Campaña al Alto Perú
A finales de Junio de 1810, el
Virrey del Virreinato del Perú, José Fernando de Abascal (1806–1816 El "Faro de la Contrarrevolución". Desde Lima
sofocó los intentos revolucionarios de las juntas de gobierno en Quito, La Paz
y Chile) se enteró de la revolución de mayo y la destitución de Cisneros. El
virreinato del Rio de la Plata estaba en rebeldía casi en su totalidad, menos
La banda oriental, Córdoba, Paraguay y el Alto Perú.
Ante esta situación, la prioridad
del Virrey, era no perder la plata del Potosí. Es por eso, que el 13 de julio
de 1810, emitió un decreto en el que declaró la reincorporación provisional al
Virreinato del Perú de las provincias del Alto Perú.
Por otro lado, era vital controlar
la vía más importante de comunicación: el Camino Real (ex camino del Inca)
En ese momento, el Camino Real era
el único camino decente que unía ambas capitales de Virreinatos (y otras
ciudades importantes). Todos lo utilizaban, desde carretas comerciales,
ejércitos, mensajería y viajeros. Era rápida y segura gracias a sus postas.
Particularmente en la zona del
Alto Perú, era la única opción de paso por el infranqueable paisaje del
altiplano entre montañas, ríos, quebradas y desiertos. Es por eso, que se formó
un “embudo militar” donde ambos bandos chocarían varias veces hasta
transformarse en una guerra de desgaste.
Es por eso, que la ofensiva cambió directamente a Lima y por mar. San Martin, aprovechando los escases de barcos españoles, utilizó la táctica del sitio sobre el puerto del Callao con barcos ingleses. Al poco tiempo, y sin un disparo, la ciudad se rindió.
Primera campaña auxiliadora
Al viajar al norte del
virreinato, los patriotas estaban entrando a una zona que un gran historial de
levantamientos contra España. Era el territorio INCA que había sido invadido y brutalmente
explotado por España desde 1525. Las ganas de libertad emergían de su sangre
desde generaciones. Y veían en estos nuevos patriotas, mejor armados que ellos,
una posibilidad de ayuda con mejores chances.
El 12 de septiembre de 1810, el
ejército del Norte Parte desde Córdoba (luego del fusilamiento de Liniers)
hacia el alto Perú.
1. Plana Mayor y Mando General
- Representante de la Primera Junta (Mando
Político): Dr. Juan José Castelli
- Comandante en Jefe / Mayor General (Mando
Militar): Coronel Antonio González Balcarce
- Segundo Jefe / Comandante de la Vanguardia:
Coronel Juan José Viamonte
- Secretario de la Junta en campaña: Hipólito
Vieytes
2. Infantería (Cuerpo
Principal de Línea)
- Regimiento N.º 1 de Infantería (ex-Patricios):
- Unidad de elite porteña.
- Comandado originalmente por Manuel Belgrano; sus
compañías en el norte marchaban integradas al cuerpo principal.
- Regimiento N.º 2 de Infantería:
- Infantería de línea veterana procedente de
Buenos Aires.
- Regimiento N.º 6 de Infantería (ex-Arribeños):
- Comandado por el Coronel Juan José Viamonte.
- Formado por los veteranos de las Invasiones
Inglesas originarios de las provincias del interior
("arribeños").
- Batallón de Castas (Pardos y Morenos):
- Integramente formado por libertos y
afrodescendientes de Buenos Aires.
- Batallón de Voluntarios del Norte (o Fernando
VII):
- Batallón reclutado, instruido e incorporado en las
paradas tácticas de Tucumán, Salta y Jujuy.
3. Caballería (Cuerpo Ligero y
Milicias)
- Escuadrón de Blandengues de la Frontera de
Buenos Aires:
- Caballería de línea profesional enviada desde la
capital.
- Escuadrones de Dragones de la Patria / Húsares
del Rey:
- Fuerzas de caballería ligera regular.
- Milicias y Escuadrones Gauchos del Norte (Salta
y Jujuy):
- Voluntarios a caballo que apoyaron el avance
logístico, exploración y combate (incluyendo partidas al mando de Martín
Miguel de Güemes).
- Escuadrones de Milicianos de Tarija:
- Alrededor de 600 jinetes tarijeños al mando de
José María Avilés que se incorporaron antes de la Batalla de Suipacha.
- Caballería Chicheña de Tupiza:
- Escuadrones locales del Alto Perú comandados por
el Coronel Pedro Arraya.
4. Artillería y Parque de
Guerra
- Cuerpo de Artillería de la Patria:
- Unidad proveniente de Buenos Aires bajo la
dirección técnica del capitán Diego de la Fuente.
- Armamento: Contaba con entre 4 y 6 cañones
ligeros de campaña y montaña (calibres de 2, 4 y 6 libras).
