Luego de la derrota de Huaqui (20 junio 1811), hubo un cambio
de gobierno.
Triunvirato
Aprovechando que Saavedra viajó al norte para supervisar el
ejército derrotado, en Buenos Aires, hubo un golpe interno y se instauró un Triunvirato.
Ese nuevo formato, dejaba a sólo tres personas tomar las decisiones
del Poder Ejecutivo echando a los diputados del resto de las provincias. Solo,
los acompañaban los sus ministros para aconsejarlos. El más destacado de ellos,
y el que más influencia tuvo en las decisiones, fue Rivadavia.
El objetivo del triunvirato fue detener la ofensiva bélica
(que no nos estaba trayendo buenos resultados y estábamos siento acorralados
por Españoles al norte y portugueses en la banda oriental) y buscar una
solución diplomática con la nueva España constitucional, además de priorizar el
comercio (que era la base de todo).
Entre los cambios, quitaron Castelli como jefe del Ejército
del Norte, quien tuvo que volver a Buenos Aires para ser enjuiciado. En su
lugar, el triunvirato nombre a Pueyrredón.
El 12 de enero de 1812, para intentar frenar el avance realista de Tristán, Pueyrredón ideó un ataque en Nazareno (mismo lugar que la victoria de Suipacha). Mientras las tropas patriotas cruzaban el rio, una crecida desorganizo la táctica y fueron vencidos por los españoles. Hubo 26 muertos, lo que motivo a seguir retrocediendo.
La asignación de Belgrano
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| Manuel Belgrano |
Con la expulsión de Saavedra del nuevo gobierno, un tema central era la reacción de la principal fuerza patriota: Regimiento Patricios. El cuerpo no quería otro líder que no fuera Saavedra, ni perder sus “tratos diferenciales”.
El triunvirato los renombró como Regimiento N° 1 de
Infantería de Línea, pasando a ser tropas regulares sujetas a un estricto
código militar y nombró como Jefe a Belgrano.
Ante la negativa, iniciaron un motín (motín de las trenzas
diciembre 1811) que fue, fuertemente reprimido.
En enero de 1812, Belgrano fue designado a para vigilar las
costas del río Paraná en Rosario ante el avance realista (en medio de un
armisticio con Montevideo que no se terminaba de cumplir 100%).
Llegó a Rosario el 7 de febrero y se fue a las dos semanas,
pero en ese breve periodo, marcó un hecho icónico en nuestra historia: Creó la
escarapela para que las tropas se diferencian con las españolas con la
aprobación del triunvirato. Lo que no consultó, fue la creación e izamiento de una nueva bandera basándose en
la escarapela.
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| Bandera1812 |
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| Escarapela 1812 |
El 27 de febrero, ante la renuncia de Pueyrredón (Para
integrar el Triunvirato), fue designado al mando del ejército del norte y llegó
a Yatasto un mes después.
Las ordenas del triunvirato, era no pelear y replegarse hasta
Córdoba.
Éxodo jujeño
Ya una vez en el Norte, como el ejército español estaba
avanzando rápidamente, Belgrano entendió que, además de retroceder, había que
alentarlos o detenerlos de alguna
manera. Esa manera fue la táctica de tierra
arrasada.
Nada iba a impedir el avance español si en cada ciudad y cada
posta, tenían comida y provisiones. Enfrentarlos en ese momento hubiera sido
una derrota asegurada porque los superaban en número.
El táctica consistía es despoblar, vaciar y quemar la ciudad
de Jujuy.
El 23 de agosto de 1812, una caravana inmensa de unas 1.500 a
2.000 personas inició la marcha a pie, a caballo y en carretas hacia Tucumán.
Caminaron más de 250 kilómetros. Cuando los españoles llegaron (al otro día)
cansados y extenuados, no había ni pasto para los caballos. Esto atrasó y desmoralizó a los españoles y
le dio tiempo a Belgrano a prepararse en Tucumán.
Esta táctica era bien conocida y efectiva cuando se acercaba
un ejército mayor en número. De hecho, fue la táctica que utilizaron los rusos
contra Napoleón, dos semanas después (14 de septiembre de 1812) y que inicio el
fin del su imperio.
