viernes, 20 de mayo de 2022

San Martín, el soldado europeo que visitó América.

 






San Martín nació en un virreinato español, ya que su padre era un funcionario español, y a los 3 años su familia se mudó a la metrópolis.

Su formación militar, desde los 11 años, estuvo a cargo de ejército español en Murcia. Fue entrenado en infantería, caballería y también peleó batallas arriba de un navío. Se enfrentó a mismísimo Almirante Nelson y hasta conoció personalmente a Napoleón.

En 1808, los franceses, invadieron España y se inició la guerra de la independencia española. San Martín, con 30 años y grado de capitán, participó en varias batallas pero se destacan las siguientes:

-Batalla de Bailén (julio 1808)

Los españoles le ganaron a Francia. Fue la primera derrota en campo abierto del ejército imperial francés. Recuperaron Madrid obligando al rey José I a retirare.

San Martín participó como ayudante de campo del marqués de Coupigny. Al frente de veintiún hombres, derrotó a una fuerza mucho mayor. En premio por su actuación, recibió el grado de teniente coronel y recibió la Medalla de Oro de los Héroes de Bailén. Fue apodado "El Incansable".

-Batalla de Albuera (Mayo 1811)

A partir de 1809, los españoles fueron aliados de los ingleses. Los necesitaban para poder sacar a los franceses de su territorio. Es por eso, que se empiezan a armar ejércitos anglo-españoles comandados por generales Ingleses.

En esta batalla el general a cargo, es nada más y nada menos, que William Beresford, el hombre a cargo de la primera invasión inglesa a Buenos Aires en 1806.

Es en estos ejércitos mixtos donde conoce a miembros de la masonería. Aprende sus ideas de liberalismo, república y sus planes de ayudar a independizar las colonias españolas.

José, queda totalmente seducido por estas ideas como la mayoría de las personas en esa época. España simbolizaba el atraso en todos los sentidos posibles. Inglaterra y Francia eran lo nuevo. Rápidamente se suma a las logias junto a otros americanos en Europa.

Mientras tanto en el Río de la plata:

Luego de la revolución de mayo, la derrota en Huaqui (Junio 1811) dejó la zona expuesta al avance Español. Tuvimos que realizar una tregua con Montevideo para evitar dos frentes al mismo tiempo. Esta situación fue tan grave que quizás, fue el motivo por el cual San Martín, arribó a estas tierras de manera apresurada.

San Martín estaba en España peleando contra los franceses. Hacía muy poco había participado de la Batalla de Albuera (Mayo 1811).

Sin embargo, el día 26 de agosto de 1811 en la isla de León se redactó el siguiente dictamen:

«Paso a manos de V.E. como mi informe, la adjunta instancia del Teniente Coronel don José de San Martín, Capitán agregado al regimiento de caballería de Borbón, en solicitud de su retiro con sólo el uso de uniforme de retirado y fuero militar, con destino a la ciudad de Lima con objeto de arreglar sus intereses, abandonados por las causas que expresa.”

San Martín renunció al ejército español 2 meses después de la derrota de Huaqui. Expresó ir a Lima, pero sabemos que esto no fue así. Tenemos que tener en cuenta que estaba mintiendo. No podía decir que iba a ir a Buenos Aires cuando ésta estaba en estado de rebeldía.

De todas maneras, tampoco viajó directamente a Buenos Aires, antes hizo una parada muy importante, que definió su postura, su pensamiento y la estrategia que iba a tener en América.

El 14 septiembre 1811 marchó a Londres donde se encontró con el venezolano Miranda, artífice de la masonería en América y muchos criollos que conspiraban como él. Entre ellos, Manuel Moreno, hermano de Mariano (que murió envenenado en el viaje). También se encontró con su gran amigo, Tomás Guido, Carlos María de Alvear, Zapiola y Chilavert entre otros. En enero de 1812 embarcó a Buenos Aires y llegó el 9 marzo. Apenas llegan, fundan la logia Lautaro.

El objetivo de San Martín era el mismo que la masonería inglesa: Eliminar a España de América. Y el último bastión español era Lima y lo que quedaba del virreinato del Perú.

La estrategia militar era simple, atacar Lima con un efecto pinza. Desde el norte (Bolívar) y desde el sur (San Martín).

En su estadía en Londres, es posible que haya conocido el Plan de Maitland (Un plan inglés para atacar Lima). El mismo fue escrito por el General inglés en 1800 y consistía en:

1-Ganar el control de Buenos Aires.

2-Tomar posiciones en Mendoza.

3-Coordinar las acciones con un ejército separatista en Chile.

4-Cruzar los Andes.

5-Derrotar a los españoles y controlar Chile.

6-Continuar por mar y someter Perú.

Exactamente el mismo plan que San Martín llevó a cabo en 1817.

San Martín llegó y llevó a cabo el primer objetivo. El 8 de octubre de 1812 (junto a la logia Lautaro) realizaron un golpe de estado al Primer Triunvirato (manejado por Rivadavia) e instauraron el segundo con miembros a fines. El principal objetivo de este triunvirato fue la creación de la asamblea constituyente para que se escriba una constitución, se declare la independencia de España y se cree el puesto de Director supremo para que las decisiones se puedan tomar rápidamente. No había tiempo que perder.

Con miembros de la masonería como Directores Supremos, iba a poder conseguir los siguientes objetivos del Plan de Maitland. En 1814 fue nombrado jefe del ejército del norte dónde decide que la táctica debe ser defensiva. Acá, vemos claramente que el plan ofensivo iba a ser por mar y no por tierra. También fue nombrado gobernador de Mendoza, completando el punto dos.

Rápidamente, se puso en contacto con los rebeldes Chilenos (O’Higgins) Que fue recibido en Mendoza y entre ambos planificaron el cruce de los andes (3 punto).

En 1816, junto a Belgrano, generaron una presión tal, que forzaron la declaración de independencia en un año de total inestabilidad política. Otro punto importante para el plan.

1817 fue el año del cruce de los andes (4 punto) y como Director supremos estaba su amigo y miembro honorable de la logia Lautaro: Juan Martín de Pueyrredón. San Martín aprovechó este vínculo para pedir todo lo que pudiera para la campaña. Y Pueyrredón le escribe:

« (…) Van 400 recados. Van hoy por correo, en un cajón, los dos únicos clarines que se han encontrado. Van los 2000 sables de repuesto que me pide. Van 200 tiendas de campaña o pabellones. Y no hay más. Va el mundo. Va el demonio. Va la carne. Y no sé yo cómo me irá con las trampas en que quedo para pagarlo todo o bien que entrando en quiebra, me voy yo también para que usted me dé algo del charqui que le mando. ¡Y qué caray! No me vuelva a pedir más, si no quiere recibir la noticia de que he amanecido colgado en un tirante de la fortaleza de Buenos Aires…”.

