viernes, 11 de septiembre de 2026

La resistencia a la revolución. Parte 3/2: El Alto Perú y la segunda campaña. El turno de Belgrano y su gloriosos Tucumán y Salta. (1812-1814)

 



 Consecuencias de la primera campaña

Luego de la derrota de Huaqui (20 junio 1811), hubo un cambio de gobierno.

Triunvirato

Aprovechando que Saavedra viajó al norte para supervisar el ejército derrotado, en Buenos Aires, hubo un golpe interno y se instauró un Triunvirato.

Ese nuevo formato, dejaba a sólo tres personas tomar las decisiones del Poder Ejecutivo echando a los diputados del resto de las provincias. Solo, los acompañaban los sus ministros para aconsejarlos. El más destacado de ellos, y el que más influencia tuvo en las decisiones, fue Rivadavia.

El objetivo del triunvirato fue detener la ofensiva bélica (que no nos estaba trayendo buenos resultados y estábamos siento acorralados por Españoles al norte y portugueses en la banda oriental) y buscar una solución diplomática con la nueva España constitucional, además de priorizar el comercio (que era la base de todo).

Entre los cambios, quitaron Castelli como jefe del Ejército del Norte, quien tuvo que volver a Buenos Aires para ser enjuiciado. En su lugar, el triunvirato nombre a Pueyrredón.

El 12 de enero de 1812, para intentar frenar el avance realista de Tristán, Pueyrredón ideó un ataque en Nazareno (mismo lugar que la victoria de Suipacha). Mientras  las tropas patriotas cruzaban el rio, una crecida desorganizo la táctica y fueron vencidos por los españoles. Hubo 26 muertos, lo que motivo a seguir retrocediendo.

La asignación de Belgrano

Manuel Belgrano


Con la expulsión de Saavedra del nuevo gobierno, un tema central era la reacción de la principal fuerza patriota: Regimiento Patricios. El cuerpo no quería otro líder que no fuera Saavedra, ni perder sus “tratos diferenciales”.

El triunvirato los renombró como Regimiento N° 1 de Infantería de Línea, pasando a ser tropas regulares sujetas a un estricto código militar y nombró como Jefe a Belgrano.

Ante la negativa, iniciaron un motín (motín de las trenzas diciembre 1811) que fue, fuertemente reprimido.

En enero de 1812, Belgrano fue designado a para vigilar las costas del río Paraná en Rosario ante el avance realista (en medio de un armisticio con Montevideo que no se terminaba de cumplir 100%).

Llegó a Rosario el 7 de febrero y se fue a las dos semanas, pero en ese breve periodo, marcó un hecho icónico en nuestra historia: Creó la escarapela para que las tropas se diferencian con las españolas con la aprobación del triunvirato. Lo que no consultó, fue la creación  e izamiento de una nueva bandera basándose en la escarapela.

Bandera1812

Escarapela 1812


El 27 de febrero, ante la renuncia de Pueyrredón (Para integrar el Triunvirato), fue designado al mando del ejército del norte y llegó a Yatasto un mes después.

Las ordenas del triunvirato, era no pelear y replegarse hasta Córdoba.

 

Éxodo jujeño

Ya una vez en el Norte, como el ejército español estaba avanzando rápidamente, Belgrano entendió que, además de retroceder, había que alentarlos o detenerlos  de alguna manera.  Esa manera fue la táctica de tierra arrasada.

Nada iba a impedir el avance español si en cada ciudad y cada posta, tenían comida y provisiones. Enfrentarlos en ese momento hubiera sido una derrota asegurada porque los superaban en número.

El táctica consistía es despoblar, vaciar y quemar la ciudad de Jujuy.

El 23 de agosto de 1812, una caravana inmensa de unas 1.500 a 2.000 personas inició la marcha a pie, a caballo y en carretas hacia Tucumán. Caminaron más de 250 kilómetros. Cuando los españoles llegaron (al otro día) cansados y extenuados, no había ni pasto para los caballos.  Esto atrasó y desmoralizó a los españoles y le dio tiempo a Belgrano a prepararse en Tucumán.

Esta táctica era bien conocida y efectiva cuando se acercaba un ejército mayor en número. De hecho, fue la táctica que utilizaron los rusos contra Napoleón, dos semanas después (14 de septiembre de 1812) y que inicio el fin del su imperio.


Combate/escaramuza rio de las piedras - 3 de septiembre de 1812

Luego de encontraste a Jujuy arrasada, los españoles continuaron marchando. Manuel Belgrano y Eustaquio Díaz Vélez organizaron una trampa para emboscar a la avanzada de ellos.

Utilizaron la maniobra clásica de falsa retirada y flanqueo envolvente.

Les hicieron creer que su retaguarda estaba escapando de su avanzada, y el cruzar el rio de las piedras, apareció la caballería de Díaz Vélez y Lamadrid. Triunfo Patriota y con el jefe español preso.

Este triunfo, motivo a Belgrano y al pueblo de Tucumán (que aportó con hombres y dinero) a desobedecer al triunvirato y presentar batalla en Tucumán.


                                                Batalla Tucumán – 24 septiembre 1812

La batalla fue un caos por el terreno, los vientos fuertes de tierra y la plaga de langostas. Todo fue una confusión para ambos lados. Sin embargo, los patriotas se quedaron firmes luchando (gran actuación de la caballería tucumana que logró atacar la retaguardia española saqueando gran parte del parque de municiones, el equipamiento y varias piezas de artillería) pero Tristán dudó ante la poca y mala información que obtenía en tal desorden y decisión replegarse para pasar la noche en las afueras. A la mañana siguiente, al ver la ciudad tomada por los patriotas y el faltante de su equipamiento, decidió replegarse a Salta.

Si Belgrano hubiese perdido en Tucumán, los españoles habrían tenido un acceso directo a Buenos Aires sin un ejército digno para detenerlos.

El glorioso triunfo, dejó mal parado al Triunvirato, lo que generó su caída. En su lugar vendrá el Segundo triunvirato con una postura ofensiva.

La batalla de Tucumán quedó como el triunfo más importante en la historia Argentina.

Ejército del Norte (Patriotas): Unos 1.800 hombres. La mitad eran soldados regulares mal equipados y la otra mitad eran milicianos tucumanos armados con lanzas precarias y guardamontes.

    Manuel Belgrano (General en Jefe): Asumió la responsabilidad histórica de desobedecer al Triunvirato y presentar batalla. Tras la victoria, atribuyó el triunfo a la Virgen de las Mercedes, nombrándola Generala del Ejército.