5. Fuerzas Auxiliares y Apoyo
Local
- Guerrillas e Indígenas de la provincia de
Chichas (Alto Perú):
- Comuneros y parcialidades indígenas locales
agregados como auxiliares para guías, transporte, aprovisionamiento de
mulas/víveres y hostigamiento de retaguardia.
Resumen Numérico Aproximado
- Salida de Buenos Aires (julio de 1810):
~1.150 hombres.
- Llegada al Alto Perú / Batalla de Suipacha (noviembre de 1810): Entre 2.000 y 2.300 efectivos combinados entre tropas de línea regulares, milicias regionales incorporadas en el trayecto y auxiliares locales.
Revoluciones en al Alto Perú
Poco después de partir, en el
Alto Perú, estallaron dos revoluciones independentistas.
Aprovechando que el gobernador de
Cochabamba (José González Prada) había enviado las tropas al sur para esperar a
Castelli Y Balcarce, estallaron las revoluciones de Cochabamba y Oruro (14 de
septiembre y 6 de octubre de 1810). Con líderes como Francisco del Rivero,
Esteban Arze y Tomás Barrón. Ambas lograron estar en pie hasta la derrota de
Guaqui, cortando la logística de los ejércitos españoles del sur con Lima. Una
gran ayuda para el avance patriota.
Combate de Cotagaita (27 de
octubre de 1810)
Las tropas españolas estaban
compuestas principalmente por milicias locales alto peruanas y oficiales
coloniales desplazados desde Potosí, Chuquisaca y Tupiza. Respondían al presidente
de la Audiencia de Charcas (Vicente Nieto) y al gobernador de Potosí (Francisco
de Paula Sanz) y estaban siendo dirigidas por Córdoba y Rojas.
El terreno montañoso y estrecho
ofreció a los realistas una posición defensiva sólida. En la posta de Cotagaita,
construyó un foso seco de pared a pared de la quebrada con infantería, colocó
parapetos con estacas anti-caballería y ubico 10 piezas de artillería en las
alturas a ambos lados de la quebrada. Un total de 1200 hombres. Impenetrable.
El ejército patriota estaba
asentado en la posta de Tupiza (3 postas antes) y de ahí, salió Balcarce con la
vanguardia. Al llegar a Cotagaita, se encontró con el puesto de defensa
español.
Balcarce les pide que se rindan, pero no aceptaron, y a pesar de ser solo 700 hombres y 2 piezas de artillería, decidió atacar. Fueron 4 horas de balacera, hasta que Balcarce ordenó la retirada. Con sólo 3 muertos y una pieza de artillaría menos, vuelven a Tupiza y de ahí a la Posta de Suipacha más al sur, puntualmente a una casona en Nazareno, el poblado cruzando el rio.
Combate de Suipacha (7 de noviembre de 1810)
Balcarce analizó la situación
ante el primer encuentro con los realistas. La posición defensiva con la
quebrada cubriendo sus flancos era muy difícil de penetrar. Los españoles
proponían un ataque directo dónde ellos tenían las de ganar. Es por eso, que
Balcarce tenía que lograr que salgan de sus trincheras para llevarlos a una
emboscada.
Para eso, envió un paisano con
falsas noticias para que los españoles creyeran que los patriotas eran menos,
desprovistos de ropa, armas y en una retirada desmoralizante. Esto los iba a
motivar a asumir el rol ofensivo que necesitaba Balcarce.
El presidente de la Audiencia de
Charcas escribió al virrey del Perú:
"Las fuerzas rebeldes que
vienen de Buenos Aires se hallan desmoralizadas y divididas. El capitán de
fragata Don José de Córdoba marcha sobre ellas y confío en que muy pronto
quedará totalmente limpia esta provincia de los focos de insurrección."
Luego de Cotagaita, los españoles
avanzaron muy confiados hasta llegar a Suipacha y en frente, cruzando el rio,
estaba el poblado de Nazareno con las “desmoralizadas” tropas patriotas. Pero
en vez de atacar, se volvieron a atrincherar.
Antes de cruzar el río Suipacha,
el comandante realista envió una nota intimidatoria a la vanguardia patriota
exigiendo su rendición incondicional:
"A los jefes de las tropas
insurrectas: Se les previene por última vez que depongan las armas y juren
fidelidad al Consejo de Regencia... De lo contrario, no habrá piedad para los que
obstinadamente sigan el camino de la rebelión contra la majestad de nuestro
augusto soberano Fernando VII."
Balcarce, se frustró al ver que
no salían de sus trincheras y mandó una pequeña ofensiva de caballería para que
simulen una falsa retirada desordenada y eso logre motivarlos a salir de sus
trincheras para perseguirlos.