En esta carta se refleja perfectamente el objetivo principal de San Martín. Lo importante era seguir el plan, aunque Buenos Aires se enoje por usar recursos para liberar otros países y no para enfrentar a los federales. Esto le costará la persecución, por parte de Rivadavia, y exilio obligado en Europa.

Otro de los factores que confirman el apoyo inglés, fue la cantidad de soldados ingleses que acompañaron a San Martín en la campaña. Guillermo Miller, John O’Brien, James Paroissien y 48 soldados que desertaron durante las invasiones inglesas, se ofrecieron como voluntarios.

Finalmente, San Martín, logró llevar a cabo todos los puntos del Plan de Maitland. Controló Buenos Aires, Mendoza, liberó Chile y Perú. Luego, se reunió con Bolívar, que venía liberando desde el norte. En esa reunión, acordaron que Bolívar se quedaría en América a terminar la campaña militar y San Martín viajaría a Europa para buscar el reconocimiento de la independencia de estas nuevas naciones, ante Inglaterra.

En 1825, San Martín escribió: “Allí tiene usted la independencia del Perú reconocida por la Inglaterra. La tarea está cumplida”.

Luego de enterrar a su mujer, se retiró e Europa con su hija en 1823. Al otro año, España pierde la guerra en América e Inglaterra reconoce la independencia de las provincias unidas.

San Martín llegó a estas tierras para expulsar a los españoles de Lima como el excelente soldado europeo ilustrado que era (de los 72 años que duró su vida, 60 los vivió en Europa). El plan de la Masonería fue un efecto pinza: Por el norte Bolívar y por el sur San Martín. El ataque por el sur se basó en el Plan de Maitland escrito 17 años antes. El mismo requería comenzar por Buenos Aires (si el plan hubiese sido atacar directamente Lima, quizás el padre de la patria nunca hubiera pisado nuestro país). San Martín lo llevó a cabo a la perfección, y una vez consagrado el éxito del plan, volvió a su Europa.


martes, 17 de mayo de 2022

La revolución de mayo como parte del cambio mundial ideado por las revoluciones burguesas.



La revolución industrial cambió qué sector social gobierna.

El poder económico pasó a manos de la Burguesía y rápidamente comenzaron sus revoluciones ante la nobleza para que el poder político también pase a sus manos. Se conocen como las Revoluciones burguesas. Por ejemplo: La revolución inglesa de 1642, la revolución de los Estados Unidos de 1776 o la famosa revolución francesa de 1789.

Los nuevos gobiernos burgueses iniciaron una carrera expansionista a nivel mundial. El objetivo fue repartirse los territorios fáciles de conquistar, con inestabilidad política y/o militar, para poder hacerse de su materia prima y sumarlos a sus rutas comerciales (imperialismo). Esto podía ser mediante la fuerza o instaurando un gobierno socio.

En el SXIX, las dos grandes potencias que repartieron su influencia en todo el mundo fueron: Inglaterra (Monarquía parlamentaria) y Francia (República).

En América, la influencia de ambas fue notable. Inglaterra logró abarcar 13 colonias en américa del norte, Jamaica, unas cuantas islas del caribe y la Guayana en el norte de América del sur. A su vez, Francia logró controlar casi todo Canadá, todo el río Mississippi, el centro de américa del norte, algunas islas del caribe, Haití y la Guyana francesa en el norte de América del sur. El resto del territorio era, en su gran mayoría, de España y Portugal, que lograron llegar antes de la revolución industrial.

Nuestro territorio era controlado por España. Pero rápidamente fue perdiendo su influencia. Las elites se vieron desfavorecidas económicamente y, cada vez más, vivían del contrabando con sus enemigos: Inglaterra y Francia. España, en vez de avanzar al nuevo orden mundial (Capitalismo y República), apostó a quedarse en un sistema casi medieval y fue perdiendo el apoyo de sus colonias. Las guerras napoleónicas, y la derrota de toda su flota en la batalla de trafalgar, sólo empeoraron las cosas.

Esa situación frágil por parte de España dejó indefensa a Buenos Aires ante una flota Inglesa que acababa de quitarles ciudad del cabo a los holandeses. La misma, comandada por Pophan, fue a intentar quitarle Buenos Aires en 1806 y 1807.

La relación entre Buenos Aires e Inglaterra era excelente ya que prácticamente todo el comercio era con ellos por medio del contrabando. Todas las necesidades de Buenos Aires y del resto del virreinato, las cubría Inglaterra y no España.

Las invasiones Inglesas fueron un intento de anexo con apoyo de la elite. De hecho, durante la ocupación inglesa, 58 vecinos juraron lealtad a Su Majestad Británica. Entre ellos, Saavedra, Castelli, Vieytes, French y Beruti. Futuros artífices de la revolución de mayo. Y Rodríguez Peña, ideó la fuga carcelaria de William Beresford.

Finalmente la ocupación no fue exitosa porque fue un método antiguo. No fue la mejor manera. Un extranjero armado, es visto siempre como un invasor. No logró el apoyo del pueblo. Fue improvisado. Y además, el mando de la ciudad y las milicias (menos Patricios) estaban en manos de hombres españoles.

Es por eso, que los ingleses se rindieron pudiendo haber ganado. El plan B iba a ser más efectivo: Idear junto a la elite, una revolución interna e instaurar un gobierno socio.

Eso mismo año (1807), en Europa, Francia le declara la guerra comercial a Inglaterra y prohibió que cualquier país del continente comercialice con ellos. Todos obedecen a Napoleón, salvo el gran aliado de Inglaterra: Portugal. Ese hecho, motivó a las tropas francesas (aliadas de los españoles y ambos enemigos de Inglaterra) a solicitar acceso al territorio español para proceder con la invasión conjunta de Portugal.

A pesar de ser aliados, ya en Marzo de 1808, la ocupación Francesa en España era evidente.

Bonaparte, prefirió dominar España para luego hacerse con facilidad de sus colonias en América y ganarle a Inglaterra en esa carrera comercial. Y además, las familias reales de ambos reinos estaban emparentados. La reina consorte de Portugal era la hermana del rey español, la famosa Carlota, que luego se mudaran a Brasil y será propuesta como reina de nuestras tierras.

Napoleón se reunió con Fernando VII y Carlos IV para ver el futuro de España en Bayona. Ambos fueron obligados a renunciar a reclamar su trono y el reino de España pasó a ser francés. Fernando VII es “apresado” y se retira a Francia a una vida de Lujo. Napoleón nombró a su hermano José (Pepe botella) como rey de España.

El 2 de mayo de 1808, el pueblo español inició la Guerra de independencia contra la ocupación Francia (Cisneros y San Martín pelearon activamente) y se creó la Junta de Sevilla para seguir gobernando en nombre del rey preso.