      Eustoquio Díaz Vélez (Mayor General): Segundo al mando de Belgrano. Lideró la reserva de la infantería y desempeñó un papel clave al recuperar y consolidar la ciudad de Tucumán en medio del caos del combate.

     Juan Ramón Balcarce: Comandó la caballería del ala derecha, formada en gran parte por los milicianos gauchos tucumanos. Su violenta carga inicial desbarató el flanco izquierdo realista.

      Manuel Dorrego: Con el grado de mayor, actuó con enorme bravura al mando de la reserva de infantería, persiguiendo al enemigo en retirada y capturando piezas de artillería y banderas realistas.

     José María Paz: Con apenas 21 años y el rango de teniente, combatió en el batallón de Cazadores. Años más tarde se convertiría en el famoso "Manco Paz", estratega militar y referente del partido Unitario.

   Gregorio Aráoz de Lamadrid: Participó como teniente de caballería. Dejó registrado en sus Memorias valiosos detalles sobre el desorden causado por el humo, la polvareda y la invasión de langostas durante el combate.

      Bernabé Aráoz: Líder político y militar tucumano. Fue la figura fundamental que convenció a Belgrano de no retirarse a Córdoba, comprometiéndose a aportar hombres, caballos y suministros locales.

      Diego González Balcarce: Hermano de Juan Ramón, comandó el centro de la línea de infantería patriota resistiendo la embestida enemiga.

      Barón de Holmberg: Armó y puso a punto los pocos cañones disponibles (apenas 12 piezas), entrenando a los artilleros en tiempo récord.

 

Ejército Realista: Unos 3.000 soldados profesionales y fuertemente armados, comandados por el general Pío Tristán.

 

"Estimado Pío: Tu carta me comprueba que conservas el afecto que me tenías en Madrid y Salamanca; yo no he variado tampoco, pero la suerte nos ha puesto en diferentes campos... La Patria exige de mí el sacrificio de mis afectos, y lo haré con placer si con ello logro asegurar la libertad de mi suelo."

Manuel Belgrano a Pío Tristán (septiembre de 1812)

"Algo más que humano ha sido el triunfo alcanzado sobre las armas de la tiranía en el día de ayer... Las tropas de mi mando han demostrado un valor y una constancia dignas de la causa que defienden, sosteniendo un fuego vivo y una lucha terrible en que la Providencia ha querido coronar nuestros esfuerzos."

— Manuel Belgrano (Parte oficial de la batalla, 25 de septiembre de 1812)

"La batalla de Tucumán ha sido la que salvó la Revolución de Mayo. Sin ella, las provincias del norte habrían sido subyugadas y las armas enemigas habrían llegado a las puertas de Buenos Aires."

 José de San Martín (Correspondencia posterior)

"Todo se ha perdido en el momento en que la victoria parecía segura... El desorden que causó un viento furioso e inesperado y la intrepidez del enemigo nos privaron del triunfo. Debo confesar que la generosidad de Belgrano para con nuestros heridos y prisioneros excede a todo elogio."

Pío Tristán (Informe a sus superiores realistas)

"Tucumán fue el triunfo de la resolución sobre la obediencia ciega. Belgrano comprendió que retirarse hasta Córdoba era entregar la revolución. Desobedeció las órdenes del Triunvirato para obedecer a la voz de la Patria, y con un ejército improvisado logró el milagro militar más importante de la campaña del Norte."

Bartolomé Mitre

"El fuego era terrible por todas partes y la confusión llegó a su cumbre cuando una plaga de langostas oscureció el cielo, estrellándose contra los caballos y los hombres. Nadie sabía quién vencía ni dónde estaba el general en jefe, pero el entusiasmo de nuestros gauchos tucumanos con sus lanzas terminó por envolver y desbaratar la caballería enemiga."

Gregorio Aráoz de Lamadrid (Memorias de la Guerra de la Independencia)

Tristán y el "Ejército Grande"

Días antes de las acciones del 24 de septiembre, Tristán intimó a Belgrano enviando una nota diplomática exigiendo su rendición o retiro. Para infundir temor y remarcar su apabullante superioridad numérica (contaba con unos 3.000 hombres bien pertrechados frente a los poco más de 1.800 de Belgrano), fechó y firmó la carta de forma pomposa:

"Campamento del Ejército Grande, 15 de septiembre de 1812."

La respuesta de Belgrano (El "Ejército Chico")

Lejos de intimidarse, Belgrano acusó el recibo de la intimación dos días después. Respondió con la cortesía de sus años de amistad compartidos en la Universidad de Salamanca, pero apeló a la ironía y al humor para devolver el golpe psicológico:

"Campamento del Ejército Chico, 17 de septiembre de 1812."


 

Cambio de Gobierno en Buenos Aires: Aparece el Segundo triunvirato (8 octubre 1812)

Llegada de San Martin y golpe de estado del 8 de octubre. La logia Lautaro exige el reinicio de la guerra independentista, la independencia y la constitución. El ejército napoleónico estaba perdiendo en España y en Rusia, lo que inició su irreversible final, indicando la vuelta de Fernando VII.

 Batalla de Salta- 20 de febrero de 1813

Luego de la victoria en Tucumán, era el turno de los patriotas de perseguir al ejército derrotado para obligarlos a una batalla final e inicia la avanzada.

El 13 de febrero de 1813, a orillas del entonces río Pasaje, Belgrano hizo que todo su ejército jurara fidelidad a la Asamblea General Constituyente y, por primera vez de forma oficial, a la bandera azul y blanca. A raíz de este hecho, el río pasó a llamarse Río Juramento.

Tristán había posicionado su ejército en la entrada a la ciudad sobre el camino real.

Belgrano evitó el choque frontal (que era lo que quería Tristán) y rodeó la ciudad transitando cumbres y quebradas (un terreno desfavorable y desconocido por ambos ejércitos pero revelado a Belgrano por un baqueano de la zona) para poder sorprenderlo por la retaguardia (Marcha de flanco, rodeo y bloqueo de retirada).

Triunfo patriota. Tristán aceptó la rendición total. (Belgrano no aceptó su espada por caballerosidad y porque habían estudiado juntos en Salamanca)

Todo el ejército realista sobreviviente (cerca de 3.400 hombres, entre oficiales y soldados) quedó prisionero. Belgrano les otorgó la libertad bajo juramento de no volver a tomar las armas contra las Provincias Unidas, un gesto de hondo contenido político y humanitario.