Combate/escaramuza rio
de las piedras - 3 de septiembre de 1812
Luego de encontraste a Jujuy arrasada, los españoles
continuaron marchando. Manuel Belgrano y Eustaquio Díaz Vélez organizaron una trampa
para emboscar a la avanzada de ellos.
Utilizaron la maniobra clásica de falsa retirada y flanqueo
envolvente.
Les hicieron creer que su retaguarda estaba escapando de su
avanzada, y el cruzar el rio de las piedras, apareció la caballería de Díaz
Vélez y Lamadrid. Triunfo Patriota y con el jefe español preso.
Este triunfo, motivo a Belgrano y al pueblo de Tucumán (que
aportó con hombres y dinero) a desobedecer al triunvirato y presentar batalla
en Tucumán.
Batalla Tucumán – 24
septiembre 1812
La batalla fue un caos por el terreno, los vientos fuertes de
tierra y la plaga de langostas. Todo fue una confusión para ambos lados. Sin
embargo, los patriotas se quedaron firmes luchando (gran actuación de la
caballería tucumana que logró atacar la retaguardia española saqueando gran
parte del parque de municiones, el equipamiento y varias piezas de artillería)
pero Tristán dudó ante la poca y mala información que obtenía en tal desorden y
decisión replegarse para pasar la noche en las afueras. A la mañana siguiente,
al ver la ciudad tomada por los patriotas y el faltante de su equipamiento,
decidió replegarse a Salta.
Si Belgrano hubiese perdido en Tucumán, los españoles habrían
tenido un acceso directo a Buenos Aires sin un ejército digno para detenerlos.
El glorioso triunfo, dejó mal parado al Triunvirato, lo que
generó su caída. En su lugar vendrá el Segundo triunvirato con una postura
ofensiva.
La batalla de Tucumán quedó como el triunfo más importante en la historia Argentina.
Ejército del Norte
(Patriotas): Unos
1.800 hombres. La mitad eran soldados regulares mal equipados y la otra mitad
eran milicianos tucumanos armados con lanzas precarias y guardamontes.
• Manuel
Belgrano (General en Jefe): Asumió la responsabilidad histórica de desobedecer
al Triunvirato y presentar batalla. Tras la victoria, atribuyó el triunfo a la
Virgen de las Mercedes, nombrándola Generala del Ejército.
•
Eustoquio
Díaz Vélez (Mayor General): Segundo al mando de Belgrano. Lideró la reserva de
la infantería y desempeñó un papel clave al recuperar y consolidar la ciudad de
Tucumán en medio del caos del combate.
• Juan
Ramón Balcarce: Comandó la caballería del ala derecha, formada en gran parte
por los milicianos gauchos tucumanos. Su violenta carga inicial desbarató el
flanco izquierdo realista.
•
Manuel
Dorrego: Con el grado de mayor, actuó con enorme bravura al mando de la reserva
de infantería, persiguiendo al enemigo en retirada y capturando piezas de
artillería y banderas realistas.
• José
María Paz: Con apenas 21 años y el rango de teniente, combatió en el batallón
de Cazadores. Años más tarde se convertiría en el famoso "Manco Paz",
estratega militar y referente del partido Unitario.
• Gregorio
Aráoz de Lamadrid: Participó como teniente de caballería. Dejó registrado en
sus Memorias valiosos detalles sobre el desorden causado por el humo, la
polvareda y la invasión de langostas durante el combate.
•
Bernabé
Aráoz: Líder político y militar tucumano. Fue la figura fundamental que
convenció a Belgrano de no retirarse a Córdoba, comprometiéndose a aportar
hombres, caballos y suministros locales.
•
Diego
González Balcarce: Hermano de Juan Ramón, comandó el centro de la línea de
infantería patriota resistiendo la embestida enemiga.
•
Barón
de Holmberg: Armó y puso a punto los pocos cañones disponibles (apenas 12
piezas), entrenando a los artilleros en tiempo récord.