San Martín, con 30 años y grado de capitán, participó en varias batallas pero se destacan las siguientes: 

-Batalla de Bailén (julio 1808):

Los españoles le ganaron a Francia (la primera derrota en campo abierto del ejército imperial francés). Recuperaron Madrid obligando al rey José I a retirare.

San Martín participó como ayudante de campo del marqués de Coupigny. Al frente de veintiún hombres, derrotó a una fuerza mucho mayor. En premio por su actuación, recibió el grado de teniente coronel y recibió la Medalla de Oro de los Héroes de Bailén. Fue apodado "El Incansable".

-Batalla de Albuera (Mayo 1811):

A partir de 1809, los españoles fueron aliados de los ingleses. Los necesitaban para poder sacar a los franceses de su territorio. Es por eso, que aparecieron ejércitos anglo-españoles comandados por generales Ingleses.

En esa batalla, el general a cargo fue, nada más y nada menos, que William Beresford, el hombre que tuvo a cargo la primera invasión inglesa a Buenos Aires en 1806.

Es, en estos ejércitos mixtos, donde San Martín conoció a miembros de la masonería. Aprendió sus ideas de liberalismo, república y sus planes de ayudar a independizar las colonias españolas.

En 1809, España se vio colapsada. Su aliado los invadió y el único país que podía ayudarlos era Inglaterra. A la junta de Sevilla no le quedó otra que pedirle auxilio a su antiguo enemigo para que los ayude a expulsar a los franceses. 

Este pedido de ayuda desesperado, de alguna manera, fue entregarse a Inglaterra. Fue perder contra su enemigo. Fue dejarlos entrar en su país, en sus ejércitos y en sus territorios. Hay que tener en cuenta, que España había apoyado a las 13 colonias de Estados Unidos a independizarse de Inglaterra. Fue cuestión de tiempo para que los ingleses planearan, en secreto y desde adentro, la independencia de las colonias españolas para instaurar gobiernos acordes a ellos. Esa tarea estuvo a cargo de la masonería.

Las consecuencias de la ocupación Francesa en España y Portugal, generaron grandes cambios en sus colonias de América del sur.

En Brasil:

A diferencia de la familia real española, la portuguesa se escapó hacia su colonia en América del Sur para evitar caer presos ante Napoleón. Llegaron a Rio de Janeiro en enero de 1808. Dieron de baja a Brasil como colonia y nació el Reino del Brasil.

En aquel reino, gobernaba el príncipe Jorge VI, ya que su madre, la reina María, estaba demente. La esposa del mismo era la princesa Carlota Joaquina de Borbón, hija de Carlos IV y hermana de Fernando VII.

Su linaje español, su asentamiento en América, y que el rey de España estuviera preso, fueron los motivos que hicieron de Carlota, una fuerte postulante al trono español. Sostenía que era la indicada para defender los dominios españoles desde la América hispana porque contaba con el apoyo inglés. Sin embargo ni su esposo Jorge VI, ni los ingleses, apoyaron alguna vez a Carlota.

Hubo criollos que vieron como una opción de emancipación la idea de nombrar reina a esta mujer. Entre ellos Belgrano, Pueyrredón y Rodríguez Peña.

Al mismo tiempo en el alto Perú también hubo grandes consecuencias ante la posible coronación de la princesa española-portuguesa.

El 25 de Mayo de 1809 el pueblo de Chuquisaca (actual Sucre) se levantó contra el presidente de la Real Audiencia, García Pizarro, acusándolo de querer proclamar a Carlota reina y así entregar el virreinato a Portugal. La revuelta fue exitosa y García fue sustituido por una Junta. La misma estuvo formada por militares, entre los que se encontraba el Gral. Juan Antonio Álvarez de Arenales. Los aires revolucionarios continuaron viaje y contagiaron a la otra ciudad importante, La Paz. Allí destituyeron al intendente Dávila y nombraron otra Junta más. Una junta fue sede del poder legislativo y la otra del poder ejecutivo. (Estas ciudades mantuvieron esos poderes. Por eso hoy, Bolivia, posee dos capitales.)

Lamentablemente las juntas revolucionarias no tuvieron mucha vida. El virrey del Perú, Abascal, ordenó reprimir y ambas juntas fueron arrasadas con altísima violencia.

En el río de la plata:

Luego de las invasiones inglesas, el héroe de las mismas, Liniers, fue nombrado Virrey del virreinato del río de la plata (1807-1809). Fue una elección del pueblo de Buenos Aires pero avalado por el rey Carlos IV.

A Liniers le tocó afrontar la noticia de la invasión de Francia a España y el encarcelamiento del rey. Claramente, ser de nacimiento francés, no le jugó una buena pasada. Ni tampoco haber recibido a un diplomático francés (Charles Henri Etienne Bernand-marqués de Sassenay)  en una clara intención de Francia de heredar las colonias españolas. Este es el motivo por el cual Montevideo no lo reconoció como virrey (arma una junta de gobierno propia con el gobernador de Montevideo, Francisco Javier de Elío, a la cabeza) y Álzaga (alcalde de Buenos Aires) trató de quitarlo con un golpe de estado sin éxito en enero de 1809.

Ante la crisis política en el río de la plata, en febrero de 1809, la junta de Sevilla nombró como nueva virrey a Baltazar Cisneros.

Cisneros (marino que se destacó en la batalla de trafalgar y en la guerra contra los franceses) fue el primer virrey del río de la plata que no fue nombrado o avalado por un rey español. Una junta en plena alianza con Inglaterra lo nombra virrey (por eso dicta el libre comercio con Inglaterra por un tiempo).

El nuevo virrey fue aceptado y pudo gobernar en paz, hasta que cayó la junta de Sevilla el 31 de enero de 1810. La misma junta que lo había nombrado virrey.

Esta terrible noticia, llegó al rio de la plata el 13 de mayo de 1810. Cisneros intentó ocultarla para no generar un caos pero se hizo pública y los vecinos exigieron un cabildo abierto. En el mismo, se decidió formar una junta previsional.

Entre 1808 y 1810, se constituyeron juntas en México, Montevideo, Chuquisaca, La Paz, Quito, Caracas, Santa Fe y Santiago. La junta de Buenos aires iba a ser una más. No era revolucionario formar una junta.

Las juntas se realizaban bajo el protocolo español cuando no existía la figura del rey (muerte, problemas de sucesión, prisión, etc…). Era un organismo de estado momentáneo creado para que las colonias sigan bajo el reino de España pero sin rey. El ex virrey era el presidente de la misma y luego lo acompañaban funcionarios del cabildo (también españoles) y algunos vecinos locales.

