lunes, 24 de agosto de 2026

La resistencia al poder de la Primera Junta. Parte 3: El Alto Perú, de nuestra primera victoria a la pérdida total.

 


Campaña al Alto Perú


A finales de Junio de 1810, el Virrey del Virreinato del Perú, José Fernando de Abascal (1806–1816 El "Faro de la Contrarrevolución". Desde Lima sofocó los intentos revolucionarios de las juntas de gobierno en Quito, La Paz y Chile) se enteró de la revolución de mayo y la destitución de Cisneros. El virreinato del Rio de la Plata estaba en rebeldía casi en su totalidad, menos La banda oriental, Córdoba, Paraguay y el Alto Perú.

Ante esta situación, la prioridad del Virrey, era no perder la plata del Potosí. Es por eso, que el 13 de julio de 1810, emitió un decreto en el que declaró la reincorporación provisional al Virreinato del Perú de las provincias del Alto Perú.

Por otro lado, era vital controlar la vía más importante de comunicación: el Camino Real (ex camino del Inca)

En ese momento, el Camino Real era el único camino decente que unía ambas capitales de Virreinatos (y otras ciudades importantes). Todos lo utilizaban, desde carretas comerciales, ejércitos, mensajería y viajeros. Era rápida y segura gracias a sus postas.

Particularmente en la zona del Alto Perú, era la única opción de paso por el infranqueable paisaje del altiplano entre montañas, ríos, quebradas y desiertos. Es por eso, que se formó un “embudo militar” donde ambos bandos chocarían varias veces hasta transformarse en una guerra de desgaste.

Es por eso, que la ofensiva cambió directamente a Lima y por mar. San Martin, aprovechando los escases de barcos españoles, utilizó la táctica del sitio sobre el puerto del Callao con barcos ingleses. Al poco tiempo, y sin un disparo, la ciudad se rindió.

Primera campaña auxiliadora

Al viajar al norte del virreinato, los patriotas estaban entrando a una zona que un gran historial de levantamientos contra España. Era el territorio INCA que había sido invadido y brutalmente explotado por España desde 1525. Las ganas de libertad emergían de su sangre desde generaciones. Y veían en estos nuevos patriotas, mejor armados que ellos, una posibilidad de ayuda con mejores chances. 

El 12 de septiembre de 1810, el ejército del Norte Parte desde Córdoba (luego del fusilamiento de Liniers) hacia el alto Perú.


1. Plana Mayor y Mando General

  • Representante de la Primera Junta (Mando Político): Dr. Juan José Castelli
  • Comandante en Jefe / Mayor General (Mando Militar): Coronel Antonio González Balcarce
  • Segundo Jefe / Comandante de la Vanguardia: Coronel Juan José Viamonte
  • Secretario de la Junta en campaña: Hipólito Vieytes

2. Infantería (Cuerpo Principal de Línea)

  • Regimiento N.º 1 de Infantería (ex-Patricios):
    • Unidad de elite porteña.
    • Comandado originalmente por Manuel Belgrano; sus compañías en el norte marchaban integradas al cuerpo principal.
  • Regimiento N.º 2 de Infantería:
    • Infantería de línea veterana procedente de Buenos Aires.
  • Regimiento N.º 6 de Infantería (ex-Arribeños):
    • Comandado por el Coronel Juan José Viamonte.
    • Formado por los veteranos de las Invasiones Inglesas originarios de las provincias del interior ("arribeños").
  • Batallón de Castas (Pardos y Morenos):
    • Integramente formado por libertos y afrodescendientes de Buenos Aires.
  • Batallón de Voluntarios del Norte (o Fernando VII):
    • Batallón reclutado, instruido e incorporado en las paradas tácticas de Tucumán, Salta y Jujuy.

3. Caballería (Cuerpo Ligero y Milicias)

  • Escuadrón de Blandengues de la Frontera de Buenos Aires:
    • Caballería de línea profesional enviada desde la capital.
  • Escuadrones de Dragones de la Patria / Húsares del Rey:
    • Fuerzas de caballería ligera regular.
  • Milicias y Escuadrones Gauchos del Norte (Salta y Jujuy):
    • Voluntarios a caballo que apoyaron el avance logístico, exploración y combate (incluyendo partidas al mando de Martín Miguel de Güemes).
  • Escuadrones de Milicianos de Tarija:
    • Alrededor de 600 jinetes tarijeños al mando de José María Avilés que se incorporaron antes de la Batalla de Suipacha.
  • Caballería Chicheña de Tupiza:
    • Escuadrones locales del Alto Perú comandados por el Coronel Pedro Arraya.

