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jueves, 26 de febrero de 2026

"SPENCER" (2021)

 





La película se basa en los últimos días de convivencia entre Diana y la familia de su esposo, Carlos. Centrándose en la tensión que llevará al quiebre definitivo de la princesa con la realeza inglesa.

Este conflicto sólo la vamos a ver desde la perspectiva de Diana en toda la película. Y esto es muy interesante, porque da la sensación de que Diana estuviera sola en este gran castillo. La familia real casi no aparece en la película, pero no porque no estuvieran en la casa, sino porque evitaban cruzarse con ella y viceversa.

No existen escenas de otros personajes hablando entre ellos, y menos, hablando de Diana. Por lo tanto, no tenemos ninguna referencia de lo que los demás opinan sobre ella en ese momento tan conflictivo. Solo, a través del control que ejercían los empleados de la reina hacia Diana, podemos darnos cuenta de la postura de la misma: La perseguían para que se vistiera, para que bajara a cenar a tiempo, le clausuraban las ventanas, la perseguían en los campos y evitaban conversar con ella. Todos, menos su vestuarista Maggie. Ella era su confidente junto a sus hijos.

No solo la familia real es su enemigo, la comida también. Casi como un personaje más, la comida está muy presente en toda la película haciendo referencia a su pelea contra la bulimia. Diana lucha contra la Reina, Carlos, el mayordomo, la sopa, Camila y contra ella misma...

Intenta buscar refugio en su infancia.  A través de metáforas de su casa de la niñez y un abrigo de su padre, busca pequeñas caricias de felicidad pasada y explicaciones del presente.

Diana se da cuenta de que la ven bonita y tonta, como a los faisanes que crían sólo para poder cazarlos como protocolo de entretenimiento. Finalmente, entiende cual es el lugar que la familia real esperaba de ella, sin embargo, no los complacerá.  


Un excelente guion que utiliza varias metáforas y elementos de fantasía, pero que no llegan a ser abusivos, y ayudan a  describir el estado mental de Diana. 

La fotografía y la música son dos personajes principales más. Tomas muy cuidadas en los encuadres, composición, iluminación y colores. Y la música, que no es tradicional, termina envolviendo todo para que vaya en el mismo sentido.


martes, 14 de octubre de 2025

"Una batalla tras otra"

 




“Una batalla tras otra” es una película que nos deja en ridículo como sociedad a la hora de creer, que logrando imponer nuestra manera de ver las cosas, sólo así se hará “Justicia para todos”.

Una organización subversiva, intenta imponer su manera de ver la política migratoria utilizando la violencia y la clandestinidad ante un estado que también impone la suya utilizando los mismos métodos.

Estos extremos se representan en una mujer negra extremista revolucionaria y un coronel del ejército racista ultraderechista. Sus odios son tan grandes que se terminan convirtiendo en una mutua atracción sexual. Los extremos no suelen ser tan distintos entre sí como aparentan sus discursos. Hay algo en el odio, que los viste iguales.

El guion se centra en que estos opuestos podrían ser los padres de una niña. Una representación del concepto de que siempre aparece una nueva manera de ver las cosas. Porque la solución no es imponer una u otra (porque se basan en el odio), sino trabajar en una nueva con la esperanza de que sea más avanzada y conciliadora que las anteriores.

La película inicia como si estuviera por la mitad. No hay tiempo para presentaciones de personajes, contexto ni introducciones de espacio/tiempo. El director te obliga a prestar mucha atención desde el primer momento para poder entender lo que está pasando. Y esa manera de dirigir, la mantiene durante las 2 horas que dura la película.

Diálogos e imágenes fuertes que sólo grandes actores pueden llevar a cabo.

Se destacan los actores de reparto. Están al mismo nivel que los protagonistas. Quizás, porque los personajes secundarios, en este guion, tienen mucha importancia y son los que hacen girar la rueda de la historia para dejarles a los personajes principales el terreno llano para que continúen su camino. Son los verdaderos héroes.

La música es tan buena, que ocupa el lugar de un protagonista más. Composiciones e interpretaciones no tradicionales nos recuerdan lo importante de la música en el cine.

El director busca incomodar al espectador. Desde la dirección, los diálogos, las escenas fuertes, el humor ácido, la música. Uno nunca tiene tiempo de relajarse. Desde el comienzo, el espectador es empujado a un río donde se ve obligado a nadar en la corriente. Lo que la hace una excelente película, que no sólo nos recuerda el buen cine, sino que también, nos obliga a hacer una introspección como sociedad.


miércoles, 5 de febrero de 2025

"ANORA"

 




Anora, es una película de amor donde la verdadera historia de amor no se da entre los protagonistas. Hay que estar atentos y buscarla con paciencia porque casi pasa desapercibida a causa de un inestable guion (que se termina convirtiendo en el verdadero protagonista) pero ahí está.

Sean Baker, dirigió, produjo, editó y escribió esta maravillosa película. Con grandes actuaciones y un excelente guion.

La película comienza como una clásica comedia romántica que da un rudo vuelco al thriller violento con gags de comedia absurda. Algo muy pretencioso pero que se da a la perfección. Luego, pasa a ser un drama y finaliza siendo la película romántica prometida.

