio de 1810, emitió un decreto en el que declaró la reincorporación provisional al Virreinato del Perú de las provincias del Alto Perú.

Por otro lado, era vital controlar la vía más importante de comunicación: el Camino Real (ex camino del Inca)

En ese momento, el Camino Real era el único camino decente que unía ambas capitales de Virreinatos (y otras ciudades importantes). Todos lo utilizaban, desde carretas comerciales, ejércitos, mensajería y viajeros. Era rápida y segura gracias a sus postas.

Particularmente en la zona del Alto Perú, era la única opción de paso por el infranqueable paisaje del altiplano entre montañas, ríos, quebradas y desiertos. Es por eso, que se formó un “embudo militar” donde ambos bandos chocarían varias veces hasta transformarse en una guerra de desgaste.

Es por eso, que la ofensiva cambió directamente a Lima y por mar. San Martin, aprovechando los escases de barcos españoles, utilizó la táctica del sitio sobre el puerto del Callao con barcos ingleses. Al poco tiempo, y sin un disparo, la ciudad se rindió.

Primera campaña auxiliadora

Al viajar al norte del virreinato, los patriotas estaban entrando a una zona que un gran historial de levantamientos contra España. Era el territorio INCA que había sido invadido y brutalmente explotado por España desde 1525. Las ganas de libertad emergían de su sangre desde generaciones. Y veían en estos nuevos patriotas, mejor armados que ellos, una posibilidad de ayuda con mejores chances. 

El 12 de septiembre de 1810, el ejército del Norte Parte desde Córdoba (luego del fusilamiento de Liniers) hacia el alto Perú.


1. Plana Mayor y Mando General

  • Representante de la Primera Junta (Mando Político): Dr. Juan José Castelli
  • Comandante en Jefe / Mayor General (Mando Militar): Coronel Antonio González Balcarce
  • Segundo Jefe / Comandante de la Vanguardia: Coronel Juan José Viamonte
  • Secretario de la Junta en campaña: Hipólito Vieytes

2. Infantería (Cuerpo Principal de Línea)

  • Regimiento N.º 1 de Infantería (ex-Patricios):
    • Unidad de elite porteña.
    • Comandado originalmente por Manuel Belgrano; sus compañías en el norte marchaban integradas al cuerpo principal.
  • Regimiento N.º 2 de Infantería:
    • Infantería de línea veterana procedente de Buenos Aires.
  • Regimiento N.º 6 de Infantería (ex-Arribeños):
    • Comandado por el Coronel Juan José Viamonte.
    • Formado por los veteranos de las Invasiones Inglesas originarios de las provincias del interior ("arribeños").
  • Batallón de Castas (Pardos y Morenos):
    • Integramente formado por libertos y afrodescendientes de Buenos Aires.
  • Batallón de Voluntarios del Norte (o Fernando VII):
    • Batallón reclutado, instruido e incorporado en las paradas tácticas de Tucumán, Salta y Jujuy.

3. Caballería (Cuerpo Ligero y Milicias)

  • Escuadrón de Blandengues de la Frontera de Buenos Aires:
    • Caballería de línea profesional enviada desde la capital.
  • Escuadrones de Dragones de la Patria / Húsares del Rey:
    • Fuerzas de caballería ligera regular.
  • Milicias y Escuadrones Gauchos del Norte (Salta y Jujuy):
    • Voluntarios a caballo que apoyaron el avance logístico, exploración y combate (incluyendo partidas al mando de Martín Miguel de Güemes).
  • Escuadrones de Milicianos de Tarija:
    • Alrededor de 600 jinetes tarijeños al mando de José María Avilés que se incorporaron antes de la Batalla de Suipacha.
  • Caballería Chicheña de Tupiza:
    • Escuadrones locales del Alto Perú comandados por el Coronel Pedro Arraya.

4. Artillería y Parque de Guerra

  • Cuerpo de Artillería de la Patria:
    • Unidad proveniente de Buenos Aires bajo la dirección técnica del capitán Diego de la Fuente.
    • Armamento: Contaba con entre 4 y 6 cañones ligeros de campaña y montaña (calibres de 2, 4 y 6 libras).

5. Fuerzas Auxiliares y Apoyo Local

  • Guerrillas e Indígenas de la provincia de Chichas (Alto Perú):
    • Comuneros y parcialidades indígenas locales agregados como auxiliares para guías, transporte, aprovisionamiento de mulas/víveres y hostigamiento de retaguardia.