Ejército Realista: Unos 3.000 soldados profesionales y
fuertemente armados, comandados por el general Pío Tristán.
"Estimado Pío: Tu carta me comprueba que conservas el
afecto que me tenías en Madrid y Salamanca; yo no he variado tampoco, pero la
suerte nos ha puesto en diferentes campos... La Patria exige de mí el
sacrificio de mis afectos, y lo haré con placer si con ello logro asegurar la
libertad de mi suelo."
— Manuel Belgrano a Pío Tristán (septiembre de 1812)
"Algo más que humano ha sido
el triunfo alcanzado sobre las armas de la tiranía en el día de ayer... Las
tropas de mi mando han demostrado un valor y una constancia dignas de la causa
que defienden, sosteniendo un fuego vivo y una lucha terrible en que la
Providencia ha querido coronar nuestros esfuerzos."
— Manuel Belgrano (Parte oficial de la batalla, 25 de
septiembre de 1812)
"La batalla de Tucumán ha sido la que salvó la
Revolución de Mayo. Sin ella, las provincias del norte habrían sido subyugadas
y las armas enemigas habrían llegado a las puertas de Buenos Aires."
— José de San
Martín (Correspondencia posterior)
"Todo se ha perdido en el momento en que la victoria
parecía segura... El desorden que causó un viento furioso e inesperado y la
intrepidez del enemigo nos privaron del triunfo. Debo confesar que la
generosidad de Belgrano para con nuestros heridos y prisioneros excede a todo
elogio."
— Pío Tristán (Informe a sus superiores realistas)
"Tucumán fue el triunfo de la resolución sobre la
obediencia ciega. Belgrano comprendió que retirarse hasta Córdoba era entregar
la revolución. Desobedeció las órdenes del Triunvirato para obedecer a la voz
de la Patria, y con un ejército improvisado logró el milagro militar más
importante de la campaña del Norte."
— Bartolomé Mitre
"El fuego era terrible por todas partes y la confusión
llegó a su cumbre cuando una plaga de langostas oscureció el cielo,
estrellándose contra los caballos y los hombres. Nadie sabía quién vencía ni
dónde estaba el general en jefe, pero el entusiasmo de nuestros gauchos
tucumanos con sus lanzas terminó por envolver y desbaratar la caballería
enemiga."
— Gregorio Aráoz de Lamadrid (Memorias de la Guerra de la
Independencia)
Tristán y el "Ejército Grande"
Días antes de las acciones del 24
de septiembre, Tristán intimó a Belgrano enviando una nota diplomática
exigiendo su rendición o retiro. Para infundir temor y remarcar su apabullante
superioridad numérica (contaba con unos 3.000 hombres bien pertrechados frente
a los poco más de 1.800 de Belgrano), fechó y firmó la carta de forma pomposa:
"Campamento del Ejército Grande, 15 de septiembre de
1812."
La respuesta de Belgrano (El
"Ejército Chico")
Lejos de intimidarse, Belgrano
acusó el recibo de la intimación dos días después. Respondió con la cortesía de
sus años de amistad compartidos en la Universidad de Salamanca, pero apeló a la
ironía y al humor para devolver el golpe psicológico:
"Campamento del Ejército Chico, 17 de septiembre de
1812."
Cambio de Gobierno
en Buenos Aires: Aparece el Segundo triunvirato (8 octubre 1812)
Llegada de San Martin y golpe de estado del 8 de octubre. La logia Lautaro exige el reinicio de la guerra independentista, la independencia y la constitución. El ejército napoleónico estaba perdiendo en España y en Rusia, lo que inició su irreversible final, indicando la vuelta de Fernando VII.
Luego de la victoria en Tucumán, era el turno de los
patriotas de perseguir al ejército derrotado para obligarlos a una batalla final
e inicia la avanzada.
El 13 de febrero de 1813, a orillas del entonces río Pasaje, Belgrano
hizo que todo su ejército jurara fidelidad a la Asamblea General Constituyente
y, por primera vez de forma oficial, a la bandera azul y blanca. A raíz de este
hecho, el río pasó a llamarse Río Juramento.