4. Artillería y Parque de Guerra

  • Cuerpo de Artillería de la Patria:
    • Unidad proveniente de Buenos Aires bajo la dirección técnica del capitán Diego de la Fuente.
    • Armamento: Contaba con entre 4 y 6 cañones ligeros de campaña y montaña (calibres de 2, 4 y 6 libras).

5. Fuerzas Auxiliares y Apoyo Local

  • Guerrillas e Indígenas de la provincia de Chichas (Alto Perú):
    • Comuneros y parcialidades indígenas locales agregados como auxiliares para guías, transporte, aprovisionamiento de mulas/víveres y hostigamiento de retaguardia.

Resumen Numérico Aproximado

  • Salida de Buenos Aires (julio de 1810): ~1.150 hombres.
  • Llegada al Alto Perú / Batalla de Suipacha (noviembre de 1810): Entre 2.000 y 2.300 efectivos combinados entre tropas de línea regulares, milicias regionales incorporadas en el trayecto y auxiliares locales.

Revoluciones en al Alto Perú

Poco después de partir, en el Alto Perú, estallaron dos revoluciones independentistas.

Aprovechando que el gobernador de Cochabamba (José González Prada) había enviado las tropas al sur para esperar a Castelli Y Balcarce, estallaron las revoluciones de Cochabamba y Oruro (14 de septiembre y 6 de octubre de 1810). Con líderes como Francisco del Rivero, Esteban Arze y Tomás Barrón. Ambas lograron estar en pie hasta la derrota de Guaqui, cortando la logística de los ejércitos españoles del sur con Lima. Una gran ayuda para el avance patriota.

 Combate de Cotagaita (27 de octubre de 1810)

Las tropas españolas estaban compuestas principalmente por milicias locales alto peruanas y oficiales coloniales desplazados desde Potosí, Chuquisaca y Tupiza. Respondían al presidente de la Audiencia de Charcas (Vicente Nieto) y al gobernador de Potosí (Francisco de Paula Sanz) y estaban siendo dirigidas por Córdoba y Rojas.

El terreno montañoso y estrecho ofreció a los realistas una posición defensiva sólida. En la posta de Cotagaita, construyó un foso seco de pared a pared de la quebrada con infantería, colocó parapetos con estacas anti-caballería y ubico 10 piezas de artillería en las alturas a ambos lados de la quebrada. Un total de 1200 hombres. Impenetrable.

El ejército patriota estaba asentado en la posta de Tupiza (3 postas antes) y de ahí, salió Balcarce con la vanguardia. Al llegar a Cotagaita, se encontró con el puesto de defensa español.

Balcarce les pide que se rindan, pero no aceptaron, y a pesar de ser solo 700 hombres y 2 piezas de artillería, decidió atacar. Fueron 4 horas de balacera, hasta que Balcarce ordenó la retirada. Con sólo 3 muertos y una pieza de artillaría menos, vuelven a Tupiza y de ahí a la Posta de Suipacha más al sur, puntualmente a una casona en Nazareno, el poblado cruzando el rio.

Combate de Suipacha (7 de noviembre de 1810)




Balcarce analizó la situación ante el primer encuentro con los realistas. La posición defensiva con la quebrada cubriendo sus flancos era muy difícil de penetrar. Los españoles proponían un ataque directo dónde ellos tenían las de ganar. Es por eso, que Balcarce tenía que lograr que salgan de sus trincheras para llevarlos a una emboscada.

Para eso, envió un paisano con falsas noticias para que los españoles creyeran que los patriotas eran menos, desprovistos de ropa, armas y en una retirada desmoralizante. Esto los iba a motivar a asumir el rol ofensivo que necesitaba Balcarce.

El presidente de la Audiencia de Charcas escribió al virrey del Perú:

"Las fuerzas rebeldes que vienen de Buenos Aires se hallan desmoralizadas y divididas. El capitán de fragata Don José de Córdoba marcha sobre ellas y confío en que muy pronto quedará totalmente limpia esta provincia de los focos de insurrección."

Luego de Cotagaita, los españoles avanzaron muy confiados hasta llegar a Suipacha y en frente, cruzando el rio, estaba el poblado de Nazareno con las “desmoralizadas” tropas patriotas. Pero en vez de atacar, se volvieron a atrincherar.

Antes de cruzar el río Suipacha, el comandante realista envió una nota intimidatoria a la vanguardia patriota exigiendo su rendición incondicional:

"A los jefes de las tropas insurrectas: Se les previene por última vez que depongan las armas y juren fidelidad al Consejo de Regencia... De lo contrario, no habrá piedad para los que obstinadamente sigan el camino de la rebelión contra la majestad de nuestro augusto soberano Fernando VII."

Balcarce, se frustró al ver que no salían de sus trincheras y mandó una pequeña ofensiva de caballería para que simulen una falsa retirada desordenada y eso logre motivarlos a salir de sus trincheras para perseguirlos.