Resumen Numérico Aproximado

  • Salida de Buenos Aires (julio de 1810): ~1.150 hombres.
  • Llegada al Alto Perú / Batalla de Suipacha (noviembre de 1810): Entre 2.000 y 2.300 efectivos combinados entre tropas de línea regulares, milicias regionales incorporadas en el trayecto y auxiliares locales.

Revoluciones en al Alto Perú

Poco después de partir, en el Alto Perú, estallaron dos revoluciones independentistas.

Aprovechando que el gobernador de Cochabamba (José González Prada) había enviado las tropas al sur para esperar a Castelli Y Balcarce, estallaron las revoluciones de Cochabamba y Oruro (14 de septiembre y 6 de octubre de 1810). Con líderes como Francisco del Rivero, Esteban Arze y Tomás Barrón. Ambas lograron estar en pie hasta la derrota de Guaqui, cortando la logística de los ejércitos españoles del sur con Lima. Una gran ayuda para el avance patriota.

 Combate de Cotagaita (27 de octubre de 1810)

Las tropas españolas estaban compuestas principalmente por milicias locales alto peruanas y oficiales coloniales desplazados desde Potosí, Chuquisaca y Tupiza. Respondían al presidente de la Audiencia de Charcas (Vicente Nieto) y al gobernador de Potosí (Francisco de Paula Sanz) y estaban siendo dirigidas por Córdoba y Rojas.

El terreno montañoso y estrecho ofreció a los realistas una posición defensiva sólida. En la posta de Cotagaita, construyó un foso seco de pared a pared de la quebrada con infantería, colocó parapetos con estacas anti-caballería y ubico 10 piezas de artillería en las alturas a ambos lados de la quebrada. Un total de 1200 hombres. Impenetrable.

El ejército patriota estaba asentado en la posta de Tupiza (3 postas antes) y de ahí, salió Balcarce con la vanguardia. Al llegar a Cotagaita, se encontró con el puesto de defensa español.

Balcarce les pide que se rindan, pero no aceptaron, y a pesar de ser solo 700 hombres y 2 piezas de artillería, decidió atacar. Fueron 4 horas de balacera, hasta que Balcarce ordenó la retirada. Con sólo 3 muertos y una pieza de artillaría menos, vuelven a Tupiza y de ahí a la Posta de Suipacha más al sur, puntualmente a una casona en Nazareno, el poblado cruzando el rio.

Combate de Suipacha (7 de noviembre de 1810)




Balcarce analizó la situación ante el primer encuentro con los realistas. La posición defensiva con la quebrada cubriendo sus flancos era muy difícil de penetrar. Los españoles proponían un ataque directo dónde ellos tenían las de ganar. Es por eso, que Balcarce tenía que lograr que salgan de sus trincheras para llevarlos a una emboscada.

Para eso, envió un paisano con falsas noticias para que los españoles creyeran que los patriotas eran menos, desprovistos de ropa, armas y en una retirada desmoralizante. Esto los iba a motivar a asumir el rol ofensivo que necesitaba Balcarce.

El presidente de la Audiencia de Charcas escribió al virrey del Perú:

"Las fuerzas rebeldes que vienen de Buenos Aires se hallan desmoralizadas y divididas. El capitán de fragata Don José de Córdoba marcha sobre ellas y confío en que muy pronto quedará totalmente limpia esta provincia de los focos de insurrección."

Luego de Cotagaita, los españoles avanzaron muy confiados hasta llegar a Suipacha y en frente, cruzando el rio, estaba el poblado de Nazareno con las “desmoralizadas” tropas patriotas. Pero en vez de atacar, se volvieron a atrincherar.

Antes de cruzar el río Suipacha, el comandante realista envió una nota intimidatoria a la vanguardia patriota exigiendo su rendición incondicional:

"A los jefes de las tropas insurrectas: Se les previene por última vez que depongan las armas y juren fidelidad al Consejo de Regencia... De lo contrario, no habrá piedad para los que obstinadamente sigan el camino de la rebelión contra la majestad de nuestro augusto soberano Fernando VII."

Balcarce, se frustró al ver que no salían de sus trincheras y mandó una pequeña ofensiva de caballería para que simulen una falsa retirada desordenada y eso logre motivarlos a salir de sus trincheras para perseguirlos.

Los españoles salieron de sus trincheras confiados y fueron guiados a una pequeña quebrada de dónde salieron soldados de todos lados y dónde se destacó la caballería de Güemes (además se encontraban indios observando la batalla en las cimas y los españoles dudaron si estaban con los patriotas o no). Finalmente, el plan de Balcarce funcionó y los españoles cayeron en la trampa. Iniciaron una retirada desordenada abandonando todo (cuerpos, armas, alimentos). Fue una victoria tan rotunda de las fuerzas patriotas que le dejó a su merced todo el Alto Perú libre de resistencia española, gracias también, a los levantamientos de Cochabamba y Oruro.