 

Ejército del Norte (Patriotas): 3.700 hombres 12 piezas

·     Manuel Belgrano (General en Jefe): Diseñó una brillante maniobra envolvente ingresando a la ciudad por el arroyo Castellanos (guiado por locales), tomando por sorpresa a los realistas. Tras la victoria, concedió la célebre capitulación de honor que liberó a los prisioneros bajo juramento.

·         Eustaquio Díaz Vélez (Mayor General / Segundo al mando): Comandó el ala derecha del ejército y tuvo la responsabilidad de liderar el ataque frontal sobre el campo de Castañares, presionando a los realistas hasta acorralarlos en la ciudad.

·        José María Paz: Con solo 21 años y el grado de teniente, combatió en el batallón de Cazadores. En sus famosas Memorias Póstumas dejó uno de los relatos más detallados del combate. Años más tarde se convertiría en el "Manco Paz", célebre estratega unitario y gobernador de Córdoba.

·       Manuel Dorrego: Actuó como mayor al mando de una reserva de infantería. Su desempeño fue tan destacado que fue nombrado por Belgrano como el oficial encargado de tomar la plaza central de Salta y plantar la bandera patriota. Luego sería líder del Partido Federal y gobernador de Buenos Aires.

·         Gregorio Aráoz de Lamadrid: Con el grado de teniente, luchó con la audacia que lo caracterizaría a lo largo de su carrera militar, persiguiendo a las fuerzas enemigas en retirada hacia el casco urbano.

·         Apolinario Saravia (El "Gaucho Saravia"): Capitán patriota y hacendado salteño que desempeñó un rol clave de inteligencia y logística: guió al ejército de Belgrano a través de un paso montañoso oculto (el Chañar) para esquivar las defensas realistas de la quebrada del Portezuelo.

·        Martín Miguel de Güemes: Aunque no participó directamente del choque del 20 de febrero (ya que Belgrano lo había enviado transitoriamente a Buenos Aires por desavenencias disciplinarias), sus partidas de gauchos salteños y la red de inteligencia que dejó en la provincia resultaron determinantes para el éxito de la operación.

·         Barón de Holmberg: Tuvo a su cargo la coordinación del fuego de los cañones en la marcha envolvente y el ataque final al casco urbano de Salta. Invento del coche-cañón: Diseñó una pieza de artillería ligera montada en un carruaje rápido, ideal para desplazarse en los terrenos irregulares del Norte.

Ejército Realista: 3.400 hombres 10 piezas

 

"El triunfo de las armas de la Patria ha sido completo... Las armas de sus opresores han quedado en nuestro poder. Siempre he creído que la victoria debe ser acompañada por la piedad para con los vencidos, porque el fin de esta contienda no es la destrucción de nuestros hermanos, sino la recuperación de nuestros derechos."

Manuel Belgrano al Gobierno de Buenos Aires (21 de febrero de 1813)

Desde Buenos Aires, criticaron la liberación de 3.000 prisioneros bajo la promesa de un juramento. Belgrano se defendió:

"No se me oculta que en Buenos Aires se dirá que debí fusilar a los jefes o enviarlos prisioneros; pero yo he querido convencer a estos pueblos de que nuestra causa es justa y digna, y no la de unos verdugos. Si juran y cumplen, habremos ganado hombres para la causa; si juran y faltan a su palabra, la execración de la posteridad caerá sobre ellos y la Providencia nos dará la victoria nuevamente."

Manuel Belgrano al Triunvirato (marzo de 1813)






Tristán


Llegada de Pezuela

Ante las derrotas de Tucumán y Salta,  José Fernando de Abascal (Virrey del Perú) quitó del mando del ejército a Goyeneche y puso a Joaquín de Pezuela.

Su capacidad estratégica logró vencer a Belgrano en la segunda campaña, a Rondeau en la Tercera y fue el motivo por el cual San Martin decide abandonar el intento de ir por tierra y probar cruzando la cordillera.

Estos logros terminarán convirtiéndolo en el próximo virrey.

Joaquín de Pezuela

Batalla de Vilcapugio (1 de octubre de 1813)

Luego de la batalla de Salta, el ejército e Belgrano comenzó a avanzar por el alto Perú sin resistencia y con la aceptación de los pueblos.

Instala un campamento en la pampa de Vilcapugio, que en quechua significa "Pozo Santo", porque contaba con una vertiente de agua del que nacía un pequeño arroyo, recurso vital para mantener la tropa y la caballada.

 Era una zona plana para poder armar un campamento y maniobrar fácilmente la caballería y artillería en caso de batalla.  

Desde ahí, envió a oficiales a reclutar tropas a Potosí, Sucre y Cochabamba para armar un gran ejército. En esa misión, tropas realistas interceptaron a las fuerzas de Cárdenas y le secuestraron información de las posiciones e intenciones de Belgrano.

Con esta información, Pezuela, atacó sabiendo perfectamente por donde sorprender a las fuerzas de Belgrano, y a pesar de no lograr vencer a los patriotas al comienzo, finalmente terminó ganando la batalla.

 

Ejército del Norte (Manuel Belgrano)~3.500 a 3.800 hombres

• Infantería: ~2.500 soldados (Regimientos N.º 1, 2, 6, 8 y Cazadores).

•Caballería: ~1.000 jinetes (Gauchos, Dragones y Milicias).

• Artillería: 12 cañones.

·        Manuel Belgrano (General en Jefe): Comandó las fuerzas patriotas durante la campaña. Intentó sostener la posición en el momento crítico ondeando la bandera patriota en la cima de un cerro para reunir a las tropas dispersas.

·         Eustoquio Díaz Vélez (Mayor General): Actuó como segundo al mando de Belgrano. Tras el repliegue, marchó hacia Potosí para reunir a las tropas dispersas y reorganizar la retaguardia.

·         Manuel Dorrego: Con el grado de mayor de artillería, comandó con eficacia los cañones patriotas en la primera fase del ataque. Años más tarde sería el máximo referente del partido federal de Buenos Aires.

·         Gregorio Aráoz de Lamadrid: Con el grado de capitán, advirtió durante la batalla la oportunidad de atacar preventivamente mientras las tropas enemigas descendían de la montaña. Tuvo un papel activo intentando frenar el avance realista.

·         Lorenzo Lugones: Joven oficial de caballería que participó en las acciones y dejó en sus Memorias valiosos relatos sobre el desorden y la confusión generados por el humo del combate.

·         Cornelio Zelaya: Comandante de la caballería que marchaba con tropas cochabambinas para unirse al grueso del ejército de Belgrano.