Los españoles salieron de sus
trincheras confiados y fueron guiados a una pequeña quebrada de dónde salieron
soldados de todos lados y dónde se destacó la caballería de Güemes (además se
encontraban indios observando la batalla en las cimas y los españoles dudaron
si estaban con los patriotas o no). Finalmente, el plan de Balcarce funcionó y
los españoles cayeron en la trampa. Iniciaron una retirada desordenada abandonando
todo (cuerpos, armas, alimentos). Fue una victoria tan rotunda de las fuerzas
patriotas que le dejó a su merced todo el Alto Perú libre de resistencia
española, gracias también, a los levantamientos de Cochabamba y Oruro.
Castelli:
"Exmo. Señor: Son las dos de
la mañana, y media hora hace que llegan dos ayudantes del ejército... dándome
de orden del mayor general Balcarce el parte del resultado feliz para nuestras
armas del ataque que hicieron los enemigos sobre la retirada de los nuestros de
Tupiza a Suipacha...
Nuestra gente los esperó
gallardamente, operó la artillería... obró la mosquetería, y cargó la
caballería, poniendo en fuga vergonzosa el resto de los que no quedaron
tendidos en los cerros. Han perdido toda la artillería y municiones, banderas,
armamentos... pidiendo clemencia, que mandé no se les diese."

Bandera Española capturada en Suipacha. (Cabildo de Buenos Aires)
El Alto Perú como parte de las Provincias Unidas (8 meses)
Sin resistencia española, Potosí,
Chuquisaca y La Paz se sumaron a jurar obediencia a la Primera Junta de Buenos
Aires.
Castelli (guiado por Buenos
Aires) tomó una postura determínate para gobernar.
-Fusiló a los líderes españoles: Vicente
Nieto, Francisco de Paula Sanz y José de Córdoba y Rojas. (15 diciembre 1810)
-Proclamó la abolición del
tributo, la mita y los servicios personales, garantizando derechos políticos y
acceso a cargos públicos.
-Llevó a cabo un emblemático acto
simbólico en las ruinas de Tiwanaku el 25 de mayo de 1811 (a pocos KM de
Guaqui)
- Impuso fuertes contribuciones
económicas forzosas a las clases acomodadas para financiar al Ejército Auxiliar
- Ingresó a la ciudad en Semana
Santa sin respetar los ritos religiosos, organizó festejos públicos profanos
para el Clero.
Rápidamente, la elite y el Clero empezaron a ver con otros ojos a Castelli. La
relación se fue deteriorando hasta llegar a acusarlo de jacobino por su
comportamiento autoritario. Lo que no generó el mejor ánimo en las tropas
locales convocadas para la batalla de Guaqui.
Batalla de Huaqui (20 de junio de 1811)
Para marzo de 1811, el ejército
patriota (6000 infantería, 1600 caballería y 15 piezas artillería) ya se
encontraba en la frontera con el Virreinato del Perú cerca del lago Titicaca.
En una postura amenazante.
Del otro lado del río
Desaguadero, se encontraba el General Goyeneche al mando del ejército español (7000 infantería, 700 caballería
y 13 piezas de artillería).
Goyeneche era un peruano formado
en España. Se recibió de abogado, filósofo y militar. Perteneció al Regimiento de Granaderos de
Caballería Real. Entre 1803 y 1805, el gobierno español lo envió en una misión
militar por Europa (visitando Prusia, Austria, Francia y Gran Bretaña) para
estudiar las tácticas y la organización de los ejércitos europeos modernos.
Claramente, en 1811, era el mejor militar de todo Sudamérica.
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| José Manuel de Goyeneche y Barreda (Primer conde de Guaqui) (1776-1846) |
Además, en 1808 fue enviado como
comisionado a América para asegurar la lealtad de las colonias a la Junta
Central de Sevilla donde mantuvo reuniones con Cornelio Saavedra, Mariano
Moreno, Manuel Belgrano, Juan José Castelli y el entonces virrey Santiago de
Liniers.
Luego de ser acusado de
oportunista (se lo vinculó en alianzas secretas con franceses, americanos y
españoles) terminó ocupando cargos políticos en el Alto Perú hasta ser nombrado General en jefe del Ejército
Realista del Alto Perú, el cargo más alto.
El 11 de abril de 1811, hubo un leve
encuentro de vanguardias cerca de Guaqui, fue el primer encuentro con tropas de
Goyeneche. El 23, Castelli le envió una carta pidiendo respetar el límite entre
cada virreinato y que no se pasara al este del rio el Desaguadero. En ese clima tenso, deciden, firmar un
armisticio por 40 días (14 de mayo de 1811).
Entre el Puente del Inca (límite
con el virreinato del Perú), por donde podían ingresar lo españoles, y Huaqui,
hay una pequeña península que se ubica entre el lago Titicaca y el río el Desaguadero
en donde se forman dos pequeñas cordilleras horizontales divididas por la Quebrada
Yuraicoragua.