Los españoles salieron de sus trincheras confiados y fueron guiados a una pequeña quebrada de dónde salieron soldados de todos lados y dónde se destacó la caballería de Güemes (además se encontraban indios observando la batalla en las cimas y los españoles dudaron si estaban con los patriotas o no). Finalmente, el plan de Balcarce funcionó y los españoles cayeron en la trampa. Iniciaron una retirada desordenada abandonando todo (cuerpos, armas, alimentos). Fue una victoria tan rotunda de las fuerzas patriotas que le dejó a su merced todo el Alto Perú libre de resistencia española, gracias también, a los levantamientos de Cochabamba y Oruro.

Castelli:

"Exmo. Señor: Son las dos de la mañana, y media hora hace que llegan dos ayudantes del ejército... dándome de orden del mayor general Balcarce el parte del resultado feliz para nuestras armas del ataque que hicieron los enemigos sobre la retirada de los nuestros de Tupiza a Suipacha...

Nuestra gente los esperó gallardamente, operó la artillería... obró la mosquetería, y cargó la caballería, poniendo en fuga vergonzosa el resto de los que no quedaron tendidos en los cerros. Han perdido toda la artillería y municiones, banderas, armamentos... pidiendo clemencia, que mandé no se les diese."


Bandera Española capturada en Suipacha. (Cabildo de Buenos Aires)


 

El Alto Perú como parte de las Provincias Unidas (8 meses)


Sin resistencia española, Potosí, Chuquisaca y La Paz se sumaron a jurar obediencia a la Primera Junta de Buenos Aires.

Castelli (guiado por Buenos Aires) tomó una postura determínate para gobernar.

-Fusiló a los líderes españoles: Vicente Nieto, Francisco de Paula Sanz y José de Córdoba y Rojas. (15 diciembre 1810)

-Proclamó la abolición del tributo, la mita y los servicios personales, garantizando derechos políticos y acceso a cargos públicos.

-Llevó a cabo un emblemático acto simbólico en las ruinas de Tiwanaku el 25 de mayo de 1811 (a pocos KM de Guaqui)

- Impuso fuertes contribuciones económicas forzosas a las clases acomodadas para financiar al Ejército Auxiliar

- Ingresó a la ciudad en Semana Santa sin respetar los ritos religiosos, organizó festejos públicos profanos para el Clero.

Rápidamente, la elite y el Clero empezaron a ver con otros ojos a Castelli. La relación se fue deteriorando hasta llegar a acusarlo de jacobino por su comportamiento autoritario. Lo que no generó el mejor ánimo en las tropas locales convocadas para la batalla de Guaqui.


Batalla de Huaqui (20 de junio de 1811)


Para marzo de 1811, el ejército patriota (6000 infantería, 1600 caballería y 15 piezas artillería) ya se encontraba en la frontera con el Virreinato del Perú cerca del lago Titicaca. En una postura amenazante.

Del otro lado del río Desaguadero, se encontraba el General Goyeneche al mando del ejército español (7000 infantería, 700 caballería y 13 piezas de artillería).

Goyeneche era un peruano formado en España. Se recibió de abogado, filósofo y militar.  Perteneció al Regimiento de Granaderos de Caballería Real. Entre 1803 y 1805, el gobierno español lo envió en una misión militar por Europa (visitando Prusia, Austria, Francia y Gran Bretaña) para estudiar las tácticas y la organización de los ejércitos europeos modernos. Claramente, en 1811, era el mejor militar de todo Sudamérica.

José Manuel de Goyeneche y Barreda (Primer conde de Guaqui) (1776-1846)

Además, en 1808 fue enviado como comisionado a América para asegurar la lealtad de las colonias a la Junta Central de Sevilla donde mantuvo reuniones con Cornelio Saavedra, Mariano Moreno, Manuel Belgrano, Juan José Castelli y el entonces virrey Santiago de Liniers.

Luego de ser acusado de oportunista (se lo vinculó en alianzas secretas con franceses, americanos y españoles) terminó ocupando cargos políticos en el Alto Perú hasta ser nombrado General en jefe del Ejército Realista del Alto Perú, el cargo más alto.

El 11 de abril de 1811, hubo un leve encuentro de vanguardias cerca de Guaqui, fue el primer encuentro con tropas de Goyeneche. El 23, Castelli le envió una carta pidiendo respetar el límite entre cada virreinato y que no se pasara al este del rio el Desaguadero.  En ese clima tenso, deciden, firmar un armisticio por 40 días (14 de mayo de 1811).

Entre el Puente del Inca (límite con el virreinato del Perú), por donde podían ingresar lo españoles, y Huaqui, hay una pequeña península que se ubica entre el lago Titicaca y el río el Desaguadero en donde se forman dos pequeñas cordilleras horizontales divididas por la Quebrada Yuraicoragua.