·         Ignacio Warnes: Coronel patriota que poco tiempo después se convertiría en el principal líder de la Republiqueta de Santa Cruz de la Sierra.

·         Benito Álvarez: Coronel que comandó el Batallón N.º 8 y falleció heroicamente durante las acciones defendiendo la posición

 

Ejército Realista (Joaquín de la Pezuela)~3.000 a 3.200 hombres

• Infantería: ~2.000 veteranos disciplinados (Cuzco, Lima, Castro).

• Caballería: ~800 a 1.000 jinetes (Dragones de Chichas y Castro).

• Artillería: 14 cañones.




Batalla de Ayohúma (14 de noviembre de 1813) 

Tras el desastre de Vilcapugio, Belgrano se replegó a Macha para reagrupar lo que le quedaba de su ejército e intentar una contraofensiva.  

En menos de tres horas, el ejército patriota se desmoronó. Belgrano debió ordenar la retirada hasta Salta dejando en el campo más de 400 muertos, 800 prisioneros y la totalidad de su parque de artillería. Pezuela era superior en número y en táctica militar.

María Remedios del Valle: Conocida como la "Madre de la Patria". Actuó como auxilio de caballería y enfermera en el frente; fue herida de bala, tomada prisionera por los realistas y azotada públicamente.

Ejército del Norte (Manuel Belgrano)~3.400 hombres

• Infantería: ~2.300 soldados (Regimientos N.º 1, 6, 8 y Cazadores).

• Caballería: ~1.100 jinetes (Dragones, Milicias y auxilios de la región).

• Artillería: 8 cañones (varios de menor calibre).

Ejército Realista (Joaquín de la Pezuela)~4.200 hombres

• Infantería: ~3.000 veteranos disciplinados (Regimientos Cuzco, Castro, Lima y Fernando VII).

• Caballería: ~1.200 jinetes bien pertrechados (Dragones de Chichas y Castro).

• Artillería: 18 cañones de montaña y de campaña.

 

"La fortuna nos ha sido adversa en la pampa de Ayohúma... Nuestras tropas han combatido con un valor digno de mejor suerte, pero la superioridad de la artillería enemiga y la posición que ocupaba han decidido el día. Todo se ha perdido, menos el honor y la firmeza de nuestros corazones para sostener la causa de la Patria."

— Manuel Belgrano al Gobierno de Buenos Aires (16 de noviembre de 1813)

"Mi querido amigo y compañero: Los resultados de Ayohúma han sido harto fatales... He hecho cuanto he podido y cuanto se ha presentado a mi alcance; mas las cosas no han salido a medida de nuestros deseos. Venga usted cuanto antes; vuele, si es posible. Su presencia es indispensable para salvar los restos de este ejército y dar una nueva dirección a nuestras armas."

— Manuel Belgrano a José de San Martín (noviembre de 1813)

"Tengo la satisfacción de anunciar a V.E. que el ejército insurgente del mando de Don Manuel Belgrano ha sido enteramente destruido en los campos de Ayohúma. Toda su artillería, pertrechos y banderas han quedado en nuestro poder. El camino del Tucumán queda abierto para las armas de Su Majestad."

Joaquín de la Pezuela al Virrey Abascal (noviembre de 1813)



 La vuelta de Fernando VII -El Tratado de Valençay -11 de diciembre de 1813

Napoleón Bonaparte reconoció a Fernando VII como legítimo rey de España y de las Indias, poniendo fin a la Guerra de Independencia Española.

                                                  San Martin por Belgrano

El 30 enero 1814, el triunvirato relevó a Belgrano (quién fue llevado a juicio) y nombró a San Martin jefe del ejército del norte.

San Martín no realizó ningún avance al alto Perú. Al contrario, pensaba que esa no era la mejor opción y llevó adelante su propio plan: contener el avance de Pezuela con la Guerra Gaucha de Güemes y cruzar los Andes hacia Chile para luego, por mar, llegar a Lima.

Luego, el Directorio de Alvear, no va escuchar esta estrategia de San Martín y va a volver internar con la tercera campaña auxiliadora en 1815 al mando de Rondeau siendo un fracaso.

Cambio de Gobierno: Directorio

Con la derrota de Ayohúma y el regreso de Fernando VII, la Asamblea del año XIII creó el puesto de Directorio en reemplazo del triunvirato para agilizar el PE. Posadas asumió el 31 de enero de 1814.


miércoles, 2 de septiembre de 2026

La resistencia a la revolución: Parte 4. Montevideo y la banda Oriental

 
Montevideo en 1810 - Amurallada y con un Fuerte



                                     El valor geopolítico de Montevideo 

-Puerto Natural: Profundidad, resguardo y cercanía a la costa sin intervención humana. 

Lejos, mejor que el de Buenos Aires, dónde había que dragar el fondo para que los barcos no se queden encallados. Además, no podían acercarse a la costa por la poca profundidad del río. Carretas tiradas por caballos tenía que adentrarse en el rio para llegar al barco y descargar mercadería o pasajeros. Sumamente incómodo. Imagínense al Virrey bajando del barco en el medio del rio y subiendo a una carreta que se dirigía a la costa con el agua por la mitad.

-Ubicación: Era el Puerto Español de ultramar más cercano a Europa y era la puerta al Río de la plata.

-Apostadero Naval: Era la sede del Apostadero Naval de la Real Armada (la base militar marítima más importante de España en el Atlántico Sur).

-Contenía el avance Portugués: Luego de la llegada de los portugueses a Colonia, España fundó Montevideo deteniendo el avance sobre el Rio de la plata. Hasta 1810, su único enemigo en Sudamérica.

-Ciudad amurallada y Fuerte: A diferencia de Buenos aires, Montevideo fue dotada de murallas y fortificaciones avanzadas. Era impenetrable. El escudo protector de los intereses españoles en el sur.

-Control del contrabando: Era la sede del control comercial en el Rio de la Plata. A diferencia de Buenos Aires que se enriquecía del contrabando.

-Era el puerto que necesitaba España para el envió de tropas para la recuperación de sus colonias en el sur.

A pesar de no ser la capital del virreinato, era la “llave” del rio de la plata.

Montevideo y su puerto natural


La banda oriental se dividía en dos

Por un lado, Montevideo, la ciudad amurallada que controlaba el puerto y que era él bastión español. Y por el otro lado,  el campo, con los criollos que preferían vender directo al mundo sin la intervención de España. 

