lunes, 14 de septiembre de 2026

La resistencia a la revolución: Parte 3/3. La Guerra Gaucha - Güemes (1814-1822)

 


Cuando San Martín reemplazó a Belgrano en el ejército del norte, llevó a cabo su plan entre enero y abril de 1814:

-Nombró a Martín Miguel de Güemes jefe de su vanguardia, remplazando a Manuel Dorrego por problemas de conducta. Además, en el norte no se veían con bueno ojos a los porteños y Güemes era un salteño muy respetado en la zona, tanto por los hacendados como por los gauchos.

-Los infernales de Güemes deberían detener al invasor español con tácticas de guerrilla en Jujuy y Salta.

-El ejército regular del Norte, estaría en Tucumán defendiendo la retaguardia al mando de Rondeau.

Güemes

Güemes se llamaba: Martín Miguel Juan de Mata Güemes Montero de Goyechea y la Corte, con ese nombre, claramente, pertenecía a las familias aristocráticas de Salta.

Su padre, Gabriel de Güemes Montero, era un español funcionario de la Corona española que trabajaba como Tesorero de las Cajas Reales de la Intendencia de Salta del Tucumán, un cargo de altísima confianza e importancia económica.

De muy chico, transitaba las tierras de su padre hablando y compartiendo tiempo con los gauchos e indígenas. Aprendió a interactuar con ellos y a ser “uno más” a pesar de ser el dueño de todo. Una especie de Rosas del Norte. Lo que le valió luego del carisma para liderar a los infernales.

En esa época los jóvenes aristócratas podían elegir entre el clero, las leyes o las armas. Güemes no dudó y se incorporó como cadete a la Compañía del Regimiento Fijo de Buenos Aires que estaba apostada en Salta. Durante las Invasiones inglesas su compañía fue llamada a defender Buenos Aires y fue dónde capturó el barco inglés “Justina” a caballo.

Luego, en 1810, se incorpora al ejército del norte, donde lideró los jinetes salteños logrando una destacada participación en la batalla de Suipacha.

Güemes mantenía una relación amorosa con Juana Iguanazo, una mujer casada con un oficial del mismo ejército. Belgrano decidió castigarlo y lo desterró a Buenos Aires. Por eso no participó del éxodo jujeño, la batalla de Tucumán y la de Salta.

Sin embargo, ese destierro, le trajo suerte, porque en Buenos Aires, conoció personalmente a San Martín ganando su aprecio, y cuando este reemplazó Belgrano en el ejército del norte, se lo llevó con él.

 

Güemes

 

Tácticas y armamentos de los infernales

 

  • Ataques sorpresa y dispersión: Golpeaban de noche o al amanecer en grupos pequeños y se desvanecían rápido en el monte, dejando al enemigo sin capacidad de contraataque.
  • Asfixia y tierra arrasada: Sitiaban las ciudades tomadas para cortar el ingreso de comida y quemaban campos o bloqueaban pozos de agua para desgastar físicamente a los invasores.
  • Versatilidad y armas adaptadas: Combatían a caballo o a pie con sables y fusiles. Ante la falta de armas de fuego, usaban lanzas caseras (con tijeras de esquilar o cuchillos atados a cañas de tacuara), facones, lazos y boleadoras.
  • Guerra psicológica: Ejecutaban falsas alarmas nocturnas para impedir el descanso realista y alteraban los toques de clarín para confundir al enemigo sobre sus movimientos reales.
  • Aprovechamiento de la recarga enemiga: Atacaban velozmente durante los lentos intervalos que le tomaba a la infantería española recargar o destrabar sus armas de fuego, protegidos por sus guardamontes.
  • Red de espionaje popular: Toda la población participaba; las mujeres lideraban el contrabando de información y los sacerdotes usaban los campanarios como puestos de vigilancia.
Infernal de Güemes


1.ª Invasión (Junio de 1811-febrero de 1813) Manuel de Goyeneche / Pío Tristán 3.000 – 3.500

Tras la victoria de Huaqui, el ejército avanzó hasta Tucumán donde pierden contra Belgrano.

2.ª Invasión (Enero de 1814-Julio de 1814) Joaquín de la Pezuela 3.500 – 4.000

Tras la victoria de Ayohúma, Pezuela avanzó con 4.000 veteranos, ocupó Jujuy y Salta.

Los infernales no los dejaban avanzar y los hacían los días tediosos. Pero, además, en junio de 1814, los españoles pierden Montevideo y el directorio quiso aprovechar esta ventaja y lanzó una tercera campaña auxiliadora obligando al ejército español a retroceder.

Tercer campaña Auxiliadora con Rondeau y Güemes (Enero 1815- Noviembre 1815)

Con la victoria en Montevideo, el Directorio (Alvear) quiso aprovechar el momento y dar un golpe al último foco de guerra con España a pesar de desobedecer a la estrategia de San Martin.

Luego de un primer triunfo en Puente de Márquez, hubo conflictos de liderazgo, sin intenciones de obedecer órdenes de Rondeau, Güemes retiró sus fuerzas del frente y regresó a Salta a mediados de 1815. Esto obligó a Rondeau a continuar solo, donde pierde en la batalla de Sipe-Sipe contra Pezuela.

"El Artigas del Norte"

A pesar de tener el apoyo de San Martín, el vínculo con el Directorio fue siempre tensó. Por su poder y llegada al pueblo del norte tenían miedo de que se convierta en "El Artigas del Norte". El pueblo de salta lo nombró su gobernador en 1815 tras la pelea con Rondeau. Una decisión que dejó fuera al directorio.

