La llegada de José de San Martín,
Carlos María de Alvear y otros patriotas al Río de la Plata y la posterior
fundación de la Logia Lautaro tenían como meta innegociable la declaración de
la independencia. Ante la postura tibia y vacilante del Primer Triunvirato —y
galvanizada por el inesperado triunfo de Manuel Belgrano en la Batalla de
Tucumán—, la Logia ejecutó un golpe de Estado en octubre de 1812. No obstante,
el nuevo gobierno provisional decidió conceder una última oportunidad al
sistema institucional bajo una condición estricta: convocar de inmediato a una
asamblea constituyente soberana que proclamara la independencia. Así fue como
el Segundo Triunvirato dispuso la creación de la Asamblea del Año XIII,
operando bajo la atenta tutela política de la Logia.
Los patriotas urgían por declarar
la independencia porque esto le brindaría a Gran Bretaña el marco legal
indispensable para comerciar formalmente y para legitimar los planes
continentales de liberar a Chile y al Perú. A la par, una Constitución firme
aportaría el orden interno necesario para frenar la creciente amenaza de guerra
civil.
Las ciudades del interior elegían
a sus representantes mediante un sufragio restringido, en el que solo
participaban los "vecinos notables": hombres libres, propietarios, de
holgada posición económica, prestigio social y arraigo local. Por su parte, la
elite de Buenos Aires lograba filtrar la nómina final de diputados ejerciendo
una fuerte presión e influencia sobre los cabildos encargados de organizar el
proceso.
Diputados:
1. Buenos Aires
Por ser el centro político y
financiero, Buenos Aires aportó una delegación numerosa e influyente, muchos de
ellos miembros directos de la Logia Lautaro o afines a sus ideas centralistas:
• Carlos
María de Alvear
• Bernardo
de Monteagudo
• Juan
José Paso
• Antonio
Álvarez Jonte
• José
Valentín Gómez
• Gervasio
Antonio de Posadas
2. Córdoba
• Deán
Gregorio Funes
• Eduardo
Pérez Bulnes
3. Tucumán
• Pedro
Miguel Aráoz
• José
Ignacio Thames
4. Salta
• Francisco
de Gurruchaga
5. Cuyo (Mendoza / San Juan / San
Luis)
• Manuel
Ignacio Molina (por Mendoza).
• Agustín
Delgado (por San Juan).
6. Catamarca y Santiago del
Estero
• Dr.
Manuel Antonio Acevedo (por Catamarca, sacerdote de gran trayectoria en los
congresos patrios).
• Pedro
Francisco de Uriarte (por Santiago del Estero).
El caso de los diputados
rechazados (Banda Oriental)
La Banda también eligió a sus
representantes bajo las directivas de José Gervasio Artigas, pero sus diplomas
fueron rechazados por la mayoría porteña de la Asamblea. Ellos eran:
• Dámaso
Antonio Larrañaga
• Felipe
Cardoso
• José
Fructuoso Penco
• Mateo
Vidal
• Oroncio Gómez
Las sesiones comenzaron el 31 de
enero de 1813 y, para junio, estalló el primer gran conflicto. Los diputados de
la Banda Oriental se presentaron con un mandato redactado bajo la guía de José
Gervasio Artigas: las célebres Instrucciones del Año XIII. El documento exigía tres
condiciones innegociables:
1-Declaración inmediata de la
Independencia respecto de la Corona española.
2-Organización Federal: Autonomía
política y económica para cada provincia, delegando en el gobierno central
únicamente la defensa y las relaciones exteriores.
3-Capital fuera de Buenos Aires: Traslado de la sede del gobierno central a un territorio neutral.
La Asamblea, dominada por la
facción centralista de Carlos María de Alvear, rechazó de plano semejantes exigencias
y expulsó a los enviados. Aquel choque entre Alvear y Artigas precipitó la conformación
de la Liga de los Pueblos Libres y marcó el punto de no retorno en la fractura
entre unitarios y federales en la historia argentina.
Caída de Napoleón y vuelta de Fernando VII
En paralelo, el dominio
napoleónico en Europa comenzaba a derrumbarse. El 21 de junio de 1813 se libró
la Batalla de Vitoria, el hito que marcó el inicio de la expulsión definitiva
de los franceses de la península ibérica. A fines de ese año, las fuerzas de la
Coalición cruzaron la frontera e invadieron el propio territorio francés.
Ante esta presión insostenible,
en diciembre de 1813 Napoleón optó por firmar el Tratado de Valençay para
liberar a Fernando VII y restituirle la corona española. Para mayo de 1814, el
monarca ya había recuperado el trono e impuesto nuevamente el absolutismo,
decidido y con sed de venganza por reconquistar sus dominios en América
La asamblea herida de muerte
La restauración de Fernando VII
cayó como un jarro de agua fría en la Asamblea, obligando a sus integrantes a
replantearse de inmediato la estrategia independista. No era lo mismo declarar
la emancipación frente a una España ocupada y con su rey prisionero, que
hacerlo ante un monarca legítimo, restablecido en el trono y con capacidad
militar para enviar un ejército reconquistador.
En este nuevo mapa geopolítico,
Gran Bretaña —aliada clave de España— no arriesgaría su diplomacia apoyando
formalmente a las colonias insurgentes. Frente a este inminente peligro, la
Asamblea optó por la prudencia táctica y mantuvo provisionalmente la
"máscara de Fernando VII". Así, el regreso del absolutismo español
obligó a posponer los dos grandes objetivos fundacionales de 1813: la
declaración formal de la independencia y la sanción de una constitución.
La asamblea, prácticamente, dejó de sesionar en la asegunda mitad de 1814 y finalizó formalmente
el 18 de abril de 1815 con la caída de Alvear como Director Supremo.
Logros:
- Proclamó la teoría de la representación política.
- Declaró el principio de la soberanía del pueblo.
- Resolvió la libertad de las provincias rioplatenses.
- Aprobó el uso de varios símbolos patrios:
- Estableció el escudo nacional argentino.
- Encargó la composición del Himno Nacional Argentino.
- Autorizó el uso de la escarapela argentina.
- Abolió el uso del escudo de armas reales de España.
- Mandó a acuñar la primera moneda nacional en oro y plata en la Casa de la Moneda de Potosí.
- Suprimió el uso de la efigie del rey de España sustituyéndola por el escudo nacional.
- Declaró fiesta cívica al 25 de Mayo.
- Dictó la llamada "libertad de vientres" de las esclavas, expresión que se usaba para decir que sus hijos e hijas nacerían libres, aunque ellas permanecerían esclavas.
- Puso fin al tráfico de esclavos.
- Eliminó los mayorazgos
- Suprimió los títulos de nobleza.
- Derogó el servicio personal de los indios: la encomienda, la mita y el yanaconazgo.
- Libró a los indios de la obligación de pagar el tributo.
- Abolió la Inquisición.
- Determinó que la religión católica era el culto oficial del Estado.
- Declaró la libertad de cultos.
- Estableció el patronato.
- Aprobó un estatuto reglamentario, que reemplazó al poder ejecutivo colegiado, el Triunvirato, por uno unipersonal, el Directorio.
- Promulgó el Reglamento de Justicia, creando las Cámaras de Apelaciones.
- Suprimió la práctica de la tortura y quemó los elementos de tortura en las plazas públicas.
- Declaró una amnistía para los expatriados por causas políticas.
- Proclamó la libertad de imprenta.
- Ordenó realizar un censo nacional.
- Otorgó franquicias para el comercio.

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