Aquí vemos la similitud con los patriotas paraguayos, pero la diferencia, era que los orientales no estaban armados. Necesitaban de ayuda militar para sacar a España del medio, y esa ayuda, vendrá de Buenos Aires (lo que generara un futuro conflicto).


Elío

En el momento de creación de la Junta en Buenos Aires, el gobernador de Montevideo era Francisco Javier de Elío.

-Militar español de carrera. Peleó en África y Europa contra marroquíes y portugueses. 

-Luego de las invasiones inglesas, fue designado gobernador de Montevideo en 1807. 

-En 1808 creo la junta de Montevideo cuando Napoleón invade España y el Virrey del rio de la plata era un francés (Liniers). 

-En 1809, cuando llegó Cisneros como Virrey, deshizo  la junta y continuó como gobernador.

Francisco Javier de Elío



Montevideo Español

Montevideo, claramente, no aceptó a la junta rebelde de Buenos aires.  El 5 de junio Elío regresó a España, de manera urgente, para analizar la situación (quedó como gobernador Joaquín de Soria).

El 15 de junio de 1810, se rompieron formalmente  las relaciones con la Junta de Buenos Aires y se declaró el bloqueo naval contra la ciudad. El mismo se cumplió a partir del 3 de septiembre de 1810 y se extendió hasta mediados del mes de octubre de ese mismo año, cuando el embajador ingles en Brasil, Lord Strangford, intervino para que le levante.

Ese mismo mes, llegó a Montevideo, Gaspar de Vigodet (quien supo pelear junto a San Martin en Bailen). Fue designado por el Consejo de Regencia como el nuevo gobernador en julio de 1810, con la misión de frenar el avance de los movimientos independentistas rioplatenses. Se dispuso a controlar los ríos y cortar las comunicaciones del ejército revolucionario que avanzaba contra la Intendencia de Paraguay a través de la Mesopotamia.

España había designado al nuevo gobernador de Montevideo pero le faltaba designar a un nuevo Virrey del rio de la plata. Luego de valorar su postura defensiva de la monarquía frente a los movimientos americanos, el Consejo nombró a Francisco Javier de Elío como el nuevo Virrey llegando el 12 enero 1811 a Montevideo para hacer valer su nuevo título.

Gaspar de Vigodet



Artigas y el campo patriota

José Gervasio Artigas pertenecía a una de las familias fundadoras de la élite patricia de Montevideo. 

A parir de la revolución de mayo, los patriotas orientales, comienzan a reagruparse planeando quitar a España del medio. El 15 de febrero de 1811 Artigas desertó del Cuerpo de Blandengues en Colonia del Sacramento y se trasladó a Buenos Aires para ofrecer sus servicios en representación de esta elite. 

Buenos Aires apoyó la causa.  Le dio el grado de teniente coronel, 150 hombres y 200 pesos para iniciar el levantamiento de la Banda Oriental.

José Gervasio Artigas



El Grito de Asencio

Con el apoyo formal de Buenos Aires, el 28 de febrero de 1811, se dio inicio del levantamiento contra España. 

Artigas no estaba presente,  ya que estaba viajando desde Buenos Aires, pero fue dirigido por Pedro José Viera y Venancio Benavides.

Artigas cruzó el río Uruguay el 9 de marzo de 1811 y el 11 de abril emitió desde Mercedes la famosa “Proclama de Mercedes”, donde asumió formalmente el mando militar de todas las milicias rurales mientras esperaban la llegada de los ejércitos de Buenos Aires como apoyo.




Cambio de Gobierno en Buenos Aires: La revolución saavedrista toma el poder de la Junta Grande. 

Luego de la perdida de Paraguay, apareció una posibilidad concreta de recuperar la banda oriental con Artigas.  Para aprovechar que el ejército estaba volviendo de Paraguay, la Junta le ordenó a Belgrano (7 marzo 1811)  dirigirse a la banda oriental para reunirse con los patriotas orientales.

Mientras Belgrano avanzaba, en Buenos Aires se llevó a cabo un golpe interno en la Junta Grande. El 5 y 6 de abril de 1811, los saavedristas toman el control de la Junta Grande quitando toda influencia morenista radical luego de la muerto del mismo (4 marzo). Como Belgrano era morenista, lo relevaron del mando del ejército y le pidieron que viaje a Buenos Aires para enfrentar un juicio por la pérdida de Paraguay. En su reemplazo, lo designaron a José Casimiro Rondeau (22 de abril de 1811).

José Casimiro Rondeau



Enfrentamientos con el Montevideo español

Combate Naval de San Nicolás (2 de marzo de 1811)
Nuestro primer combate naval. La flota realista de Montevideo, buscaba cortar las comunicaciones en el rio Paraná y se encontró con los barcos de Azopardo que llevaban refuerzos al Paraguay. Victoria Española.

Combate de Soriano (4 abril 1811)

Mismos barcos españoles, bombardearon el pueblo rebelde de Villa Soriano (URU) y realizaron un desembarco de 100 hombres. Fueron rechazados por una pequeña escuadra del ejército del rio de la plata al mando de Miguel Estanislao Soler. Victoria Patriota.

Combate de San José (25 de abril de 1811)

Las milicias revolucionarias al mando de Venancio Benavides y Manuel Artigas, tomaron el pueblo de San José. Los Españoles de Montevideo enviaron un pequeño ejército para recuperarlo. Victoria Patriota.

Batalla de Las Piedras (18 de mayo de 1811)

La única batalla. Se enfrentaron cerca de Montevideo. Artigas simuló una retirada de infantería para atraer a los realistas al terreno llano y ordenó a la caballería (al mando de su hermano Manuel Francisco Artigas) cercarlos por la retaguardia. Victoria patriota de Artigas. Luego, llegó Rondeau con el ex ejército de Belgrano a sumarse al sitio de Montevideo.

Batalla de Las Piedras




Primer Sitio de Montevideo (21 de mayo al 12 de octubre de 1811)

Las tropas patriotas rodearon la ciudad por tierra impidiendo que los realistas se abastecieran de ganado y víveres del campo. Sin embargo, el sitio era incompleto por agua. La flota española dominaba el Río de la Plata. Por lo tanto, no era un sitio completo. 





La invasión “pacificadora” portuguesa (julio 1811)

Elío solicitó ayuda a Portugal (donde gobernaba la hermana de Fernando VII) y en julio de 1811, un ejército portugués invadió la Banda Oriental para romper el cerco y respaldar a los españoles generándole dos frentes opuestos a los ejércitos de Artigas y Rondeau. No hubo una batalla formal contra los patriotas pero sirvió para generar el armisticio. 