Anora, nos recuerda que muchas veces insistimos buscar el amor donde no está. Y nos olvidamos, que en verdad, el amor es simple, se da con naturalidad y vive en el detalle de un gesto de cuidado hacia el otro.


lunes, 10 de mayo de 2021

"El corazón de las tinieblas" de Joseph Conrad - “Apocalipsis Now” de Coppola





La revolución Industrial del Siglo XVIII proveyó al mundo de nueva tecnología para la producción y distribución de mercaderías. En búsqueda de materia prima y nuevas líneas de comercio, los países beneficiados por esta revolución, comenzaron a expandirse por África mediante la fuerza. Fue la famosa época del colonialismo europeo del Siglo XIX que llevó al mundo a la primera guerra mundial.

Pero antes, en 1884, se celebró en Berlín una conferencia entre las potencias europeas que tenían posiciones en el continente Africano para organizar las cosas y así evitar futuros conflictos. Las mismas fueron: Inglaterra, Francia, Bélgica, Alemania, Portugal, Italia y el Imperio otomano (Turquía). En esa conferencia se repartieron el continente en favor del comercio y dejando de lado antiguas asperezas.

En 1890, Joseph Conrad (Autor de «El corazón de las tinieblas»), trabajó en uno de estos barcos mercantes europeas que llegaban al África para adentrarse en el rio Congo y comerciar con marfil.

En esos viajes, Joseph, se dio cuenta que el imperialismo no era una acción civilizadora como lo vendía la prensa europea. Los países del viejo continente no iban a “rescatar” del salvajismo a las culturas africanas ni a comerciar dignamente con ellos.

La acción de esos países fue el saqueo sistemático de materia prima utilizando la mano de obra de los habitantes como esclavos. Además, del robo de tierras, matanzas, violaciones y todo tipo de aberraciones fundamentadas en el racismo.

Esta dicotomía en el concepto de colonización, decepcionó a Joseph en lo más profundo de su ser. Y es lo que lo motivó a escribir «El corazón de las tinieblas», que además de ser una crítica directa al imperialismo (en una época donde estaba bien visto) también es un llamado de atención sobre la condición del ser humano en general.

Los europeos asumieron la colonización casi como un acto de caridad de un pueblo “superior” sobre uno “inferior”. Ellos consideraban al africano como un “salvaje” sin educación, sin leyes, sin estructura social, política y económica. Como un ser humano en su estado más primitivo, más cercano a un animal que a una persona. Un ser que vive según los instintos y pulsiones más básicas de toda persona. Y ellos iban a “ayudarlos” a ingresar en el mundo moderno.

Esta fue la forma de ver al colonialismo en la Europa de la “Belle Époque”. Y esta es la propaganda que se distribuyó a los países que no tienen intenciones en el continente africano. De esta manera, el mundo vio con buenos ojos la entrada de barcos ingleses, franceses, belgas a ríos africanos sin consentimiento alguno.

Sin embargo, Conrad notó, que al llegar al África, algo les pasaba a los “civilizados”. Su discurso caritativo desapareció por completo cuando al acercarse a la costa lo hicieron con un bombardeo constante desde los barcos (sin ningún motivo), cuando matar estaba prohibido por ley en su país. Y a medida que pasaban los días y avanzaban en el interior de la jungla, el comportamiento empeoraba, y cada vez más, leyes europeas se rompían en la selva.

Es como si, al alejarse de la ciudad, también se alejaban de su condición de “civilizado”. Y esto lo vivieran con cierto placer, con cierta sensación de libertad. Inconscientemente es una liberación de las normas, leyes y reglas del comportamiento civilizado en el cual fueron educados desde pequeños. Las normas reprimen los instintos y pulsiones más básicas del ser humano en pos de la convivencia de las ciudades abarrotadas de personas.

Y de repente, estos hombres se encontraron en tierras sin leyes, sin normas. Donde la única ley era la ley de la selva. Y esto generó una gran tentación para el inconsciente del hombre reprimido europeo. Tenían la oportunidad de cambiar todo lo malo de su sistema. No necesitaban dinero (que tanto les costaba conseguir) para conseguir comida o tierras. Fácilmente lo conseguían utilizando sus armas. No tenían jefes (que tanto los maltratan) podían hacerse de su propio sequito de autóctonos utilizando la fuerza y el miedo. Podían vivir como reyes de la selva si lo deseaban. El colono que representó esa idea era Kurtz.

(En la película “Apocalipsis Now”, Coppola utilizó esta dicotomía para explicar la perdida de la guerra en Vietnam. 

Lejos de su ciudad, lejos de las leyes, lejos de las normas, lejos de su formación reprimida, lejos de forma de vida, el soldado americano comenzó a entrar en este conflicto de identidad donde perdió las referencias culturales de su país natal. La jungla lo hizo conectarse con su lado más oscuro y primitivo. Lo que le permitió convertirse en una maquina de matar sin remordimiento. Muchos comenzaron a drogarse y a volverse locos. Y hasta hubo casos de soldados que mataron a sus jefes.