En Buenos Aires, se nombró una junta bajo el protocolo español el día 24 de mayo. La junta estaba compuesta de la siguiente manera: Cisneros de presidente, Solá, Incháurregui, (ambos españoles) y los criollos Castelli y Saavedra. Pero la junta iba a estar vigilada por el cabildo gracias a un “Reglamento” redactado por Leiva (cabecilla de la resistencia española).

Fue este motivo, el cual generó la revolución del 25 exigiendo la renuncia de Cisneros como presidente y el reemplazo por Saavedra.

Buenos aires, a diferencia de las demás juntas, tenía como presidente (y mayoría de integrantes) a criollos. Eso fue un invento nuestro, por lo tanto, no era una junta sino un primer gobierno patrio disfrazado de junta.

El último intento español fue en Junio, cuando llegó la noticia de la instalación del Consejo de Regencia en Cádiz. La Audiencia le ordenó inmediatamente a la junta que la reconozca, pero Mariano Moreno rechazó rotundamente el pedido.

Las mayores autoridades españoles, incluida la de Cisneros, se retiraron a España el 22 de Junio. Nunca más, en la historia Argentina, un virrey volvió a pisar Buenos Aires.

La junta de Cádiz, entendió que esa nueva junta criolla era un golpe de estado y no la reconoció. Es por eso que nombró como capital del virreinato del rio de la plata a Montevideo y a Francisco Javier de Elío como virrey.

Rápidamente, Montevideo se vio acorralada. Por agua, Buenos Aires bloqueó sus puertos, y por tierra, los gauchos de Artigas les presentaban batalla. Se generó el sitio de Montevideo.

La situación fue tan grave, que desde España, ya sabían que Montevideo iba a caer. Por eso, le pidieron al virrey de Elío, que regrese al continente. El último virrey del rio de la plata se fue en noviembre de 1811. Quedó a cargo de los últimos años de resistencia española el gobernador de Montevideo, Gaspar de Vigodet. Y el último bastión español en el rio de la plata resistió hasta 1814.

La contra revolución:

La revolución de mayo fue gestada en secreto por un pequeño grupo de hombres apoyados por Inglaterra y el ejército más poderoso del momento (Patricios). Esto significa, que no fue tenido en cuenta el resto del virreinato. Muchos se vieron afectados política y económicamente por la revolución. Es por eso, que algunos sectores sociales y algunas antiguas provincias, no aceptaron este golpe de estado de unos pocos vecinos de Buenos Aires.

Esos focos de resistencia pusieron en peligro el éxito de la revolución de mayo.

Liniers (francés, general español, héroe de las Invasiones inglesas y ex virrey del rio de la plata) No reconoció al nuevo gobierno y fue el líder de la resistencia en Córdoba. Intentó armar un ejército pero no tuvo éxito y fue fusilado por orden de Mariano Moreno.

Montevideo no reconoció al nuevo gobierno y resistió hasta 1814 como la nueva capital, con un nuevo virrey y con el puñado de soldados realistas que sobrevivieron como pudieron en el estado de sitio.

Paraguay no reconoció al nuevo gobierno. Supo resistir ante el intento de anexión de Belgrano y logró independizarse.

El Alto Perú (Bolivia) no reconoció al nuevo gobierno. Se enfrentó fuertemente a los ejércitos revolucionarios. Sus hombres y armamentos eran superiores por la proximidad al virreinato del Perú. Las batallas se libraron hasta 1816. Fue el foco de mayor peligro. Las elites de Salta y Jujuy, apoyaban a los españoles, ya que se veían favorecidos por el comercio.

Belgrano fue el primero en hacerse cargo de esta zona (sin ser militar). Tuvo algunas victorias historias muy importantes (Salta y Tucumán) pero también tuvo derrotas que puso en riesgo todo el proyecto de independencia (Huaqui).

San Martín vino a reforzar la revolución:

La derrota en Huaqui (Junio 1811) dejó la zona expuesta al avance Español. Tuvimos que realizar una tregua con Montevideo para evitar dos frentes al mismo tiempo. Esta situación fue tan grave que quizás, fue el motivo por el cual San Martín, arribó a estas tierras de manera apresurada.

San Martín estaba en España peleando contra los franceses. Hacía muy poco había participado de la Batalla de Albuera (Mayo 1811).

Sin embargo, el día 26 de agosto de 1811 en la isla de León se redactó el siguiente dictamen:

«Paso a manos de V.E. como mi informe, la adjunta instancia del Teniente Coronel don José de San Martín, Capitán agregado al regimiento de caballería de Borbón, en solicitud de su retiro con sólo el uso de uniforme de retirado y fuero militar, con destino a la ciudad de Lima con objeto de arreglar sus intereses, abandonados por las causas que expresa.”

San Martín renunció al ejército español 2 meses después de la derrota de Huaqui. Expresó ir a Lima, pero sabemos que esto no fue así. Tenemos que tener en cuenta que estaba mintiendo. No podía decir que iba a ir a Buenos Aires cuando ésta estaba en estado de rebeldía.

De todas maneras, tampoco viajó directamente a Buenos Aires, antes hizo una parada muy importante, que definió su postura, su pensamiento y la estrategia que iba a tener en América.

El 14 septiembre 1811 marchó a Londres donde se encontró con el venezolano Miranda, artífice de la masonería en América y muchos criollos que conspiraban como él. Entre ellos, Manuel Moreno, hermano de Mariano (que murió envenenado en el viaje). También se encontró con su gran amigo, Tomás Guido, Carlos María de Alvear, Zapiola y Chilavert entre otros. En enero de 1812 embarcó a Buenos Aires y llegó el 9 marzo. Apenas llegan, fundan la logia Lautaro.

El objetivo de San Martín era el mismo que la masonería inglesa: Eliminar a España de América y quedarse con sus colonas antes que Francia. Y el último bastión español era Lima y lo que quedaba del virreinato del Perú.

La estrategia militar era simple, atacar Lima con un efecto pinza. Desde el norte (Bolívar) y desde el sur (San Martín).

En su estadía en Londres, es posible que haya conocido el Plan de Maitland. El mismo fue escrito por el General ingles en 1800 y consistía en:

1-Ganar el control de Buenos Aires.

2-Tomar posiciones en Mendoza.

3-Coordinar las acciones con un ejército separatista en Chile.

4-Cruzar los Andes.

5-Derrotar a los españoles y controlar Chile.

6-Continuar por mar y someter Perú.

Exactamente el mismo plan que San Martín llevó a cabo en 1817.

San Martín llegó y llevó a cabo el primer objetivo. El 8 de octubre de 1812 (junto a la logia Lautaro) realizaron un golpe de estado al Primer Triunvirato (manejado por Rivadavia) e instauraron el segundo con miembros a fines. El principal objetivo de este triunvirato fue la creación de la asamblea constituyente para que se escriba una constitución, se declare la independencia de España y se cree el puesto de Director supremo para que las decisiones se puedan tomar rápidamente. No había tiempo que perder.