Tristán había posicionado su ejército en la entrada a la
ciudad sobre el camino real.
Belgrano evitó el choque frontal (que era lo que quería
Tristán) y rodeó la ciudad transitando cumbres y quebradas (un terreno
desfavorable y desconocido por ambos ejércitos pero revelado a Belgrano por un
baqueano de la zona) para poder sorprenderlo por la retaguardia (Marcha de
flanco, rodeo y bloqueo de retirada).
Triunfo patriota. Tristán aceptó la rendición total.
(Belgrano no aceptó su espada por caballerosidad y porque habían estudiado
juntos en Salamanca)
Todo el ejército realista sobreviviente (cerca de 3.400
hombres, entre oficiales y soldados) quedó prisionero. Belgrano les otorgó la
libertad bajo juramento de no volver a tomar las armas contra las Provincias
Unidas, un gesto de hondo contenido político y humanitario.
Ejército del Norte
(Patriotas): 3.700
hombres 12 piezas
· Manuel Belgrano (General en Jefe): Diseñó una brillante maniobra envolvente ingresando a la
ciudad por el arroyo Castellanos (guiado por locales), tomando por sorpresa a
los realistas. Tras la victoria, concedió la célebre capitulación de honor que
liberó a los prisioneros bajo juramento.
·
Eustaquio Díaz Vélez (Mayor General / Segundo al mando): Comandó el ala derecha del ejército
y tuvo la responsabilidad de liderar el ataque frontal sobre el campo de
Castañares, presionando a los realistas hasta acorralarlos en la ciudad.
· José María Paz:
Con solo 21 años y el grado de teniente, combatió en el batallón de Cazadores.
En sus famosas Memorias Póstumas dejó uno de los relatos más detallados
del combate. Años más tarde se convertiría en el "Manco Paz",
célebre estratega unitario y gobernador de Córdoba.
· Manuel Dorrego:
Actuó como mayor al mando de una reserva de infantería. Su desempeño fue tan
destacado que fue nombrado por Belgrano como el oficial encargado de tomar la
plaza central de Salta y plantar la bandera patriota. Luego sería líder del
Partido Federal y gobernador de Buenos Aires.
·
Gregorio Aráoz de Lamadrid: Con el grado de teniente, luchó con la audacia que lo
caracterizaría a lo largo de su carrera militar, persiguiendo a las fuerzas
enemigas en retirada hacia el casco urbano.
·
Apolinario Saravia (El "Gaucho Saravia"): Capitán patriota y hacendado salteño
que desempeñó un rol clave de inteligencia y logística: guió al ejército de
Belgrano a través de un paso montañoso oculto (el Chañar) para esquivar las
defensas realistas de la quebrada del Portezuelo.
· Martín Miguel de Güemes: Aunque no participó directamente del choque del 20 de
febrero (ya que Belgrano lo había enviado transitoriamente a Buenos Aires por
desavenencias disciplinarias), sus partidas de gauchos salteños y la red de
inteligencia que dejó en la provincia resultaron determinantes para el éxito de
la operación.
·
Barón de Holmberg: Tuvo a su cargo la coordinación del
fuego de los cañones en la marcha envolvente y el ataque final al casco urbano
de Salta. Invento del coche-cañón: Diseñó una pieza de artillería ligera
montada en un carruaje rápido, ideal para desplazarse en los terrenos
irregulares del Norte.
Ejército Realista: 3.400 hombres 10 piezas
"El triunfo de las armas de la Patria ha sido
completo... Las armas de sus opresores han quedado en nuestro poder. Siempre he
creído que la victoria debe ser acompañada por la piedad para con los vencidos,
porque el fin de esta contienda no es la destrucción de nuestros hermanos, sino
la recuperación de nuestros derechos."