Los soldados y los ciudadanos de Norteamérica, sufrieron una desilusión por parte del estado al ver lo cruel que eran con los vietnamitas. Se cayó la idea de que iban a ir a "salvarlos" de los "salvajes comunistas" cuando los salvajes terminaron siendo ellos al salir a la luz, por la prensa americana, varios actos inmorales. Hay que recordar, que la guerra de Vietnam fue la primera en ser televisada en vivo y en directo. Los periodistas mostraron todas las caras de una guerra.

Esto llegó a un punto en el cual al estado se le complicó justificar sus actos en la guerra y puso fin al apoyo civil, y por lo tanto, a la participación de EEUU en el conflicto.)

Claro está, que Francia, Inglaterra o Bélgica, sabían de estos trastornos que podrían sufrir sus colonos. De hecho, es el mayor peligro para sus empresas. Por eso, intentaron instalar colonias donde la “civilización” europea no se pierda y sea constante cómo si esa tierra fuera parte de Londres. Llevaban su arquitectura, su música, sus comidas, sus bebidas, su dinero y demás rasgos culturales para que el colono no se sintiera lejos de casa. Pero no siempre lo lograban. Por eso, al hablar de Kurtz, algunos colonos lo llaman “loco, asesino, demente” y otros “un genio”. Aquí se ve esa dicotomía que ellos tenían. Kurtz, era el ejemplo vivo de “dejarse llevar para el éxito personal”. Para algunos, algo muy malo, y para otros, lo ideal (pero que no se animaban a seguirlo).

En la novela, Charlie Marlow debe ir en busca de Kurtz para rescatarlo ya que estaba enfermo. Lo interesante, es que a medida que avanza por el río Congo, la concepción de Marlow sobre Kurst fue variando. Al principio, cuando llegó al África, para él, Kurst era un enfermo, salvaje y egoísta dictador pero a medida que pasaron los días, y se adentró en la selva, empezó a considerarlo un genio (una clara analogía a los efectos que generaba la distancia con la civilización en los colonos).

Finalmente, Charlie Marlow, llegó al reino de Kurst, lo subió al barco, y en el camino de regreso, murió. Pero antes de morir, sus últimas palabras fueron “el horror, el horror”. Estas palabras reflejaron el resultado de su elección. De elegir las acciones más oscuras del instinto del ser humano, sólo para el beneficio personal. Una analogía al modo de accionar que tuvo Europa sobre África.

Claramente, hay una crítica al colonialismo, pero también una analogía a lo frágil que puede ser el ser humano. Vivimos en una constante lucha entre ser un “civilizado” prisionero de las normas sociales o un “salvaje” libre de normas sociales.

Al final de “Apocalipsis Now”, el capitán Willard, a diferencia de Charlie Marlow en la novela, mata al “Dios Kurtz”. Esta es una adaptación de guion de Coppola. Luego del asesinato, el sequito de “salvajes” le hacen una reverencia como entregándose a su poder. En un segundo, Willard debe decidir, si aceptar este ofrecimiento de los indígenas y ser alabado el resto de su vida como un Dios o volver a la civilización a continuar con su vida. Este momento en la película es clave. Es el verdadero final. Finalmente, decidió volver a la lancha que lo llevará a la “civilización” en todos los sentidos posibles. Quizás, le tuvo miedo al cambio o quizás fue su verdadera elección. Lo importe es que el decidió. Uno decide qué ser humano quiere ser en cada decisión.

Los europeos decidieron ser “civilizados” a la hora de venderle al mundo sus campañas por África, pero decidieron ser “salvajes” a la hora de llevarlo a cabo.

No hay un ser humano civilizado y uno salvaje. Ambos conviven en el ser humano. Y esta convivencia se ve reflejada en la cantidad de opciones que tenemos a la hora de tomar cada decisión en nuestras vidas.