Con miembros de la masonería como Directores Supremos, iba a poder conseguir los siguientes objetivos del Plan de Maitland. En 1814 fue nombrado jefe del ejército del norte dónde decide que la táctica debe ser defensiva. Acá, vemos claramente que el plan ofensivo iba a ser por mar y no por tierra. También fue nombrado gobernador de Mendoza, completando el punto dos.

Rápidamente, se puso en contacto con los rebeldes Chilenos (O’Higgins) Que fue recibido en Mendoza y entre ambos planificaron el cruce de los andes (3 punto).

En 1816, junto a Belgrano, generaron una presión tal, que forzaron la declaración de independencia en un año de total inestabilidad política. Otro punto importante para el plan.

1817 fue el año del cruce de los andes (4 punto) y como Director supremos estaba su amigo y miembro honorable de la logia Lautaro: Juan Martín de Pueyrredón. San Martín aprovechó este vínculo para pedir todo lo que pudiera para la campaña. Y Pueyrredón le escribe:

« (…) Van 400 recados. Van hoy por correo, en un cajón, los dos únicos clarines que se han encontrado. Van los 2000 sables de repuesto que me pide. Van 200 tiendas de campaña o pabellones. Y no hay más. Va el mundo. Va el demonio. Va la carne. Y no sé yo cómo me irá con las trampas en que quedo para pagarlo todo o bien que entrando en quiebra, me voy yo también para que usted me dé algo del charqui que le mando. ¡Y qué caray! No me vuelva a pedir más, si no quiere recibir la noticia de que he amanecido colgado en un tirante de la fortaleza de Buenos Aires…”.

En esta carta se refleja perfectamente el objetivo principal de San Martín. Lo importante era seguir el plan, aunque Buenos Aires se enoje por usar recursos para liberar otros países y no para enfrentar a los federales. Esto le costará la persecución, por parte de Rivadavia, y exilio obligado en Europa.

Otro de los factores que confirman el apoyo inglés, fue la cantidad de soldados ingleses que acompañaron a San Martín en la campaña. Guillermo Miller, John O’Brien, James Paroissien y 48 soldados que desertaron durante las invasiones inglesas, se ofrecieron como voluntarios.

Finalmente, San Martín, logró llevar a cabo todos los puntos del Plan de Maitland. Controló Buenos Aires, Mendoza, liberó Chile y Perú. Luego, se reunió con Bolívar, que venía liberando desde el norte. En esa reunión, acordaron que Bolívar se quedaría en América a terminar la campaña militar y San Martín viajaría a Europa para buscar el reconocimiento de la independencia de estas nuevas naciones, ante Inglaterra.

En 1825, San Martín escribió: “Allí tiene usted la independencia del Perú reconocida por la Inglaterra. La tarea está cumplida”.

Luego de enterrar a su mujer, se retiró e Europa con su hija en 1823. Al otro año, España pierde la guerra en América e Inglaterra reconoce la independencia de las provincias unidas.

En el SXIX, Inglaterra y Francia tenían como objetivo abarcar la mayor cantidad de puertos para sus rutas comerciales. El continente americano, no fue la excepción. Luego de abarcar América del norte y américa central, américa del sur estaba siendo fuertemente defendida por España y Portugal.

Ambas países fueron invadidos por Francia, en una clara estrategia de ocupación militar para luego “heredar” las colonias de ambos en américa del sur. Un claro ejemplo, es el envío por parte de Francia de Charles Henri Etienne Bernand (marqués de Sassenay) para iniciar ese trámite en 1809.

Ese ataque, motivó la alianza entre España e Inglaterra. No sólo para sacar a los franceses de España (lo que le convenía a los españoles)  sino también, para sacarlos de América del sur (lo que le convenía a los ingleses).

La revolución de mayo fue una más de varias revoluciones americanas dentro del proceso independentista apoyado por Inglaterra. Un proceso que duró 14 años para mudar las ciudades de América del antiguo sistema monárquico mercantilista al nuevo sistema capitalista constitucional.

viernes, 29 de abril de 2022

La primera junta antes de la primera junta (La Asonada de Álzaga)-1809


Luego de las Invasiones Inglesas, Liniers quedó como héroe de las mismas y fue propuesto por el cabildo (y los vecinos) como el nuevo Virrey. La noticia llegó a Carlos IV y este aceptó.

Liniers era francés pero siempre fue fiel a la corona española. Sin embargo, va a ser su nacionalidad la que le juegue en contra en su gobierno.

Cuando Carlos IV lo aceptó como Virrey (Marzo 1808) faltaban todavía 2 meses, para que los españoles entraran en guerra con Francia. Hasta ese entonces, no veían mal tener como virrey a un francés.

Liniers tuvo un pequeño periodo de feliz gobierno hasta que la noticia de que sus compatriotas habían encarcelado al rey español llegó a oídos de los cabildantes.

Pero lo que terminó de desencadenar la revuelta, fue su relación con el enviado por Napoleón a las colonias españolas para buscar reconocimiento al nuevo monarca francés. 

Este se llamaba Charles Henri Etienne Bernand, marqués de Sassenay.  Había llegado primero a Montevideo pero fue expulsado rápidamente. En cambio, cuando visitó Buenos Aires, fue recibido muy cordialmente por Liniers. De hecho, ya se conocían porque habían realizados negocios juntos. Tuvieron muchas reuniones a solas.  Liniers nunca optó una postura bélica ante los franceses, por lo contrario, su postura fue la de esperar a ver como se desarrollaban los hechos en Europa.

Esto motivó, a Martín de Álzaga (español, alcalde de Buenos Aires y héroe de la defensa) a generar una campaña para destituirlo. El Cabildo, que era el fuerte de los españoles, le había jurado la guerra al virrey francés traidor. Mal acusado, ya que Liniers siempre demostró su fidelidad a la corona española. Es más, muere por ella, al intentar combatir la Junta revolucionara de 1810.

Sin embargo, su nacionalidad no lo perdonó e idearon un golpe armado para derrocarlo. Iba a ser el 1 de enero de 1809 y llevado a cabo por los tercios de Gallegos, Catalanes y Vizcaínos (todas milicias formadas por vecinos españoles). Se conoció como la “Asonada del 1 de enero de 1809” o la “Asonada de Álzaga”.

Aquella mañana la plaza de Mayo se vio repleta de estos hombres a los gritos de:

“¡Junta como en España! ¡Abajo el francés Liniers! ¡Viva el Cabildo y muera el mal gobierno!”

Rápidamente los regidores llamaron a un Cabildo abierto y se nombró una Junta Gubernamental que respondía a la Junta de Sevilla, tal cual lo había hecho Montevideo, que tampoco reconocían a Liniers como su virrey.