Pacto de Los Cerrillos - 22 de marzo de 1816.

Luego de retirarse del Ejercito del Norte, el directorio (Balcarce) lo catalogó de Traidor y envió a Rondeau (luego de la derrota de Sipe-Sipe) a enfrentarlo a Salta para que entienda que Buenos Aires es la que manda.

Güemes lo esperó y accionó su táctica de tierra arrasada, obligando a Rondeau a negociar.

Finalmente, el directorio tuvo que reconocer a Güemes como gobernador de Salta y encargado de la defensa del Norte.

Para Buenos Aires, reconocer a un gobernador no elegido por ellos, era arriesgado, pero sabían que era el único que podía detener a los españoles y necesitaban paz cerca de Tucumán, ya que estaba por comenzar el Congreso de Tucumán (24 marzo 1816).

El norte estaba protegido, pero por un ejército en el cual Buenos Aires no tenía injerencia.

3.ª Invasión (abril de 1816-junio de 1816) Guillermo Marquiegui / Pedro A. Olañeta           1.000 – 1.200

Rechazada por Güemes

Pezuela Virrey del Perú

El 7 de julio de 1816, gracias sus logros militares en la zona, el rey Fernando VII, lo nombra Virrey del Perú y a su vez, Pezuela nombró a José de la Serna encargado del ejército.

4.ª Invasión (Noviembre de 1816-Mayo de 1817) José de la Serna 6.000 – 7.000

Rechazada por Güemes

5.ª Invasión (Agosto de 1817-Enero de 1818) Pedro Antonio Olañeta  1.000 – 1.500

Rechazada por Güemes

6.ª Invasión (Marzo de 1818-Abril de 1818) José de la Serna 2.500 – 3.000

Rechazada por Güemes

7.ª Invasión (Marzo de 1819-Abril de 1819) Pedro A. Olañeta / José M. Valdez          1.200 – 1.500

Rechazada por Güemes

El Trienio Liberal (1820-1823)

Se implementó la Monarquía Constitucional. Fernando VII jura, bajo presión, la constitución de 1812.

8.ª Invasión (Mayo de 1820-Junio de 1820) Juan Ramírez Orozco 5.500 – 6.000

Rechazada por Güemes

De la Serna Virrey del Perú

Ante el sitio de San Martín en el Callao y la perdida de territorios al norte, generó el motín de Aznapuquio el 29 de enero de 1821. De la Serna, con el apoyo del Trienio Liberal, derrocó y reemplazó a Pezuela.

De la Serna

9.ª Invasión (mayo de 1821-Julio de 1821) José M. Valdez / Pedro A. Olañeta 2.000 – 2.500

Muerte de Güemes - 17 junio 1821

Güemes tenía enemigos internos: la élite salteña los "Patria Nueva". Su odio hacia él se basaba en:

- Güemes otorgó fueros militares a los campesinos y milicianos gauchos. Esto los eximía de pagar los arriendos de las tierras a los terratenientes.

- Para financiar los víveres, uniformes y pertrechos de los Infernales y demás tropas, Güemes confiscaba ganado, cosechas y exigía empréstitos forzosos a las familias adineradas de la provincia.

- La guerra permanente cortó el comercio de mulas y mercaderías con el Alto Perú.

Esto llevó a la elite a la Revolución del Comercio en mayo de 1821: aprovechando que Güemes estaba en combate con el gobernador de Tucumán (Araoz), el Cabildo de lo declaró depuesto. Sin embargo, Güemes regresó y recuperó el control sin ningún problema y los conspiradores se fugaron al campamento realista y pactaron la entrada a la ciudad sin levantar sospechas.

Güemes, que estaba en la casa de su hermana Macacha, intentó escapar a caballo y recibió un disparo por la espalda en la zona lumbar/glútea. Logró llegar a la Cañada de la Horqueta herido dónde estaba el campamento de sus infernales.

El general español Valdez, le ofreció atención médica a cambio de la rendición. Güemes no sólo no aceptó, sino que le exigió su comandante Vidt, que nunca se rindan cuando él esté muerto.

Los infernales con Vidt a la cabeza, rechazaron a los españoles.

Algunos sectores de Buenos Aires festejaron su muerte. El periódico La Gazeta de Buenos Ayres publicó:

"Murió el abominable Güemes al huir de los realistas... Ya tenemos un tirano menos."

Cae Lima-Virreinato del Perú pasa a Cuzco

Durante esta invasión, Lima se estaba rindiendo a San Martin. Cinco días después de la muerte de Güemes, se declaró la independencia del Perú.

El virrey José de la Serna estableció su sede en Cuzco. Todo el sur del Perú y el Alto Perú siguieron bajo control español.

10.ª Invasión (Octubre de 1822-Diciembre de 1822) Pedro Antonio Olañeta 1.000 – 1.200

Rechazada por el coronel Jorge Enrique Vidt y los infernales.

Regreso del absolutismo monárquico (1823-1833)

El rey Luis XVIII de Francia (junto a la santa alianza) invadió Francia para declarar nuevamente a Fernando VII rey absoluto (“Los Cien Mil Hijos de San Luis”).

Conflicto interno en el Virreinato del Perú

Olañeta se sublevó abiertamente contra el virrey La Serna a comienzos de 1824, dividiendo al Ejército Real del Perú. Olañeta era partidario al absolutismo, y el Virrey De la Serna, era constitucional.

Esto impidió que las fuerzas españolas coordinaran un nuevo avance y también que no pudieran organizarse ante la llegada de Sucre que los venció en la batalla de Ayacucho.


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