martes, 26 de julio de 2016

"La soga" de Hitchcock



Alfred Hitchcock nos regala su primer película a color y producida totalmente  por él. El film está basado en una adaptación de la obra de teatro “Rope's end" de Patrick Hamilton, y lo interesante, es que Alfred no se aleja del formato de teatro.Dos jóvenes realizan un asesinato sólo por el placer de demostrar que el crimen perfecto puede existir si se hace con un nivel de inteligencia privilegiado. Luego del hecho deciden realizar una fiesta, donde uno de los invitados, comienza a refutar el concepto del crimen perfecto sobre la sospecha de ellos mismos.La película toda transcurre sobre una sola escenografía. Desde que se inicia, y después de los créditos, la cámara ingresa en el departamento de estos jóvenes en la ciudad de Nueva York, y de allí, no se mueve. Esta es la principal característica que nos recuerda al teatro vivo.Claramente en contraposición a “La ventana indiscreta” sonde la cámara, y el espectador, se quedaba por fuera de los departamentos. Aquí, ingresamos en el lugar del hecho. Somos espectadores espías. Al mismo tiempo nos sentimos oprimidos, encerrados, claustrofóbicos. Sólo cuando James Stewart abre la ventana y lanza tres disparos para llamar la atención del exterior, una vez descubiertos los asesinos, sentimos la brisa de aire fresco que tanto necesitábamos.Otro punto interesante es el transcurso del tiempo. Hitchcock respeta el uso del tiempo real. Nada más parecido a la realidad. Y este concepto se ve reforzado con la poca cantidad de cortes. Prácticamente el film es un gran plano secuencia. Y como en esa época los rollos duraban unos 8 minutos, vemos como en los planos cercanos a las chaquetas, Alfred aprovecha, y realiza el cambio de cinta.El film desarrolla un drama criminal y un thriller con elementos de horror. El espectador conoce desde el inicio los hechos criminales y su autoría, mientras los ignoran los protagonistas. A partir de esta situación se crea una atmósfera tensa e inquietante de suspense, que gira en torno a una cuestión clara y bien definida. Las actuación son excelentes a pesar de no ser tan conocidos los actores.Humor negro típico, donde se combinan peligrosas teorías sobre la supremacía intelectual innata de algunos seres humanos sobre otros y lo macabro y morboso a modo de juego y excitación de confrontar con lo comprometido. Al mismo tiempo Hitchcock nos trae a tema el concepto de “superhombre” de Nietzsche.“Hay hombres inferiores y hombres superiores, el superhombre pertenece a este segundo grupo; los débiles y malogrados deben perecer: artículo primero de nuestro amor a los hombres. Y además se debe ayudarlos a perecer”¿Hay hombres superiores intelectualmente que merecen vivir más ante los débiles? ¿Es parte de una depuración de hombres el crimen perfecto? Estos temas los tocan los protagonistas cuando hablan del crimen como un arte privilegiado de algunos hombres capases de realizarlos.“La soga” de Alfred Hitchcock es una gran film donde se ve una mezcla perfecta entre el teatro vivo y el cine color. El plano secuencia dejará su firma, junto a los grandes diálogos y tomas largos, y el concepto de “superhombre” de Nietzsche no podrá dejarse de lado en el debate final. Pero lo que más nos dejará a flor de piel, es la tención que genera el saber realmente que está pasando mientras los protagonistas no tienen ni idea. La complicidad con el espectador es la búsqueda constante. Esa manera de obligarlo a hacerse cargo del conocimiento. ¿Quién dijo que la ignorancia no causaba placer? Esa será la firma de Alfred que quedará en la historia del thriller cinematográfico. 
 



Narcisismo y "Belleza americana"




En la película “Belleza Americana”, hay un personaje que expone a la perfección el principio narcisista, sus causas y sus consecuencias. Este personaje es Angela Hayes, la amiga de Jane.

Angela es una hermosa mujer con gran popularidad en el colegio y con los chicos. Es porrista y mejor amiga de Jane (lo contrario a ella).

La niña Hayes adopta una personalidad muy segura de si misma. Pero al mismo tiempo es maleducada, arrogante, soberbia, histérica y mentirosa. A ella sólo le importa ella. Siempre busca que la halaguen, que le digan que es linda y sofisticada.También miente al decir que se acostó con muchos hombres, y todo para poder ser el centro de atención. Ella y sólo ella, los demás no existen.

Angela se quedó en lo que Freud llama la etapa del "Ideal del Yo" o "narcisismo primario". Una etapa por la cual todos pasamos en nuestros primeros años de vida y en dónde sólo nos podemos reconocer a nosotros mismos. Angela se refugia en revivir esa etapa para ocultar su inseguridad.

Es en esta etapa en donde los padres le da todo al bebé, se le cuida y sobreprotege intentando postergar los límites y prohibiciones con la excusa de que ya habrá tiempo para que sufra. En esta etapa el bebé piensa que es el centro del universo.

La etapa del "Ideal del Yo" o “Su majestad el Niño” (como dice Freud), nace cuando el cachorro humano se identifica con el padre.

Antes de esta etapa, el bebé no es un sujeto, no hay Yo. Sólo es un cachorro que satisface sus pulsiones eróticas. Pero luego, llegará una acción psíquica donde podrá identificarse con la imagen paterna y tomarlo como modelo. Ahí nace el sujeto y el Yo ideal. Es en esta etapa donde el sujeto no puede reconocer lo que le rodea. Es sólo él y es el rey. Por primera vez se reconoce como una unidad: Su cuerpo. Se toca los brazos, piernas y manos. Es él y su cuerpo. Por eso el narcisismo esta relacionado con el desearse sexualmente a uno mismo.

Luego esta etapa del “Yo ideal” se derrumba rápidamente. El sujeto se da cuenta de que no es lo único que existe, que hay un mundo que lo rodea, que lo satisface y lo lastima. Un mundo dónde él tiene defectos y dónde es uno más entre millones. Es aquí dónde nos damos cuenta que no somos el “Ideal” y nuestro “Ideal” pasa a ser un deseo, un objetivo a lograr y alcanzar (Super Yo). En esa aceptación le devolvemos a nuestro padre el "Ideal" y nosotros nos quedamos con el "Yo".

Otro dato interesante de la película, es que Angela es muy amiga de Jane. Una característica típica de los narcisistas: Estar con personas que ellos consideren inferiores.

Cuando Ricky se fija en su amiga, y no en ella, es cuándo entra en crisis. Teme dejar de ser el centro de atención y recurre a intentara seducir a su padre (un manotazo para resaltarse nuevamente).