La junta estaba compuesta principalmente por españoles, como era de esperar. El presidente fue el Gral. Ruiz Huidobro. Como vocales, Martín de Álzaga, Juan Larrea, Antonio Santa Coloma, Esteban Villanueva y Olaguer Reynalds. Y como secretarios, los únicos criollos, Leyva y Mariano Moreno.

Formada la Junta, los juntistas se dirigieron al fuerte para comunicarle a Liniers del nuevo gobierno. Pero al acercarse al mismo, aparecieron los leales. Saavedra con los Patricios impidieron el accionar del Cabildo español.

Martín de Álzaga y otros funcionarios fueron desterrados de Buenos Aires. El gobernador de Montevideo, Elío, les ofreció asilo político. Álzaga intentará una vez más reimponer el gobierno español en 1812, pero terminará ahorcado en Plaza de Mayo.

La junta de españoles se disuelve y continúa Liniers en el cargo de Virrey.  

Su virreinato interino funcionó hasta que la junta previsional de Sevilla nombró, como nuevo virrey, al marino español héroe de la batalla de Trafalgar: Baltasar Hidalgo de Cisneros. Fue el único virrey que no lo designó, o aprobó, el rey. Quedó en la historia como el virrey que tuvo que enfrentar la Revolución de Mayo.

La asonada de 1809 fue un gran ejemplo de hacía donde querían empezar a dirigir la política los patriotas revolucionarios. Evitaron, a toda costa, que nuevamente un representante español gobernara el virreinato. Y también fue un ejemplo de la inestabilidad política que se vivía en aquellos años, en donde un Cabildo abierto y una junta, se podían llevar a cabo en una misma tarde. Sin embargo, esta inestabilidad política, luego va a ser esencial para el triunfo de la junta patriota revolucionaria.


jueves, 21 de abril de 2022

La crisis del PAN y la aparición de la Unión Cívica como forjador de democracia. (1890-1930)





Los gobiernos oligarcas del PAN (1874-1916) se encargaron de mantener a la Argentina dentro del circuito del capitalismo mundial: Una economía agroexportadora, un estado conservador, ordenado, complaciente y con fraude electoral para que nada de esto cambie.

Todas las leyes creadas en estos gobiernos fueron a fin de este sistema agroexportador conservador. La ley de inmigrantes es una de las más recordadas. Será la ley que les traerá la de mano de obra barata necesaria para sus campos, pero además, les traerá la semilla del fin de su paso por el estado.

La gran mayoría de los inmigrantes no tenían formación académica. Trabajaban de sol a sol en los campos. Sus ingresos eran pocos, pero como la educación era gratuita, pueden enviar a sus hijos al colegio y universidad. Es así, como en poco tiempo, los hijos de los inmigrantes analfabetos comienzan a ser profesionales. La famosa época de “Mi hijo el dotor”. Van a ser estos jóvenes académicos los que logren formar la inexistente clase media y van a denunciar el fraude electoral. Son la Unión Cívica y harán su entrada oficial en la política en la Revolución del parque de 1890.

En ese momento el presidente era Celman (cuñado de Roca) y su mandato se vio en golpeado por la crisis económica de 1890 (generada por la especulación de las inversiones inglesas). Crisis política más crisis económica, da como resultado una revolución. La misma no generó un sufragio universal pero si un lugar para una oposición política conformada por Alem, Mitre, Bernardo de Irigoyen, Lisandro de la Torre, Juan B Justo y un joven Hipólito Yrigoyen entre otros.

La oligarquía se vio amenazada ante esta nueva organización que pedía postularse en las próximas elecciones. Roca, como líder de su partido (PAN) ideo una estrategia. No permitió el sufragio universal, claramente, pero si invitó a uno de sus líderes (Mitre) a participar de la elección de la próxima fórmula presidencial del PAN. De esa manera, Roca logró que ellos creyeran que estaban participando del gobierno, cuando en verdad, evitó que se postulen en las elecciones. Este arreglo generó un quiebre en a U.C. Los que se sintieron decepcionados por Mitre, fundaron la Unión Cívica Radical (UCR) con Alem a la cabeza. Y son ellos, luego de varias revoluciones más, los que no dieron a torcer el brazo y lograron el voto universal, secreto y obligatorio decretado por Roque Sanz Peña en 1912.

Las elecciones presidenciales siguientes a la ley, fueron las de 1916. En esa elección dejó de existir el PAN y se presentaron reales partidos políticos. Ganó la fórmula de la UCR, Yrigoyen- Luna. Y por primera vez en la historia Argentina, el estado, la ciudad de Buenos Aires, su puerto, su aduana y todas las riquezas generadas por el campo, no fueron administradas por los terratenientes, sino por una creciente clase media.

Sin embargo, esto no podía durar mucho. La situación política fue muy tensa durante las presidencias radicales (1916-1930).

Que el estado no estuviese en manos de la oligarquía, generaba para muchos, una injustica y una mala idea. ¿Cómo podía ser que un país agroexportador no estuviese administrado por sus terratenientes? Y por otro lado, también generaba el terreno ideal para el comienzo de una revolución más profunda.

Los inmigrantes no sólo trajeron mano de obra barata, sino también, ideas anarquistas y comunistas. Las mismas fueron sólo ideas teóricas, a las cuales los estados no le daban mucha importancia, hasta que se hicieron reales en 1917 con la revolución rusa.

La revolución bolchevique motivo a los grupos de obreros en Argentina. Yrigoyen (el presidente más cercano a las masas) tuvo que vivir en su propio gobierno dos de los hechos más lamentables de represión estatal: La semana trágica y las huelgas de la Patagonia.

La oligarquía presionaba al gobierno radical para que no permita que el “fantasma rojo” triunfe y ellos pierdan sus tierras. Yrigoyen fue duro con las huelgas y hasta puso como presidente a su ministro más oligarca para calmar las aguas: Marcelo T. de Alvear.

Los años 20 fueron muy buenos para la oligarquía argentina. Una Europa reconstruyéndose de la gran guerra solicitaba mucho alimento.

Todo parecía controlado hasta que se empiezan a dar dos factores. Por un lado, la amenaza roja era duramente reprimida en las calles por el ejército nacional, sin embargo, en las urnas, cada vez más socialistas ocupaban cargos políticos. Y el otro factor fue la caída de la bolsa en EEUU. La gran depresión generó que Inglaterra tuviera que ahorrar dinero y esto implicó dejar de comprar carne a la argentina.

Esta situación fue tan grave para la Argentina conservadora y la oligarquía que generó una reacción rápida. Para ellos, la democracia ya no convencía porque se estaba llenado de socialistas el congreso. Y la cancelación de compra de carnes por parte de Inglaterra, era culpa de una mala política diplomática por parte de los radicales.