Castelli:

"Exmo. Señor: Son las dos de la mañana, y media hora hace que llegan dos ayudantes del ejército... dándome de orden del mayor general Balcarce el parte del resultado feliz para nuestras armas del ataque que hicieron los enemigos sobre la retirada de los nuestros de Tupiza a Suipacha...

Nuestra gente los esperó gallardamente, operó la artillería... obró la mosquetería, y cargó la caballería, poniendo en fuga vergonzosa el resto de los que no quedaron tendidos en los cerros. Han perdido toda la artillería y municiones, banderas, armamentos... pidiendo clemencia, que mandé no se les diese."


Bandera Española capturada en Suipacha. (Cabildo de Buenos Aires)


 

El Alto Perú como parte de las Provincias Unidas (8 meses)


Sin resistencia española, Potosí, Chuquisaca y La Paz se sumaron a jurar obediencia a la Primera Junta de Buenos Aires.

Castelli (guiado por Buenos Aires) tomó una postura determínate para gobernar.

-Fusiló a los líderes españoles: Vicente Nieto, Francisco de Paula Sanz y José de Córdoba y Rojas. (15 diciembre 1810)

-Proclamó la abolición del tributo, la mita y los servicios personales, garantizando derechos políticos y acceso a cargos públicos.

-Llevó a cabo un emblemático acto simbólico en las ruinas de Tiwanaku el 25 de mayo de 1811 (a pocos KM de Guaqui)

- Impuso fuertes contribuciones económicas forzosas a las clases acomodadas para financiar al Ejército Auxiliar

- Ingresó a la ciudad en Semana Santa sin respetar los ritos religiosos, organizó festejos públicos profanos para el Clero.

Rápidamente, la elite y el Clero empezaron a ver con otros ojos a Castelli. La relación se fue deteriorando hasta llegar a acusarlo de jacobino por su comportamiento autoritario. Lo que no generó el mejor ánimo en las tropas locales convocadas para la batalla de Guaqui.


Batalla de Huaqui (20 de junio de 1811)


Para marzo de 1811, el ejército patriota (6000 infantería, 1600 caballería y 15 piezas artillería) ya se encontraba en la frontera con el Virreinato del Perú cerca del lago Titicaca. En una postura amenazante.

Del otro lado del río Desaguadero, se encontraba el General Goyeneche al mando del ejército español (7000 infantería, 700 caballería y 13 piezas de artillería).

Goyeneche era un peruano formado en España. Se recibió de abogado, filósofo y militar.  Perteneció al Regimiento de Granaderos de Caballería Real. Entre 1803 y 1805, el gobierno español lo envió en una misión militar por Europa (visitando Prusia, Austria, Francia y Gran Bretaña) para estudiar las tácticas y la organización de los ejércitos europeos modernos. Claramente, en 1811, era el mejor militar de todo Sudamérica.

José Manuel de Goyeneche y Barreda (Primer conde de Guaqui) (1776-1846)

Además, en 1808 fue enviado como comisionado a América para asegurar la lealtad de las colonias a la Junta Central de Sevilla donde mantuvo reuniones con Cornelio Saavedra, Mariano Moreno, Manuel Belgrano, Juan José Castelli y el entonces virrey Santiago de Liniers.

Luego de ser acusado de oportunista (se lo vinculó en alianzas secretas con franceses, americanos y españoles) terminó ocupando cargos políticos en el Alto Perú hasta ser nombrado General en jefe del Ejército Realista del Alto Perú, el cargo más alto.

El 11 de abril de 1811, hubo un leve encuentro de vanguardias cerca de Guaqui, fue el primer encuentro con tropas de Goyeneche. El 23, Castelli le envió una carta pidiendo respetar el límite entre cada virreinato y que no se pasara al este del rio el Desaguadero.  En ese clima tenso, deciden, firmar un armisticio por 40 días (14 de mayo de 1811).

Entre el Puente del Inca (límite con el virreinato del Perú), por donde podían ingresar lo españoles, y Huaqui, hay una pequeña península que se ubica entre el lago Titicaca y el río el Desaguadero en donde se forman dos pequeñas cordilleras horizontales divididas por la Quebrada Yuraicoragua.