Angela no basa su vida en ella, sino en la adulación hacia ella. Tiene miedo a ser ella misma porque tiene inseguridad. Tanta inseguridad, que busca desesperadamente que la admiren o la reconozcan. Pero el problema es que lo busca de cualquier manera y a cualquier precio sin pensar si verdaderamente es ese el reconocimiento que anhela.

Al final de la película se da cuenta de esto. De que no es ella. Y de que su reconocimiento no debe pasar por su belleza o su promiscuidad. Poco a poco, se empieza a pintar menos a vestirse más discreta, hasta que en una escena final, se quita el maquillaje en el baño como quitándose una mascara.

La sobreprotecion de los padres genera que esa etapa del "Ideal del Yo" se extienda o nunca se termine de superar. Lo que puede generar en el sujeto una baja autoestima, dependencia, problemas en la escuela/trabajo o algún lugar en donde le exijan, problemas en relaciones interpersonales o sociales, baja tolerancia a la frustración o también narcisismo (como es el caso de este personaje de la película).

Angela se refugia en la etapa del "Ideal del yo" para ocultar su inseguridad y sus miedo del mundo real, para el cual no esta preparada por culpa de la sobreporteccion de sus padres.

“La separación”




Película: Nader y Simin, una separación.
Título original: Jodaeiye Nader az Simin.
Dirección y guion: Asghar Farhadi.
País: Irán.
Año: 2011.
Duración: 123 min.
Género: Drama.
Interpretación: Peyman Moaadi (Nader), Leila Hatami (Simin), Sareh Bayat (Razieh), Shahab Hosseini (Hodjat), Sarina Farhadi (Termeh).
Producción: Asghar Farhadi.Música: Sattar Oraki. 
Fotografía: Mahmuoud Kalari.
Montaje: Hayedeh Safiyari.
Diseño de producción: Keyvan Moghaddam.
Distribuidora: Golem. 
Estreno en Irán: 16 Marzo 2011. 

En “La separación” se puede apreciar, gracias a un excelente guión, el difícil equilibrio entre la moral y la justicia humana cuando funcionan de nexo entre diferentes clases sociales. Una brillante película, la quinta en su haber, del reconocido y premiado director y guionista iraní, Asghar Farhadi.Desde el comienzo, el film se viste de una, entretenida y delicada, tensión. Un hilo conductor que va a acompañar a la película hasta el final. Esta característica se aprecia, notablemente, en las tomas cerradas del director. El drama esta contado desde cámaras que no dejan de moverse al pulso del camarógrafo, y de tomas viciadas con partes de puertas, ventas o paredes que están  fuera de foco obstaculizando la visión del espectador. Detalles perfectos que nos brindan la sensación de realidad, como si uno fuera un testigo presencial o un espía privilegiado. Tan cuidada esta la idea de mantener la tensión lo más real posible, que no hay música en todo el film. Quizás, como en de la vida misma. En una lejano Irán, el matrimonio de Nader (Peyman Moaadi) y Simin (Leila Hatami) deciden emigrar a otro país para poder darle una mejor vida a su hija Termeh (Sarina Farhadi). Pero a último momento, Nader se arrepiente porque no quiere dejar a su padre (Ali-Asghar Shahbazi), enfermo de alzhéimer, sólo en su país natal. Es entonces cuando Simin, insistiendo por el futuro de su hija, pide a la justicia separarse de su marido para poder viajar de todas maneras, pero el juez no se lo permite por su condición de género. Enfurecida decide mudarse a la casa de sus padres y Nader debe contratar a una mujer (Kimia Hosseini) para que cuide a su padre. Aquí comienza una convivencia, donde las diferentes realidades socioeconómicas de la mujer contratada y la familia disfuncional, entran en conflicto moral y legal. Y todo, bajo los ojos entreabiertos del precario, humillante hacia la mujer y casi infantil, sistema judicial iraní.El guion es una obra de arte por sí sólo.  Farhadi amaga con contar un simple drama familiar que se centra en la separación de un matrimonio. Sin embargo, rápidamente, esquiva esta previsible estructura, con una cintura y una delicadeza formidable, para  centrarse en su verdadero objetivo: Trazar un cuadro social y antropológico de la realidad iraní. Toca temas de clase sociales, el rol de la mujer en la sociedad iraní, la religión, la función del estado, la discriminación, y sobre todo, la impotencia de una sociedad que busca respirar a través de su cine.Los personajes son absolutamente reales y con un equilibrio bien logrado. Un conflicto sirve de excusa para que se entrelacen y cada uno pueda mostrar sus características, con sus virtudes, sus defectos y sus debilidades. Un mundo de supuestos adultos responsables que terminan sacando lo peor de cada uno y dejando ver el circo en que se puede transformar la justicia humana.Cada personaje se identifica con un definido status social y su respectiva realidad, pero también, representan los actores principales en una injusticia. El marido, Nader, representa la frialdad y el egoísmo abrumador de la mentira. La mujer contratada, Razieh, con su mirada de mujer sufrida, representa la conciencia y la moral. Esa eterna lucha entre hacer lo correcto o privilegiar nuestro beneficio. Su marido, bañado de ira, la impotencia. Y el abuelo, Hodjat, con su enfermedad, representa el no querer ver de una sociedad que intenta escapar de su propio juicio moral, y por lo tanto, se encuentra estancada, la falta de memoria.El detalle interesante está en los personajes infantiles, ya que sólo las niñas dicen la verdad y hacen recapacitar a los adultos. Son como la conciencia que no los deja tranquilos. Son la inocencia perdida de una sociedad que se encuentra perdida. Ellas representan la verdad.Una es la hija de la familia pudiente y la otra de la familia pobre, pero a pesar de su distancia social y económica, en cada escena en donde se las ve juntas, siempre están jugando y riendo con una hermandad, ternura y entendimiento, que es lo que justamente,  escasea entre los padres de ambas. En una escena, en donde están jugando al metegol contra el padre (mentira) y el abuelo (falta de memoria), ambas forman un mismo equipo y les ganan. Farhadi, nos está diciendo algo con esa escena; nos está diciendo que la verdad, a pesar de todo, siempre triunfa.Las actuaciones son impecables en su totalidad. Uno realmente se identifica con ellos, de tal manera, que duda si realmente son actores. Impecables.Asghar Farhadi se encargó de que nadie pueda escapar a la idea de vivir este film como en carne propia. Donde no se puede evitar el replanteamiento de nuestra moral, de nuestra justica social, del rol de la mujer, de cómo jugamos con la verdad, la mentira, la conciencia y la religión. Un juicio a nuestros valores más básicos y más elementales como especie, donde la sana convivencia, es vital.“La separación” es una excelente película, no en vano fue reconocida con el Oso de Oro a la Mejor Película, Oso de plata al mejor director y Oscar a la mejor película extranjera. Irán nos regala dos horas de profundidad humana, donde la única separación que no será posible, será la de nuestro cuerpo con la butaca. 