El ejército patriota se
encontraba en Huaqui, controlando el lado del norte y en Jesús de Machaca
controlando el sur. Pero, el 18 de junio, Viamonte implanta un nuevo campamento
al sur de la Quebrada Yuraicoragua y este movimiento fue el que les dio ventaja
a los españoles y terminó de romper el armisticio.
En la madrugada del 20 de junio,
Goyeneche cruzó el río Desaguadero rompiendo el pacto e inició una maniobra de
envolvimiento en dos columnas coordinadas. Una por el norte y otra por el sur.
El factor sorpresa fue clave, ya
que el ejército patriota estaba muy separado entre sí y sin tiempo de posicionarse
de manera defendida. Ellos creían que estaban en el armisticio y que iban a ser
los que iniciaran la ofensiva.
En el pasaje del sur, ante la
sorpresa del avance español, Díaz Vélez le propuso a Viamonte replegarse hasta
Huaqui para pensar una nueva estrategia defensiva (ya que la idea no era pelar
tan separados y menos de manera defensiva). Viamonte no aceptó y decidió pelear
solos.
La posición era pésima ya que
estaban en la quebrada. Por un lado, posicionándose para enfrentar a los
españoles y por la espalda cuidando el flanqueo por el camino de la quebrada. Además,
al estar en una quebrada, había que dominar las alturas. Eran 3 objetivos clave.
Mucho para una sola división.
Mientras Viamonte resistía como podía,
en Huaqui se están enterando del avance español por el sur y deciden ir en su
ayuda. El ejército de Balcarce salea las apuradas y de manera desordenada. Y en
medio del camino, se encentran con la otra sección del ejército español, al mando
e Goyeneche. Otra vez la sorpresa fue total. El pánico sucumbió a las tropas y
corrieron por sus vidas. Finalmente,
Viamonte tampoco pudo sostener su posición y también se replegaron.
Goyeneche, aprovechó que la avanzada
de Viamonte había quedado muy aislada y mal ubicada para una defensa y sabiendo
que el refuerzo iba a salir de manera desorganizada. Ambos tenían ejércitos similares, pero
Goyeneche sabía que su estrategia generaría sorpresa y pánico.
En otras palabras, enfrentarse a
un General de carrera fue lo que marcó diferencia. Los patriotas todavía no tenían
a ninguno, pero llegarían pronto…
Castelli fue juzgado en Buenos Aires,
pero falleció (cáncer de lengua) el 12 de octubre de 1812 antes de que se
dictara una sentencia definitiva, por lo que el juicio quedó inconcluso.
La derrota en Huaqui provocó:
-La pérdida del Alto Perú (Bolivia)
para siempre.
-La designación del ejército del
norte a Belgrano
-El éxodo Jujeño
-El repliegue de ejército hasta Tucumán
(con órdenes de que sea hasta Córdoba)
-El fin de la junta grande
-El comienzo del triunvirato
-Armisticio con Montevideo para
evitar dos frentes.
-La contrarrevolución de Álzaga
-La llegada de los oficiales de
carrera San Martin y Alvear.
Castelli:
"La sorpresa y la dispersión han sido la causa principal de nuestra desgracia. El ejército no ha respondido con el valor esperado y la confusión se apoderó de las filas antes de que pudiéramos organizar la resistencia... Se hace indispensable rearmar las fuerzas en Potosí para evitar la pérdida total de estas provincias."
"El mal éxito de la jornada
del 20 no ha sido por falta de disposiciones ni de valor en la mayor parte de
los jefes, sino por la dispersión intempestiva e inexplicable de un cuerpo de
infantería que contagió al resto. La fuga fue tan precipitada que inutilizó
toda medida para sostener la posición. Exijo se abra un sumario para castigar a
los cobardes y cobardías que nos han puesto en esta extremidad."
Saavedra:
"He encontrado un ejército
destrozado, sin disciplina, desmoralizado y en la más completa anarquía. Los
excesos cometidos y la conducta impolítica de los comisionados han concitado el
odio de estos pueblos contra la causa de la Patria... Es preciso poner orden y
restaurar la disciplina si queremos salvar la Revolución."
Goyeneche:
"Excelentísimo Señor: Las
armas del Rey nuestro Señor han obtenido una victoria completa en los campos de
Huaqui sobre los rebeldes de Buenos Aires. El enemigo ha sido deshecho, dejando
en nuestro poder su artillería, pertrechos y gran número de prisioneros. Las
provincias del Alto Perú quedan libres del yugo insurgente..."
Belgrano:
"No hallo más que fragmentos
de lo que fue un ejército. Falta todo: vestuario, armas, dinero y, sobre todo,
confianza. La derrota de Huaqui ha dejado una herida profunda en el ánimo de la
tropa y de los pueblos del Norte que nos costará mucho trabajo sanar..."




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