Fue una estrategia muy arriesgada por parte de Elío porque los portugueses deseaban la banda oriental desde siempre y los estaban invitando a invadirlos. 

Cambio de Gobierno en Buenos aires: Aparece el triunvirato (22 septiembre 1811)

Ante el avance Español en el norte y el avance portugués en el sur, las provincias unidas se vieron en una situación muy crítica militarmente. Fue el peor momento de nuestra revolución.

Se necesitaba tomar decisiones rápidas. El formato de la Junta Grande, donde las decisiones eran tomadas en consenso entre todos los representantes de cada provincia llevaba mucho tiempo y no era práctico para una guerra que se estaba librando, y menos, si esa guerra era de independencia.

Por eso, aprovechando que Saavedra estaba en el norte tratando de rearmar el ejército derrotado, la elite porteña y los morenitas que quedaban, toman el poder el 22 de septiembre de 1811 y dan comienzo al Triunvirato. Ese nuevo formato, dejaba a sólo tres personas tomar las decisiones del Poder Ejecutivo, aconsejados por sus ministros. El más destacado de ellos, y el que más influencia tuvo en las decisiones, fue Rivadavia.

El objetivo del triunvirato fue detener la ofensiva bélica (que no nos estaba trayendo buenos resultados) y buscar una solución diplomática con la nueva España constitucional y priorizar el comercio (que es la base de todo). De hecho, la única batalla fue la de Tucumán y por desobediencia de Belgrano.

El Armisticio de octubre de 1811

El nuevo gobierno tomó las riendas, y para salir de ese mal momento, tomó la decisión de firmar un armisticio con Montevideo para evitar los dos frentes. 
Se firmó el 20 de octubre de 1811 entre el Primer Triunvirato de Buenos Aires y el virrey español Francisco Javier de Elío.  

-Cesión del territorio: Buenos Aires acordó devolver toda la Banda Oriental y parte de los pueblos de las Misiones al control de la Corona española.  

-Levantamiento del Sitio: Las tropas de Buenos Aires y los milicianos orientales debían retirar el cerco sobre Montevideo e irse de la región.  

-Retiro portugués: A cambio, el virrey Elío prometió gestionar el cese de las hostilidades y el repliegue del ejército portugués hacia Brasil. (Que lo terminó logrando Lord Strangford).

-Reconocimiento regio: El gobierno de Buenos Aires se comprometió a volver a reconocer formalmente a Fernando VII como rey soberano.

Éxodo oriental

El pacto se firmó sin consultar al pueblo oriental. Artigas se sintió traicionado e inició el Éxodo del Pueblo Oriental. Miles de familias orientales (milicianos, campesinos, libertos) prefirieron abandonar sus casas y seguir a José Gervasio Artigas hacia Entre Ríos antes que someterse al gobierno español o portugués. Este hecho fue el inicio de la herida de Artigas contra Buenos Aires. Para el triunvirato, había que tomar decisiones rápidas, sin consultar, ya que se corría el peligro de perderlo todo.

España comienza a vernos como sus provincias del Rio de la plata.

La pérdida del control de la banda oriental y la arriesgada maniobra de pedirla a los portugueses que invadan territorio español, generó descontento en el Consejo de regencia que lo mandó  llamar. Elío partió el 18 de noviembre de 1811 y nunca más volvió.

El consejo decidió dejar al mando en Montevideo al gobernador Vigodet, pero en vez de otorgarle el título de Virrey, le otorgó el de: “Capitán general de las provincias del Río de la Plata y gobernador de Montevideo”.

Por primera vez, se ve la influencia de las cortes de Cádiz en su política exterior. Ya no había más título de Virrey ni colonias, sino provincias de España.

Aquí se ve el nuevo panorama español con el cual el triunvirato está dispuesto a negociar si le tienen paciencia. 


Elio

"Esta plaza se halla cercada por los rebeldes y la escasez de víveres amenaza a la guarnición y al vecindario. Si no recibimos con prontitud el auxilio de las tropas de S.M. Fidelísima [tropas portuguesas] o de la Península, el dominio de S.M. el Rey Fernando VII en estas comarcas corre inminente riesgo de perderse."
Artigas

"El pueblo de la Banda Oriental jamás prestará su consentimiento a un armisticio que lo entrega de nuevo a las cadenas de la tiranía. Si las tropas de Buenos Aires se retiran, este pueblo sabrá defender su libertad o perecer con honor antes que someterse de nuevo al yugo."

Rondeau

"Nuestras tropas sufren con constancia las inclemencias del tiempo y la desnudez, careciendo de la artillería pesada necesaria para batir las brechas de tan fuerte plaza; mas el entusiasmo por la causa sostiene el espíritu de los oficiales y la tropa."

Primer triunvirato

"Es preciso poner un término a los males que afligen a estas provincias. Las armas deben ceder el paso a la negociación... Este Gobierno no duda en concertar un armisticio razonable que estipule el retiro de las fuerzas que bloquean esa plaza [Montevideo], con la condición indispensable de que las tropas de Portugal evacuen inmediatamente el territorio de la Banda Oriental."

Comandante oriental

"Nos consta que se trata de entregarnos a nuestros antiguos dominadores. Si Buenos Aires cree conveniente abandonar la empresa, que lo haga; pero que no intente vendernos como esclavos. Nosotros sabremos sostener con el pecho desnudo los derechos que hemos adquirido a costa de nuestra sangre."


Cambio de Gobierno en Buenos Aires: Aparece el Segundo triunvirato (8 octubre 1812)

Llegada de San Martin y golpe de estado del 8 de octubre. La logia Lautaro exige el reinicio e la guerra independentista y la independencia. El ejército napoleónico estaba perdiendo en España y en Rusia, lo que inició su irreversible final. Fernando VII iba a volver.

Reinicio del sitio de Montevideo (20 de octubre de 1812 -23 de junio de 1814)

Con un nuevo gobierno, donde comparten la ideología, Artigas vuelve a sumar a su ejército junto a l de Rondeau para reiniciar el sitio.  

Batalla de Cerrito (31 de diciembre de 1812)

Cuando las tropas patriotas al mando de José Rondeau se acercaban a Montevideo, sufrieron un intento de rechazaron por parte de la guarnición española comandada por Gaspar de Vigodet. Los españoles atacaron con unos 1600 hombres y 8 cañones las posiciones de Rondeau, que contaba con 2000 soldados y 2 cañones.