El pibe




Charles Chaplin nos regaló, en 1921, uno de los primeros largos de la historia del cine. “El Pibe” dura unos 65 minutos de pura emoción y humanidad.

Sin lugar a dudas, su pasado circense y teatral, le dió las bases para poder expresar emociones sin sonido alguno. “El Pibe” es justamente eso, una hora donde Chaplin nos enseña cómo expresar todos los posibles sentimientos sin decir una sola palabra. Logra que nos olvidemos del poder del discurso y que nos centremos en darnos cuenta que la famosa frase: “Una imagen vale más que mil palabras” es autentica, verdadera y tan humana como respirar. La expresión corporal es el idioma internacional (y el único idioma humano). Aprendimos a expresar nuestros sentimientos y nuestros reclamos con actos, miradas y actitudes,  antes que con palabras o símbolos escritos. Chaplin lo va a explotar en el cine en su estado máximo.
EL argumento es otra perlita en esta gran película. Una frustrada actriz (Edna Purviance), desesperada ante su infortunio económico, decide abandonar a su hijo (Jackie Coogan) para que lo encuentre una familia rica. Pero por esos cambios de la vida, el niño no cae en manos de esa familia rica, sino que es adquirido, por accidente, por unos ladrones. Los mismos, al darse cuenta de la situación, abandonan al bebé en un barrio muy humilde. Aquí aparece el vagabundo (Charles Chaplin) que, casi sin buscarlo, se hace cargo de él y lo cría como su hijo a pesar de la pobreza en la cual vive.
La ironía es que la madre  decide abandonarlo porque cree que sin dinero no puede criar a un hijo. El vagabundo, le va a demostrar que un niño se puede criar sin dinero, pero nunca sin amor.Ambos hacen un equipo que enfrenta, día a día, los obstáculos de una sociedad que parece no tener lugar para los marginados. El vagabundo le enseña a trabajar en equipo donde él romper vidrios y el vagabundo los arregla. Le enseña a defenderse, cuando el pibe se pelea con un brabucón. Le enseña a defender su relación a pesar de que el estado y la policía lo vean como algo ilegal. Esto se representa en la secuencia cuando el policía y el empleado municipal le quitan el niño al vagabundo. La imagen del niño llorando y con gestos de desesperación es tan fuerte y tan emocional que llega a todos los humanos y culturas del mundo. Por este motivo, el vagabundo decide, a pesar de todo, ir a buscarlo y quedarse con él (La pelea que la madre no se animó a librar). Básicamente, el vagabundo hizo de un bebé abandonado sin futuro, un niño formidable, bien educado, con ganas de vivir y todo sin dinero.
Finalmente, la madre se convirtió en una actriz famosa y adinerada, pero infeliz, porque sentía la culpa de haber abandonado a su hijo. La vida le había dado una gran lección, ya que abandonó a su hijo por la falta de dinero, y ahora, era lo que ahora le sobraba. Pero de nada servía ser famosa y millonaria sin su hijo. ¿Qué es ser rico en esta vida?
Al final, la madre termina reencontrandose con su hijo, y este, para no dejar al vagabundo sólo, lo adopta con amor. Una manera de devolverle su acción. Al final, será el niño quien salve al vagabundo.
Muchas técnicas nuevas se usaron para filmar el film. Efectos especiales, escenografía y luces. Planos fijos donde abundan los planos cortos. Las actuaciones son formidables, y el niño, se roba la película con su picardía y ternura.