— Manuel Belgrano al Gobierno de Buenos Aires (21 de
febrero de 1813)
Desde Buenos Aires, criticaron la liberación de 3.000
prisioneros bajo la promesa de un juramento. Belgrano se defendió:
"No se me oculta que en Buenos Aires se dirá que debí
fusilar a los jefes o enviarlos prisioneros; pero yo he querido convencer a estos
pueblos de que nuestra causa es justa y digna, y no la de unos verdugos. Si
juran y cumplen, habremos ganado hombres para la causa; si juran y faltan a su
palabra, la execración de la posteridad caerá sobre ellos y la Providencia nos
dará la victoria nuevamente."
— Manuel Belgrano al Triunvirato (marzo de 1813)
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| Tristán |
Llegada de Pezuela
Ante las derrotas de Tucumán y Salta, José Fernando de Abascal (Virrey del Perú)
quitó del mando del ejército a Goyeneche y puso a Joaquín de Pezuela.
Su capacidad estratégica logró vencer a Belgrano en la
segunda campaña, a Rondeau en la Tercera y fue el motivo por el cual San Martin
decide abandonar el intento de ir por tierra y probar cruzando la cordillera.
Estos logros terminarán convirtiéndolo en el próximo virrey.
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| Joaquín de Pezuela |
Batalla de Vilcapugio
(1 de octubre de 1813)
Luego de la batalla de Salta, el ejército e Belgrano comenzó a
avanzar por el alto Perú sin resistencia y con la aceptación de los pueblos.
Instala un campamento en la pampa de Vilcapugio, que en
quechua significa "Pozo Santo", porque contaba con una vertiente de
agua del que nacía un pequeño arroyo, recurso vital para mantener la tropa y la
caballada.
Era una zona plana
para poder armar un campamento y maniobrar fácilmente la caballería y artillería
en caso de batalla.
Desde ahí, envió a oficiales a reclutar tropas a Potosí,
Sucre y Cochabamba para armar un gran ejército. En esa misión, tropas realistas interceptaron a las fuerzas de
Cárdenas y le secuestraron información de las posiciones e intenciones de
Belgrano.
Con esta información, Pezuela, atacó sabiendo perfectamente
por donde sorprender a las fuerzas de Belgrano, y a pesar de no lograr vencer a
los patriotas al comienzo, finalmente terminó ganando la batalla.
Ejército del Norte
(Manuel Belgrano)~3.500 a 3.800 hombres
• Infantería: ~2.500 soldados (Regimientos N.º 1, 2, 6, 8 y
Cazadores).
•Caballería: ~1.000 jinetes (Gauchos, Dragones y Milicias).
• Artillería: 12 cañones.
· Manuel Belgrano (General en Jefe): Comandó las fuerzas patriotas durante la campaña. Intentó
sostener la posición en el momento crítico ondeando la bandera patriota en la
cima de un cerro para reunir a las tropas dispersas.
·
Eustoquio Díaz Vélez (Mayor General): Actuó como segundo al mando de Belgrano. Tras el
repliegue, marchó hacia Potosí para reunir a las tropas dispersas y reorganizar
la retaguardia.
·
Manuel Dorrego:
Con el grado de mayor de artillería, comandó con eficacia los cañones patriotas
en la primera fase del ataque. Años más tarde sería el máximo referente del
partido federal de Buenos Aires.
·
Gregorio Aráoz de Lamadrid: Con el grado de capitán, advirtió durante la batalla la
oportunidad de atacar preventivamente mientras las tropas enemigas descendían
de la montaña. Tuvo un papel activo intentando frenar el avance realista.
·
Lorenzo Lugones: Joven oficial de caballería que participó en las acciones y dejó en sus Memorias
valiosos relatos sobre el desorden y la confusión generados por el humo del
combate.
·
Cornelio Zelaya: Comandante de la caballería que marchaba con tropas cochabambinas para
unirse al grueso del ejército de Belgrano.
·
Ignacio Warnes:
Coronel patriota que poco tiempo después se convertiría en el principal líder
de la Republiqueta de Santa Cruz de la Sierra.
·
Benito Álvarez:
Coronel que comandó el Batallón N.º 8 y falleció heroicamente durante las
acciones defendiendo la posición
Ejército Realista
(Joaquín de la Pezuela)~3.000 a 3.200 hombres
• Infantería: ~2.000 veteranos disciplinados (Cuzco, Lima,
Castro).