Ese fue la última batalla en tierra. Desde ese momento, prefirieron cuidar a la infantería y jugar su mejor carta: Los barcos y la dominación del Rio de la plata (sabiendo que era el punto flojo de las fuerzas de Buenos Aires).


Asamblea año XIII (31 de enero de 1813- 26 de enero de 1815)

Como fue exigido por la logia, se dio inicio a asamblea constituyente que priorizaba la centralización del poder por encima de las autonomías provinciales, generando un fuerte cortocircuito con el interior federal. No se declaró la independencia ni se escribió una constitución.

Alvear rechazó a los diputados enviados por Artigas que exigían:  

-La declaración inmediata de la independencia absoluta de España.
-La forma de gobierno republicana y federal, con autonomía estricta para cada provincia.
-Que la sede del gobierno central estuviera fuera de Buenos Aires.

Fue el quiebre definitivo entre Artigas y Buenos Aires.

Carlos María de Alvear




Combate de San Lorenzo (3 de febrero de 1813)

Los realistas de Montevideo utilizaban constantemente la flota fluvial para saquear las poblaciones ribereñas, cortar las comunicaciones y abastecerse de ganado y alimentos, burlando el bloqueo terrestre patriota.

San Martín fue enviado a  defender las costas, al igual que Belgrano.

La vuelta de Fernando VII y sus ganas de recuperar las colonias desde Montevideo

Ante las derrotas sufridas en Europa, Napoleón Bonaparte decide liberar y devolverle formalmente la corona de España a Fernando VII mediante la firma del Tratado de Valençay (Diciembre de 1813). Prefirió tenerlo como aliado y evitar más enemigos.

Regresó a España dónde destruyó la constitución de 1812, impuso el absolutismo monárquico e intentó recuperar sus colonias en América, dónde Montevideo era el lugar ideal para el envío de la flota española. 

(Una gran expedición de 10 600 hombres dirigida por el general Pablo Morillo había sido preparada para reconquistar el Río de la Plata, pero su organización tomó demasiado tiempo y finalmente la expedición se dirigió a la Capitanía general de Venezuela)

Fernando VII



Cambio de Gobierno en Buenos Aires: Directorio (31 de enero de 1814)

La Asamblea General Constituyente planteó la necesidad de dotar al Estado de un poder ejecutivo fuerte, unipersonal y centralizado que agilizara las decisiones militares y políticas. Asume como director supremo: Gervasio Posadas (Hombre de la logia Lautaro y tío de Carlos María de Alvear). Continuó el centralismo porteño independentista del segundo triunvirato.

Liga de los pueblos libres

Tras el rechazo de la asamblea a los diputados de Artigas, el 20 enero de 1814, las tropas leales a Artigas abandonaron el sitio y se retiraron a la costa del río Uruguay. 
Su prédica autonómica y federal resonó con fuerza en las poblaciones locales, que también sufrían el centralismo y los abusos económicos de Buenos Aires. En pocos meses, los caudillos locales y las milicias de Entre Ríos, Corrientes y Misiones se alinearon bajo el liderazgo de Artigas, desconociendo la autoridad del Directorio porteño.

Posadas estuvo la de declarar a Artigas "traidor a la Patria" y poner precio a su cabeza y envió un ejército a enfrentarlo (Artigas venció en la batalla del Espinillo).

 Fue el inicio de las guerras civiles y el comienzo de la liga de los pueblos libres.

•  Autonomía provincial y sistema confederado: Cada provincia conservaba su soberanía, libertad y gobierno propio, delegando solo tareas comunes de defensa exterior y comercio general.

•  República democrática: Profunda oposición a cualquier forma de monarquía o centralismo autocrático.

•  Proteccionismo económico: En contraste con el librecambio absoluto promovido por Buenos Aires (que arruinaba las economías artesanales y regionales del interior), el artiguismo propuso aranceles aduaneros protectores para fomentar la producción local, el Reglamento Aduanero de 1815 y la libre navegación de los ríos interiores para todas las provincias.

•  Reforma agraria ("Reglamento Provisorio de la Provincia Oriental para el Fomento de la Campaña y Seguridad de sus Hacendados" de 1815): Fue la medida más revolucionaria del período. Estableció la confiscación y el reparto de tierras de los "emigrados, malos europeos y peores americanos" (realistas o enemigos de la causa) entre los más necesitados, bajo la célebre premisa de que "los más infelices sean los más privilegiados", priorizando a negros libres, zambos, indios y criollos pobres.






Creación de la Armada 

Hasta 1814, los españoles dominaban por completo el rio de la plata gracias a sus barcos y al puerto de Montevideo. Los patriotas demostraron ser superiores en tierra pero les faltaba serlo en el agua para poder expulsar a los españoles. El directorio se encargó de financiar y armar una pequeña flota decente.

Como le experiencia naval en el rio de la plata era solamente española, prácticamente, no había oficiales, barcos o experiencia del lado de los patriotas. Es por eso, que todo se tuvo que importar. Los barcos eran, en su mayoría, barcos mercantes ingleses, irlandeses o norteamericanos, a los cuales les instalaban cañones. Los marinos eran en su mayoría, ingles e irlandeses. Entre los barcos principales se encontraban la fragata Hércules (que se convirtió en el buque insignia), la corbeta Céfiro, el bergantín Nancy y la corbeta Agradable.

Guillermo Brown

Pocas vidas, son para una película, la de Guillermo es una.
Un irlandés huérfano, que fue criado en barcos de guerra por ingleses y franceses, llegó a Buenos Aires en abril de 1810 para iniciar una vida tranquila de comerciarte con su barco mercante “Belmond”. 

Al mes, estalló la revolución de mayo y los barcos españoles comenzaron a atacar su barco. Pero Brown reaccionó y luchó contra ellos. Apresó y abordó barcos españoles.  

Al ver esta valentía y dominio de guerra naval, Buenos Aires le propone el transporte de armas, víveres y oficios del gobierno de Buenos Aires a los patriotas de la Banda Oriental. Su trabajo era impecable.

Cuando se logró crear la flota naval en 1814, el director Posadas, no dudo en ofrecerle el cargo de teniente coronel y jefe de la Escuadra de Buenos Aires (1 marzo 1814).

William Brown en un daguerrotipo de 1854



Combate Naval y Terrestre de Isla Martín García (10 - 15 marzo de 1814)

Solo 10 días después de su nombramiento, llevó a cabo la toma de la isla Martin García. Un punto estratégico clave para controlar el acceso al rio Uruguay y poder acorralarlos en Montevideo para el golpe final. 