“El Pibe” es una película que logra exponer todos nuestros sentimientos en cada una de sus escenas. Por momentos Chaplin apela a la conmoción, al amor, a la desesperación, al odio, a la tristeza…a la empatía. ¡Eso es! Chaplin apunta a la empatía del ser humano: “Un sentimiento de participación afectiva de una persona en la realidad que afecta a otra”. Chaplin logra que nos sintamos humanos con ese niño abandonado y lo experimentemos a través del cine. Quizás su cine sea una reivindicación al efecto de catarsis que lograba el teatro griego en sus espectadores. Un homenaje al teatro clásico o un homenaje a su teatro querido, dónde en su terrible infancia, fue la actuación quien lo adaptó y le dió una nuevo rumbo en su vida.



El Ladrón de bicicletas




El ladrón de bicicletas, como buen exponente del neorrealismo italiano, se desarrolla en un guión que muestra la vida tal cual es, con la pobreza, el trabajo, el hambre, el día a día de cualquier trabajador y su familia.El protagonista (Lamberto Maggiorani) es un humilde desempleado que tiene la dicha de conseguir  un trabajo en una Roma destruida por la segunda guerra mundial. Pero hay un detalle, el trabajo requiere de una bicicleta. Después de conseguirla con el sacrificio de su esposa (Lionella Corelli), tiene el infortunio de que se la roban en el primer día de trabajo. Luego será una búsqueda de la misma y de su ladrón junto a su pequeño hijo (Enzo Staiola), ya que no tienen la posibilidad de comprar otra.Al buscar aquella bicicleta, buscan alcanzar algo más de lo que un simple rodado puede ofrecer. La bicicleta es trabajo, es dignidad, es comida, es un futuro mejor, es esperanza. Es increíble como cambia el humor de la familia en torno a la bicicleta. Cuando la poseen, él se levanta ansioso, sonriente, feliz, con orgullo y es una excelente figura para su hijo. Todo a la vista de aquella esposa y madre vestida de tranquilidad y de saber que su esposo volvió a trabajar. Ya no necesitan de la religión o la vidente para cambian su destino, el trabajo lo podía todo. Pero cuando pierden la bicicleta, él pierde la sonrisa de su rostro que se transforma en desesperación y vuelve a recurrir a la vidente. Su preocupación por cómo mantener a su familia hace que se olvide de ellos. Esto lo demuestra en las escenas donde cree que su hijo se ahoga en el río, cuando casi lo pisa un auto o cuando le pega. La desesperación llega a tal punto que no solo se olvida de su familia, sino que se olvida de él mismo.  Cuando finalmente decide robar una bicicleta, se termina transformando él en el ladrón que tanto buscaba.El guión se inicia con el protagonista saliendo de una masa de trabajadores y termina con el mismo entrando en otra. Un ciclo perfecto dentro del guión. Como contar una historia simple, de las millones de historias simples que se dan día a día en la realidad romana y que nadie llega a conocerlas.La película fue filmada por Vittorio de Sica en la Roma de la post guerra durante el año 1948. Lo interesante, era que la pobreza no era solo parte del guión, sino parte de la realidad romana. No es casualidad, que casi por completo, la película se haya filmado en exteriores. No había estudios, ni luces, ni efectos especiales para filmar nada. También los actores no eran conocidos, ni siquiera los protagonistas. Lo que le terminó dando una cuota más realista a la película. 

El Acorazado Potemkin.





El acorazado potemkin es una de las películas que pelea el puesto de “Mejor film de la historia”, y claramente, tiene con qué pelear.

En 1925 Serguéi M. Eisenstein decide conmemorar los 20 de la revolución de 1905 con un film emblemático. En aquellos días el pueblo ruso, inconforme con las políticas zaristas, realizó varias huelgas, protestas y motines dentro de las fuerzas armadas. El efecto fue inmediato. Rusia entró en una etapa de monarquía parlamentaria, aunque sólo superficialmente, lo que llevará a los marxistas a otras revoluciones hasta llegar a la definitiva de Octubre de 1917.Uno de los motines más emblemáticos fue el que llevaron a cabo los tripulantes del acorazado potemkin en las orillas del puerto de Odesa. Eisenstein vio aquí una analogía casi perfecta de la revolución proletaria.

En el film, los marineros se quejan de las malas condiciones en el barco (representan al pueblo obrero ruso) y se levantaban en armas contra sus almirantes (representan a la monarquía zarista). El film está divididos en capítulos, un estilo que van a adoptar muchos cineastas (entre ellos Tarantino). Es un relato lineal de cómo despertó un pueblo ante la opresión de un estado que no los representa.

Serguéi es un artista de los primeros planos. Una vez más, el cine nos demuestra que no hace falta el sonido para crear emociones en el espectador. Las caras y los gestos de sus actores hacen de la realidad una película suya. Uno realmente se interioriza en la problemática del motín, que no es otra cosa, que la problemática humana. La injusticia, la explotación, la dictadura, las armas, la muerte, el hambre, la empatía y el apoyo a una causa.