• Caballería: ~800 a 1.000 jinetes (Dragones de Chichas y
Castro).
• Artillería: 14 cañones.
Batalla de Ayohúma
(14 de noviembre de 1813)
Tras el desastre de Vilcapugio, Belgrano se replegó a Macha
para reagrupar lo que le quedaba de su ejército e intentar una contraofensiva.
En menos de tres horas, el ejército patriota se desmoronó.
Belgrano debió ordenar la retirada hasta Salta dejando en el campo más de 400
muertos, 800 prisioneros y la totalidad de su parque de artillería. Pezuela era
superior en número y en táctica militar.
María Remedios del Valle: Conocida como la "Madre de la
Patria". Actuó como auxilio de caballería y enfermera en el frente; fue
herida de bala, tomada prisionera por los realistas y azotada públicamente.
Ejército del Norte
(Manuel Belgrano)~3.400 hombres
• Infantería: ~2.300 soldados (Regimientos N.º 1, 6, 8 y
Cazadores).
• Caballería: ~1.100 jinetes (Dragones, Milicias y auxilios
de la región).
• Artillería: 8 cañones (varios de menor calibre).
Ejército Realista
(Joaquín de la Pezuela)~4.200 hombres
• Infantería: ~3.000 veteranos disciplinados (Regimientos
Cuzco, Castro, Lima y Fernando VII).
• Caballería: ~1.200 jinetes bien pertrechados (Dragones de
Chichas y Castro).
• Artillería: 18 cañones de montaña y de campaña.
"La fortuna nos ha sido adversa en la pampa de
Ayohúma... Nuestras tropas han combatido con un valor digno de mejor suerte,
pero la superioridad de la artillería enemiga y la posición que ocupaba han
decidido el día. Todo se ha perdido, menos el honor y la firmeza de nuestros
corazones para sostener la causa de la Patria."
— Manuel Belgrano al Gobierno de Buenos Aires (16 de
noviembre de 1813)
"Mi querido amigo y compañero: Los resultados de Ayohúma
han sido harto fatales... He hecho cuanto he podido y cuanto se ha presentado a
mi alcance; mas las cosas no han salido a medida de nuestros deseos. Venga
usted cuanto antes; vuele, si es posible. Su presencia es indispensable para
salvar los restos de este ejército y dar una nueva dirección a nuestras
armas."
— Manuel Belgrano a José de San Martín (noviembre de 1813)
"Tengo la satisfacción de anunciar a V.E. que el ejército insurgente del mando de Don Manuel Belgrano ha sido enteramente destruido en los campos de Ayohúma. Toda su artillería, pertrechos y banderas han quedado en nuestro poder. El camino del Tucumán queda abierto para las armas de Su Majestad."
— Joaquín de la Pezuela al Virrey Abascal (noviembre de 1813)
Napoleón Bonaparte reconoció a
Fernando VII como legítimo rey de España y de las Indias, poniendo fin a la
Guerra de Independencia Española.
San Martin por Belgrano
El 30 enero 1814, el triunvirato
relevó a Belgrano (quién fue llevado a juicio) y nombró a San Martin jefe del
ejército del norte.
San Martín no realizó ningún avance
al alto Perú. Al contrario, pensaba que esa no era la mejor opción y llevó
adelante su propio plan: contener el avance de Pezuela con la Guerra Gaucha de
Güemes y cruzar los Andes hacia Chile para luego, por mar, llegar a Lima.
Luego, el Directorio de Alvear, no
va escuchar esta estrategia de San Martín y va a volver internar con la tercera
campaña auxiliadora en 1815 al mando de Rondeau siendo un fracaso.
Cambio de Gobierno: Directorio
Con la derrota de Ayohúma y el
regreso de Fernando VII, la Asamblea del año XIII creó el puesto de Directorio
en reemplazo del triunvirato para agilizar el PE. Posadas asumió el 31 de enero
de 1814.











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