El ejército patriota se encontraba en Huaqui, controlando el lado del norte y en Jesús de Machaca controlando el sur. Pero, el 18 de junio, Viamonte implanta un nuevo campamento al sur de la Quebrada Yuraicoragua y este movimiento fue el que les dio ventaja a los españoles y terminó de romper el armisticio.

En la madrugada del 20 de junio, Goyeneche cruzó el río Desaguadero rompiendo el pacto e inició una maniobra de envolvimiento en dos columnas coordinadas. Una por el norte y otra por el sur.

El factor sorpresa fue clave, ya que el ejército patriota estaba muy separado entre sí y sin tiempo de posicionarse de manera defendida. Ellos creían que estaban en el armisticio y que iban a ser los que iniciaran la ofensiva.

En el pasaje del sur, ante la sorpresa del avance español, Díaz Vélez le propuso a Viamonte replegarse hasta Huaqui para pensar una nueva estrategia defensiva (ya que la idea no era pelar tan separados y menos de manera defensiva). Viamonte no aceptó y decidió pelear solos.

La posición era pésima ya que estaban en la quebrada. Por un lado, posicionándose para enfrentar a los españoles y por la espalda cuidando el flanqueo por el camino de la quebrada. Además, al estar en una quebrada, había que dominar las alturas. Eran 3 objetivos clave. Mucho para una sola división.

Mientras Viamonte resistía como podía, en Huaqui se están enterando del avance español por el sur y deciden ir en su ayuda. El ejército de Balcarce salea las apuradas y de manera desordenada. Y en medio del camino, se encentran con la otra sección del ejército español, al mando e Goyeneche. Otra vez la sorpresa fue total. El pánico sucumbió a las tropas y corrieron por sus vidas.  Finalmente, Viamonte tampoco pudo sostener su posición y también se replegaron.




Goyeneche, aprovechó que la avanzada de Viamonte había quedado muy aislada y mal ubicada para una defensa y sabiendo que el refuerzo iba a salir de manera desorganizada.  Ambos tenían ejércitos similares, pero Goyeneche sabía que su estrategia generaría sorpresa y pánico.

En otras palabras, enfrentarse a un General de carrera fue lo que marcó diferencia. Los patriotas todavía no tenían a ninguno, pero llegarían pronto…

Castelli fue juzgado en Buenos Aires, pero falleció (cáncer de lengua) el 12 de octubre de 1812 antes de que se dictara una sentencia definitiva, por lo que el juicio quedó inconcluso.

 

La derrota en Huaqui provocó:

-La pérdida total del Alto Perú.

-La designación del ejército del norte a Belgrano.

-El éxodo Jujeño.

-El repliegue de ejército hasta Tucumán (con órdenes de que sea hasta Córdoba).

-El fin de la junta grande.

-El comienzo del triunvirato.

-Armisticio con Montevideo para evitar dos frentes.

-La contrarrevolución de Álzaga.

-La llegada de los oficiales de carrera San Martin y Alvear.

 

Castelli:

"La sorpresa y la dispersión han sido la causa principal de nuestra desgracia. El ejército no ha respondido con el valor esperado y la confusión se apoderó de las filas antes de que pudiéramos organizar la resistencia... Se hace indispensable rearmar las fuerzas en Potosí para evitar la pérdida total de estas provincias."

"El mal éxito de la jornada del 20 no ha sido por falta de disposiciones ni de valor en la mayor parte de los jefes, sino por la dispersión intempestiva e inexplicable de un cuerpo de infantería que contagió al resto. La fuga fue tan precipitada que inutilizó toda medida para sostener la posición. Exijo se abra un sumario para castigar a los cobardes y cobardías que nos han puesto en esta extremidad."

Saavedra:

"He encontrado un ejército destrozado, sin disciplina, desmoralizado y en la más completa anarquía. Los excesos cometidos y la conducta impolítica de los comisionados han concitado el odio de estos pueblos contra la causa de la Patria... Es preciso poner orden y restaurar la disciplina si queremos salvar la Revolución."

Goyeneche:

"Excelentísimo Señor: Las armas del Rey nuestro Señor han obtenido una victoria completa en los campos de Huaqui sobre los rebeldes de Buenos Aires. El enemigo ha sido deshecho, dejando en nuestro poder su artillería, pertrechos y gran número de prisioneros. Las provincias del Alto Perú quedan libres del yugo insurgente..."

Belgrano:

"No hallo más que fragmentos de lo que fue un ejército. Falta todo: vestuario, armas, dinero y, sobre todo, confianza. La derrota de Huaqui ha dejado una herida profunda en el ánimo de la tropa y de los pueblos del Norte que nos costará mucho trabajo sanar..."