El capítulo estrella es “la escalera de Odessa”. La misma quedó en la historia del cine. La guardia imperial zarista bajando por las escaleras fusilando a los pacíficos protestantes es una analogía del poder represor de las monarquías. Aquella madre con su hijo muerto, que se da vuelta para enfrentar la opresión, se convertirá en la patria rusa tratando de concientizar a su pueblo de que es momento de enfrentar al estado zarista. Aquel bebé que cae sin destino por las escaleras, es una imagen del futuro incierto de Rusia. La única salida, será la revolución proletaria y en eso hace hincapié la propaganda marxista de 1925. La utilización del travelling marcó un antes y un después gracias a esta escena. Eisenstein lo utiliza acompañando a los protestantes bajando las escaleras escapando de la muerte. Las tomas son largas y con una velocidad justa. Logra captar la tensión del momento donde uno siente estar bajando esa escalera. Son quizás, los travelling que más marcaron la historia del cine. Por algo, es una de las escenas con más homenajes dentro de una de las películas más homenajeadas en la historia del cine.

Pero a pesar de la escalera de Odessa, la firma de Sergei, va a ser el arte de generar tensión. La misma nace en largas secuencias con muchos planos, como un mar infinito de detalles que hacen a la incertidumbre el ruido insoportable de esta película muda. El último capítulo, donde hasta último momento uno no sabe si los van a atacar o unirse a su motín, la tensión llega a un clímax donde es imposible no involucrarse y emocionarse.

Sergei logra que te sientas obligado a sentir empatía con las personas oprimidas. Casi imposible no lagrimear al final. Por un lado, cumple con el propósito de la propaganda soviética que financia el film, pero por otro, cumple con el arte del cine. Es una cátedra de cómo trasmitir todas las sensaciones a través de imágenes filmadas, editadas y con música. El “Acorazado Potemkin” será parte de la esencia del cine moderno.

El ciudadano kane



Seguramente muchos, si pudieran pedir algún deseo para cambiar sus vidas, pedirían dinero, poder, fama, reconocimiento y demás placeres banales. Claramente, esto es muy difícil de hacerse realidad, pero hubo un hombre que tuvo la suerte de tener todo eso sin hacer un sólo esfuerzo.  

El ciudadano Kane era la envidia de cualquier hombre común. Tenía una casa invaluable, un monopolio mediático, fama y millones de dólares. Sin embargo, no lograba ser feliz. 
Algo le faltaba al hombre de los bolsillos llenos, algo que no se compra con lo que los llena por adentro. A Kane le faltaba lo más básico y  lo más preciado que posee cualquier hombre: La libertad de poder decidir sobre su vida. 
Al ciudadano le armaron su vida sin tener en cuenta su opinión. Creyeron que dándole todo lo que el hombre común sueña tener, crearían (a lo frankestein) al ser más feliz del mundo. Sin embargo, para darle todo, le quitaron la única condición para poder disfrutar de todo eso: Su libertad.

“Rosebud” no es sólo su trineo. Con aquel transporte de nieve, Foster Keane, intentó defenderse del representante del banco que iba a ser de su tutor y alejarlo de sus padres. Aquel trineo, no sólo representa su infancia perdida, representa su poder de decisión que le fue violada, su libertad de elegir qué vida tener.

Foster, para reivindicar esta crisis interna, decide ayudar a su segunda mujer a tener la vida que ella quiere, que ella decidió tener. Quiere ayudarla a tener lo que él no tuvo. Sin embargo, termina cometiendo el mismo error que sus padres y el banco. La presiona tanto a ser cantante, que ella termina por intentar suicidarse. Ahora era él, quien decidía sobre la vida de otro. Esto fue un momento clave en el guión.  Cierra el ciclo de su crisis.

Claramente, el argumento en sí, es una obra de arte de Orson Welles. Pero no sólo fue responsable de un excelente guión. Welles también la dirigió, generando un antes y un después en varias técnicas de filmación. Cantidad de planos que son revolucionarios; tomas, en donde el personaje que habla, no goza de protagonismo ni de luz; planos en contrapicado desde el mismo suelo;  profundidad de campo y planos secuencia de travelling´s que logran entrar por la ventana y descansar en el primer plano de un personaje dentro de un bar. Y cómo si fuera poco, Orson también la protagoniza.

Un detalle muy interesante, que prácticamente para muchos es la firma del film, es el constante Flashback que propone Welles. La película comienza por el final, esto era algo poco común en épocas donde el cine era algo lineal, y mediantes flashbacks, van reconstruyendo la vida del magnate desde su infancia.

El ciudadano Kane es para muchos la mejor película de la historia del cine. Su argumento, sus planos, sus actuaciones, sus montajes, sus efectos, sus travelling´s, sus flashbacks. Todo esto, teniendo en cuenta el año 1940 y a un creador de tan solo 25 años, la hace perfectamente una merecida competidora de tal reconocimiento. Pero más allá de si es la mejor o no,  El ciudadano Kane quedará en la memoria de cada uno de nosotros como lo que realmente es, una excelente película.