Crisis política más crisis económica, da como resultado una revolución o golpe de estado.

Así fue, que el 6 de septiembre de 1930, se llevó a cabo el golpe de estado que retornó a la Argentina a fraude electoral y a la colonia inglesa (pacto Roca –Runciman) Una clara regresión a la época del PAN. Se dio inicio a la famosa “Década infame”, que además, incorporó en la Argentina un sistema político muy en auge en esa época: El Corporativismo.

Formación y consolidación del estado. (El Leviatán argentino)-(1862-1890)






Después de años de no poder ponernos de acuerdo entre las provincias, en 1862, la Argentina dio uno de los pasos más importantes en su historia: La creación del estado argentino.

El estado es un contrato social. Es un acuerdo en el cual, ninguna ciudad o provincia, iba a llevar adelante el gobierno del país. Todo el poder de gobierno, administrativo, legal, fiscal, represivo y ejercito iba a estar en manos de un Estado.

El poder del Estado es llevado adelante por el presidente, sus ministros, diputados, senadores y jueces que están conformados por ciudadanos de todas las provincias. Por primera vez en la historia Argentina, un ente estaba por sobre todo lo demás.

La consolidación del poder del estado llegó cuando, en 1880, se federalizó la ciudad de Buenos Aires. Esto significaba, que la ciudad, su puerto, su aduana y todo su dinero, ya no pertenecerían más a la provincia de Buenos Aires sino que pasarían a depender directamente del ente estatal. Esto generó la resistencia del gobernador de la Provincia, Carlos Tejedor, que inició una resistencia sin éxito (Revolución de 1880).

Se podría decir que el fin de la guerra entre unitarios y federales llegó en 1880 cuando el naciente estado les quita a todos el puerto de Buenos Aires para quedárselo él mismo. De esa manera, se puso fin a un desequilibrio de poder pero se inició otro.

El estado argentino fue creado y administrado por un mismo sector social: La oligarquía nacional. Fueron ellos, mediante el reclamo europeo, los que idearon un nuevo país, organizado, con garantías y sin guerras internas para dar una imagen seria que nos permitiera ingresar al comercio mundial. Es por eso, que durante la primera presidencia de Roca (1880-1886) el lema fue: “Paz y administración”. Claramente, el lema del partido, era para los europeos que nos veían de lejos.

Europa estaba en plena “belle époque” (1871-1914) Un periodo sin guerras, donde todo el esfuerzo estaba puesto en la expansión colonial, la segunda revolución industrial y el capitalismo. Es en este contexto donde los europeos promulgaron una división mundial del trabajo donde hubiera países productores de materia prima y países que los procesen en sus fábricas. Claramente, a la Argentina le propusieron ser un país exportador de materia prima y nosotros aceptamos complacientes (además traían inversiones en trenes y transportes públicos).

Los gobiernos oligarcas del PAN (1874-1916) se van a encargar de mantener a la Argentina en este rol del capitalismo mundial: Una economía agroexportadora, un estado conservador, ordenado, complaciente y con fraude electoral para que nada de esto cambie.

Por lo tanto, la riqueza que generaba la argentina y sus puertos, ya no estaba en manos de unitarios o federales. Ahora, con la federalización de Buenos aires, estaba en manos de la oligarquía disfrazada de estado nacional democrático.

Los unitarios y federales eran ambos terratenientes, pero que no se reconocían como la misma clase social porque no existía ese concepto en 1810. Al ser de distintas provincias, eran peleas más territoriales pero ambos producían lo mismo y tenían los mismos clientes. El estado nacional es la unión de todos los terratenientes controlando todos los puertos nacionales y que se empiezan a reconocen como una misma clase social digna de gobernar.

martes, 19 de abril de 2022

La confederación argentina por un lado y el estado de Buenos Aires por el otro. La edad media entre Rosas y el estado argentino moderno. (1852-1862)




La confederación argentina por un lado y el estado de Buenos Aires por el otro. La edad media entre Rosas y el estado argentino moderno. (1852-1862)

Luego de ganar la batalla de Caseros, de expulsar a Rosas y consolidarse en el poder, Urquiza asumió el rol de representante de comercio exterior de la confederación. Uno de sus primeros actos fue invalidar el tratado de Rosas y dictó la apertura de los ríos a todas las naciones, siendo los buques libres para navegar y levantar o dejar carga sin tener que parar antes en Buenos Aires.

Era el tan deseado sueño federal. Sin embargo, esto provocó la separación de Buenos Aires de la confederación con la revolución del 11 de septiembre de 1852. Así nació el estado de Buenos Aires (1852-1861). Sus líderes fueron Valentín Alsina y Bartolomé Mitre.

En 1853, se crea la tan deseada y pospuesta constitución. La misma fue republicana, federal y presidencialista. La capital fue Paraná y el primer presidente, Urquiza. Buenos Aires no participó por ser un estado independiente.

Durante 1853 – 1859, convivieron sin guerras, la Confederación a cargo del federal Urquiza y el estado de Buenos Aires a cargo del unitario Mitre. La libre navegación de los ríos les convenía a ambos.

Sin embargo, el puerto de Buenos Aires, seguía siendo el mejor en estructura, ubicación, condiciones navegables y políticas. Era el puerto conocido y respetado por Europa. A la confederación le costó competir con sus puertos de río pocos profundos y alejados. Las potencias europeas, preferían comerciar con el puerto de Buenos Aires y esto llevo a qué las provincias de la confederación se vuelquen, de nuevo, al puerto de Buenos Aires. Esto hizo más rica a la provincia generando su mejor época económica.

Al ser un estado independiente, las provincias pagaban para entrar y para utilizar el puerto. Buenos aires disfrutaba de ingresos aduaneros sin tener que dividirlos con el resto de la Confederación o gastarlos en guerras. Apareció el servicio de agua corriente, el de gas de alumbrado y la primera línea de tren con la famosa locomotora: “La porteña”. Lujos que soñaban las otras provincias. Además poseía su propia moneda, leyes y ejército. Y en 1855 se comenzó a construir el primer puerto funcional de Buenos Aires: La aduana de Taylor y el muelle de pasajeros. Hasta ese entonces, el “puerto” eran carretas tiradas por caballos que se adentraban en el río (donde el agua no llegaba a taparlos) hasta llegar al barco donde realizaban la carga/descarga de mercadería/pasajeros en medio del agua.

Hay que tener en cuenta que el río de la plata es poco profundo, casi plato o como le dicen los ingleses: “River Plate”. Es muy interesante que el factor más importante de nuestra historia no existiera realmente como tal antes de 1857. O sea, obtuvimos la Constitución, con todo lo que nos costó por el tema del puerto de Buenos Aires, antes que la creación del mismo.)