Como la isla poseía baterías de cañones, Brown idea un ataque combinado por agua para alejar a los barcos y un desembarco de infantería para tomar las baterías. Victoria patriota.

Buques Principales

Fragata Hércules: Nave capitana de la flota (350 toneladas, 36 cañones).
Corbeta Céfiro (Zephyr): Conducción secundaria (220 toneladas, 14 cañones).
Bergantín Nancy: (120 toneladas, 10 cañones).
Goleta Julieta (Juliet): (150 toneladas, 7 cañones). 

Buques Menores y de Apoyo

Goleta Fortuna: (90 toneladas, 8 cañones).
Balandra Nuestra Señora del Carmen: (48 toneladas, 1 cañón).
Falucho / Barco de desembarco San Luis: (15 toneladas, 1 cañón)





Combate Naval del Buceo o de Montevideo (14-17 de mayo de 1814)

Brown inicia con un bloqueo en el puerto de Montevideo para generar la falta de víveres, y así, obligar a la flota a salir a mar abierto y alejarlos del apoyo de los cañones del puerto. 
Cuando salen a pelear, Brown, finge una retirada (ya que eran menos) y cuando estaban bien alejados de Montevideo, arremata con la táctica de Nelson en Trafalgar. Brown usó su buque insignia, Hércules, para atravesar y cortar la línea de retirada española tirando a quemarropa. Victoria Patriota.

Se tomó el 17 de mayo como día de la armada.

Hércules (1814)
Fragata, eslora 38 m, manga 8 m y calado 2,25 m. Desplazamiento 350 toneladas y 14 oficiales, 140 tripulantes, 87 soldados y 41 voluntarios.
Armamento: 4 cañones de 24 libras, 8 cañones de 18 libras, 12 de 8 libras, 6 cañones de 6 libras y 6 cañones pedreros.

Belfast (1814)
Corbeta, construida en Ulverston en 1798. Eslora 37 m, manga 5,8 m y calado medio 2,4 m. Desplazamiento 256 toneladas y tripulada por 273 hombres.
Armamento: 18 cañones de a 12 libras, 2 de a 9 libras y 2 de a 6 libras.

Zephyr (1814)
Corbeta, eslora 34 m, manga 5 m y calado medio 2 m. Desplazamiento 180 toneladas y tripulada por 70 marineros y 40 soldados.
Armamento: 14 carronadas de 9 y 12 libras, 2 cañones largos de a 6.

Nancy (1814)
Bergantín, eslora 29 m, manga 7,5 m y calado medio 2,2 m. Desplazamiento 155 toneladas y tripulada por 90 hombres.
Armamento: 14 carronadas de 12 libras y 3 carronadas de 6 libras.

Juliet (1814)
Goleta botada en Baltimore, eslora 27 m, manga 5,2 m y calado medio 1,9 m. Desplazamiento 170 toneladas y tripulada por 60 marineros y 40 soldados.
Armamento: 6 carronadas de 9 libras y 1 cañón largo de 24 libras.

Agreeable (1814)
Corbeta, construida en Bermudas en 1786. Eslora 36 m, manga 5,75 m y calado medio 2,5 m. Desplazamiento 235 toneladas y tripulada por 170 hombres.
Armamento: 20 cañones de a 12 libras y 2 de a 9 libras.

Santísima Trinidad (1814)
Sumaca, construida en Bermudas en 1786. Eslora 27 m, manga 8 m y calado medio 1,8 m. Desplazamiento 162 toneladas y tripulada por 100 hombres.
Armamento: 4 cañones de a 18 libras, 2 carronadas de a 32 libras y 2 carronadas de a 34 libras.

San Martín (1814)
Falucho. Eslora 24 m, manga 5 m y calado medio 1,58 m. Desplazamiento 38 toneladas y tripulado por 25 hombres.
Armado con 1 cañón de a 8 libras y 4 pedreros.




Rendición de Montevideo (20 junio 1814)

Con un sitio total por tierra y mar, a Vigodet no le quedó otra alternativa que la capitulación

Alvear relevó a Rondeau y se nombró el mismo comandante del ejército sitiador para ingresar con honores, el 23 de junio de 1814.

Finaliza la presencia española en la banda oriental y el Rio de la plata.

Se nombró como gobernador a Nicolás Rodríguez Peña, que luego fue reemplazado por Miguel Estanislao Soler el 25 de agosto de 1814.

Montevideo se incorporó a las provincias unidas pero no por mucho tiempo, ya que el resto de la banda oriental estaba en manos de Artigas. Inmediatamente, los orientales iniciaron un sitio al Montevideo de Buenos Aires.

Puerta de la ciudadela en la actualidad.



San Martin

En una carta enviada a Rodríguez Peña, expresó:
 "La victoria de Brown en Montevideo es lo más grande que hasta la presente ha hecho la revolución".

Posadas

"La escuadra nacional, bajo las órdenes del benemérito Coronel Don Guillermo Brown, ha inundado de gloria nuestras armas... Ha destruido el orgullo marítimo de los tiranos en estas aguas y consolidado la libertad de la Patria".

Alvear

"El valor y la pericia de Brown han decidido la suerte de esta plaza. Sin su triunfo sobre la escuadra enemiga, nuestros esfuerzos en el sitio habrían sido estériles frente a un enemigo que se abastecía libremente por el mar".

Bartolomé Mitre

"La toma de Montevideo por la escuadra de Brown fue, para la Revolución Americana, lo que la batalla de Waterloo fue para Europa... Destruyó el último baluarte del poder español en el Atlántico Sur".

Artigas

"Alvear no entró a Montevideo a traer la libertad, sino a mudar de tirano. Su ambición de gloria lo llevó a atropellar los derechos de los orientales, usando la fuerza de las armas de Buenos Aires para reemplazar el despotismo español por el centralismo porteño."

Vigodet

"Alvear se valió de la fe de los tratados y de palabras sagradas para inducirme a la entrega, pero apenas sus tropas ocuparon las puertas de la ciudad, faltó a todo lo pactado. Nos trató como a prisioneros de guerra y confiscó los bienes públicos y particulares con una codicia inaudita."

Nicolás de Vedia-oficial del ejército sitiador

"Alvear llegó al final para cosechar los frutos que otros habían sembrado durante dos años de miseria en el sitio. Su ingreso a la plaza tuvo más de teatro político y vanidad personal que de verdadero triunfo militar de campo."