El ejército patriota se encontraba en Huaqui, controlando el lado del norte y en Jesús de Machaca controlando el sur. Pero, el 18 de junio, Viamonte implanta un nuevo campamento al sur de la Quebrada Yuraicoragua y este movimiento fue el que les dio ventaja a los españoles y terminó de romper el armisticio.

En la madrugada del 20 de junio, Goyeneche cruzó el río Desaguadero rompiendo el pacto e inició una maniobra de envolvimiento en dos columnas coordinadas. Una por el norte y otra por el sur.

El factor sorpresa fue clave, ya que el ejército patriota estaba muy separado entre sí y sin tiempo de posicionarse de manera defendida. Ellos creían que estaban en el armisticio y que iban a ser los que iniciaran la ofensiva.

En el pasaje del sur, ante la sorpresa del avance español, Díaz Vélez le propuso a Viamonte replegarse hasta Huaqui para pensar una nueva estrategia defensiva (ya que la idea no era pelar tan separados y menos de manera defensiva). Viamonte no aceptó y decidió pelear solos.

La posición era pésima ya que estaban en la quebrada. Por un lado, posicionándose para enfrentar a los españoles y por la espalda cuidando el flanqueo por el camino de la quebrada. Además, al estar en una quebrada, había que dominar las alturas. Eran 3 objetivos clave. Mucho para una sola división.

Mientras Viamonte resistía como podía, en Huaqui se están enterando del avance español por el sur y deciden ir en su ayuda. El ejército de Balcarce salea las apuradas y de manera desordenada. Y en medio del camino, se encentran con la otra sección del ejército español, al mando e Goyeneche. Otra vez la sorpresa fue total. El pánico sucumbió a las tropas y corrieron por sus vidas.  Finalmente, Viamonte tampoco pudo sostener su posición y también se replegaron.




Goyeneche, aprovechó que la avanzada de Viamonte había quedado muy aislada y mal ubicada para una defensa y sabiendo que el refuerzo iba a salir de manera desorganizada.  Ambos tenían ejércitos similares, pero Goyeneche sabía que su estrategia generaría sorpresa y pánico.

En otras palabras, enfrentarse a un General de carrera fue lo que marcó diferencia. Los patriotas todavía no tenían a ninguno, pero llegarían pronto…

Castelli fue juzgado en Buenos Aires, pero falleció (cáncer de lengua) el 12 de octubre de 1812 antes de que se dictara una sentencia definitiva, por lo que el juicio quedó inconcluso.

 

La derrota en Huaqui provocó:

-La pérdida del Alto Perú (Bolivia) para siempre.

-La designación del ejército del norte a Belgrano

-El éxodo Jujeño

-El repliegue de ejército hasta Tucumán (con órdenes de que sea hasta Córdoba)

-El fin de la junta grande

-El comienzo del triunvirato

-Armisticio con Montevideo para evitar dos frentes.

-La contrarrevolución de Álzaga

-La llegada de los oficiales de carrera San Martin y Alvear.

 

Castelli:

"La sorpresa y la dispersión han sido la causa principal de nuestra desgracia. El ejército no ha respondido con el valor esperado y la confusión se apoderó de las filas antes de que pudiéramos organizar la resistencia... Se hace indispensable rearmar las fuerzas en Potosí para evitar la pérdida total de estas provincias."

"El mal éxito de la jornada del 20 no ha sido por falta de disposiciones ni de valor en la mayor parte de los jefes, sino por la dispersión intempestiva e inexplicable de un cuerpo de infantería que contagió al resto. La fuga fue tan precipitada que inutilizó toda medida para sostener la posición. Exijo se abra un sumario para castigar a los cobardes y cobardías que nos han puesto en esta extremidad."

Saavedra:

"He encontrado un ejército destrozado, sin disciplina, desmoralizado y en la más completa anarquía. Los excesos cometidos y la conducta impolítica de los comisionados han concitado el odio de estos pueblos contra la causa de la Patria... Es preciso poner orden y restaurar la disciplina si queremos salvar la Revolución."

Goyeneche:

"Excelentísimo Señor: Las armas del Rey nuestro Señor han obtenido una victoria completa en los campos de Huaqui sobre los rebeldes de Buenos Aires. El enemigo ha sido deshecho, dejando en nuestro poder su artillería, pertrechos y gran número de prisioneros. Las provincias del Alto Perú quedan libres del yugo insurgente..."

Belgrano:

"No hallo más que fragmentos de lo que fue un ejército. Falta todo: vestuario, armas, dinero y, sobre todo, confianza. La derrota de Huaqui ha dejado una herida profunda en el ánimo de la tropa y de los pueblos del Norte que nos costará mucho trabajo sanar..."

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