Urquiza intentó cambiar la situación anexando Buenos Aires a la confederación con la batalla de Cepeda (1859). Logró vencer a Mitre y la anexión pero no logró quitarle su importancia. Finalmente, le concedió el poder a Mitre mediante una falsa derrota en la batalla de Pavón (1861). Una decisión, que no sólo lo transformó en un traidor para los federales, sino que le costó su propia vida.

La Argentina volvió a tener a la cabeza a la ciudad de Buenos Aires a pesar de ser un estado federal declarado en su constitución y de que Mitre haya perdido ambas batallas.

Quedó en evidencia que el vínculo comercial entre el puerto de Buenos Aires y Europa fue más fuerte que las armas y la pluma juntas.



lunes, 18 de abril de 2022

La guerra con el Brasil por la banda oriental y el nacimiento de Uruguay (1825-1828)





Uruguay, pertenecía al virreinato del rio de la plata. Y al igual que Paraguay y Bolivia, las perdimos en el transcurso de nuestra formación como país.

A diferencia de otras provincias, la banda oriental era extremadamente importe. Principalmente por su ubicación estratégica, sus tierras fértiles ideales para el ganado y su puerto natural. Esto generó que la ciudad de Montevideo ganara consideración y estuviera amurallada.

Cuando estalló la revolución de mayo, todo el poder militar y político español de mudó a Montevideo y se declaró la nueva capital del virreinato del rio de la plata (1811-1814). Se nombró a un nuevo virrey (Francisco Javier de Elío y luego Gaspar de Vigodet)

Los españoles, casi sin ayuda de la metrópoli, sólo pudieron resistir encerrándose en la ciudad amurallada de Montevideo. En el exterior, estaban siendo sitiados por los ejércitos rurales de Artigas y los ejércitos de las provincias unidas. Allí, apareció Guillermo Brown, bloqueando el puerto de Montevideo con sus barcos y obteniendo sus primeras victorias.

Los españoles, casi sin provisiones, intentaban escabullirse en pequeñas barcazas por el rio Paraná para saquear algún convento. Es así, cuando divisaron el convento de Santo Domingo en San Lorenzo y decidieron desembarcar. Como ya sabemos, San Martin, con su regimiento de granaderos (aunque sin granadas) libraron la famosa (y poco importante) batalla de San Lorenzo en 1813. La única batalla (o escaramuza) de San Martin en nuestro territorio.

Finalmente, sin recursos, sin apoyo de España y con derrotas importantes ante Belgrano en Salta y Tucumán, los españoles entregan su rendición a Carlos María de Alvear en 1814.

Sin embargo, las provincias unidas no logran anexar la banda oriental. El conflicto entre unitarios y federales había estallado. El padre del federalismo era Artigas y no la iba a entregar a los unitarios del directorio tan fácilmente.

Carlos Alvear es nombrado Director supremo y envía tropas a pelar contra Artigas. Las mismas se niegan para evitar una guerra civil (Álvarez Thomas). Ese mismo año, se crea la Liga de los pueblos libres. La misma estuvo conformada por: Córdoba, Corrientes, Entre Ríos, la Provincia Oriental, Santa Fe y los pueblos de Misiones.

(Por eso, estas provincias no participaron de la declaración de la independencia de 1816 en Tucumán.)

Pero no pudieron disfrutar mucho tiempo de su federalismo. No sólo estaban en guerra con Buenos Aires en el sur, sino que, aprovechando esta crisis, el reino de Portugal invadió desde el norte la Banda oriental en 1816.

Imposibilitado de mantener dos frentes, Artigas se rindió en 1820. Así nació la Provincia Cisplatina que quedará en manos del gobierno de Brasil. Esto puso fin a la liga de los pueblos libres.

Cuando finalizó la guerra de independencia y se apagó el último foco de resistencia española (1824), se inició una guerra contra el Brasil para recuperar la banda oriental (1825-1828).

Pero para poder reclamar una provincia, tuvimos que declararnos un país conformado, con una constitución y un presidente. Es por eso, que rápidamente se elaboró el segundo intento de constitución (1824) donde se nombró por primera vez a la República Argentina y a un presidente: Rivadavia.

(En esa constitución, Rivadavia propuso la ley de capitalización. Nombrar a Buenos Aires capital de la nación y quitársela a la provincia junto a la administración de su puerto y las ganancias de su aduana. Aquí vemos el primer intento de federalización de la ciudad de Buenos Aires. Finalmente, no tuvo apoyo.)

En el campo de batalla, la guerra la ganó la República Argentina de la mano de Brown, Lavalle y Alvear. San Martin ofreció su ayuda desde Francia, pero sólo si renunciaba Rivadavia.

(Desde la revolución industrial, las potencias industriales europeas buscaron expulsar la influencia de España en las colonias americanas para sumarlas al nuevo sistema capitalista. Es por eso que Inglaterra formó y apoyó focos revolucionarios para expulsar a los españoles y crear gobiernos liberales a fines. Esta tarea estuvo bajo la Masonería.)

Que Argentina ganara la guerra no le convenía a Inglaterra. De esa manera, un país tendría el control total del río de la plata. Argumentando una mediación en favor de la paz, los ingleses presionaron para que se creara un nuevo país. Ambos países terminaron aceptando y así nació la República Oriental del Uruguay.

Inglaterra creó este nuevo estado apoyando a Rivera como presidente (liberal/colorado). Y del otro lado del río, apoyó el golpe de estado de Lavalle (liberal/ unitario) contra el gobernador Federal Dorrego. De esa manera, en 1828, Inglaterra y Francia lograron su objetivo: Habían gobiernos liberales a fines a ambos márgenes del río.

Sin embargo, este desastroso arreglo para la Argentina (haber perdido la banda oriental) y el fusilamiento de Dorrego, generó una profunda crisis política que Lavalle no pudo manejar. La posibilidad de perder la unión de las provincias del sud, con consecuencias nefastas para el comercio exterior, era muy factible. Esto no sucedió gracias a un sólo hombre: Juan Manuel de Rosas.

Rosas era el terrateniente más poderoso de la provincia de Buenos Aires (y era socio del hermano de Dorrego). Se dedicaba a la explotación ganadera, saladero de pescado y exportación de productos varios en la estancia. Tenía excelentes vínculos comerciales con Inglaterra desde toda la vida. Fue él mismo, en persona, quien interfirió para que la crisis política interna no creciera. Se reunió con Lavalle para llegar a un pacto y así lograr la paz. Y además, se reunió personalmente con los comerciantes inglesas para convencerlos de que había estabilidad y que el comercio con estas tierras seguía siendo seguro y confiable. Gracias a su excelente habilidad política, logró ambos objetivos. Por algo lo bautizaron: “El restaurador de las leyes”.