martes, 26 de julio de 2016

“Alegoría del amor” Angelo Bronzino



La obra no tiene titulo pero se la conoce como “Alegoría del triunfo de Venus” o “Alegoría del amor”. Fue realizada por el artista italiano Angelo Bronzino, pintor oficial de los Médicis, a mediados del Siglo XVI, como regalo de Cosme I de Médicis para el rey de Francia.

Este cuadro representa al amor con todas sus facetas. Desde los placeres que ocasiona hasta las males que acarrea. Cada una de estas facetas están representadas por diferentes personajes que adornan la escena.
No hay una interpretación oficial sobre este cuadro. Existen tantas como años que nos separan de su creación. Esta es la mía.

Como personajes principales se encuentran Cupido (Eros) y Psique, aunque algunos dicen que es Venus.
Según la mitología, Psique era la menor y más hermosa de tres hermanas. Afrodita (Diosa de la belleza), se puso celosa y envió a su hijo Cupido (Eros) para que le lanzara una flecha de oro oxidado, que la haría enamorarse del hombre más horrible y malo. Sin embargo, Eros, al verla, se enamoró de ella y se la llevó volando hasta su palacio desobedeciendo a Afrodita.
En el cuadro se ve como Cupido, sobre un cojín rojo (color que representa a la pasión), se entrega completamente a Psique besándola y acariciándole un pecho, mientras ella sostiene la flecha oxidada con su mano derecha y una manzana dorada en la izquierda.
Ambos representan al amor en sí. El enamoramiento. La rebeldía de enamorarse a pesar de lo que digan o piensen los demás.

A la derecha de ellos se encuentra un niño que va corriendo hacia ellos con un manojo de rosas en sus manos con la actitud de arrojárselos. Posee también una pulsera de cascabeles en el tobillo y una sonrisa gigante.
Este niño representa la manera en que llega el amor a nuestras vidas, como un golpe inesperado de felicidad pura. L sorpresa del amor. Bronzino lo plasma brindándole la actitud de querer arrojarles las rosas bruscamente, rápidamente y sin que se den cuenta. Una gran sorpresa.

Detrás del niño se encuentra una bella niña con un vestido verde, pero que por debajo del mismo, se esconde un cuerpo con escamas, cola de serpiente y garras.
En sus manos lleva un panal de miel y un aguijón escorpión.
Esta niña representa el engaño. Nos advierte que nos podemos enamorar de personas que pueden parecernos bellos seres al principio, pero que luego pueden terminar siendo verdaderos monstruos y destrozarnos el corazón.
Por eso en una mano tiene un panal de miel, con el cual nos seduce para acercarnos, y por el otro un aguijón de escorpión para clavárnoslo por la espalda.
Y algo muy llamativo es que es la única que aparece vestida, quizás porque tiene algo que esconder.

A la izquierda se encuentra un hombre con un gesto desgarrador amarrándose la cabeza y gritando de dolor.
Representa todo lo malo del amor. Como los celos, el amor no correspondido, la infidelidad, el extrañar, el abandono y demás.
Arriba a la izquierda aparece una mujer con un faltante de su cabeza. Dicen que el área que le falta en la cabeza es el área de la memoria.
Esta mujer nos alerta de que en algún momento vamos a querer olvidar a alguien y no vamos a poder.

Arriba a la derecha está el viejo señor tiempo con su reloj de arena en su espalda tratando de tapar a la memoria con un manto azul (el color de la confianza). Una gran imagen: EL tiempo lo cura todo, el tiempo te hará olvidarte de esa persona. Y también puede representar lo malo del tiempo: La rutina y el desgaste en la pareja.
La manzana dorada que posea Psique pertenece al mito del juicio de Paris.
Cuando Venus nació, despertó los celos de todas las diosas, a causa de su gran belleza. Entre las más preocupadas se destacaban Hera (Juno) y Atenea (Minerva). Esto iba a generar futuros conflictos entre los Dioses.
Eris, la Diosa de la Discordia, estaba enfurecida por no haber sido invitada al casamiento de Peleo y Tetis (donde asistieron todos los Dioses) y decidió armar una pelea entre sus invitados como venganza. Fue entonces cuando creó una manzana de oro a la que marcó con la leyenda: "Para la más hermosa". La tiró en medio de la fiesta, y cuando la vieron, cada una de las Diosas empezó a decir que era de ella. Se armó un gran pleito, que tuvo que intervenir Zeus proclamando: " Que esto que lo resuelva Paris". El joven debería decidir quién era la más hermosa de las tres, y por lo tanto, dueña de la manzana dorada.
Las Diosas creyeron que iba a ser un hombre fácil de persuadir y deciden sobornarlo. Hera lo llamó aparte y le dijo: “Si me escoges a mí, te hago dueño de toda el Asia”. Atenea por su lado, le dijo: “Si me escoges a mí, te vuelvo un sabio y hago que ganes todas las batallas que tengas con los griegos”. Y Afrodita lo llevó a un rincón y le dijo: “Si me escoges a mí, te doy a la mujer más hermosa del mundo”.

Paris, sin pensarlo dos veces, optó por la propuesta de Afrodita y le entregó la Manzana de la Discordia.
Finalmente salió Paris a buscar a la mujer más bonita del mundo llegando a Esparta. Tocó en la puerta del palacio de Menelao, que era el rey de allá, y esposo de Helena, precisamente, la mujer más bonita del mundo. Paris decide raptar a Helena, y así se inicia la guerra de Troya.

Leandro y Hero



Hero, era una sacerdotisa de Afrodita que vivía retirada en una torre en Sestos, al lado del mar. Al otro lado del estrecho, vivía un joven llamado Leandro.
En Sestos se celebró un festival en honor de Adonis y Afrodita, donde acudieron personas de muchas ciudades distintas. Leandro vió allí a Hero, de la cual quedó impactado por su hermosura. Juntó coraje, y le confesó su amor, pero Hero protestó al principio, ya que sus padres no le permitirían casarse con un extranjero. Al escuchar eso, Leandro le dijo: "Por tu amor, cruzaría hasta las olas salajes". A partir de ese momento, Leandro cruzaba cada noche el estrecho que había entre los dos amantes sólo para verla.
Para poder llegar a la otra orilla, Leandro le pidió a Hero que colocase una lámpara en la ventana para poder guiarse.
Una noche, el cielo no tuvo piedad y arrebató las aguas con una tempestad apagando la lámpara de Hero. Leandro se perdió y se ahogó en el mar.
Al día siguiente Hero encontró al cuerpo inerte de Leandro en la playa y lo tomó desconsoladamente entre sus brazos. Una ola enorme se los llevó a ambos, para perderlos juntos en la infinidad del horizonte.




"El rapto de las sabinas" Jacques Louis David



Luego de fundar Roma, Rómulo tuvo que solucionar el tema de la falta de mujeres. Para eso, invito a los pueblos vecinos a celebrar una supuesta fiesta deportiva, y en un descuido, raptar a sus mujeres. Entre esos pueblos vecinos, hubo uno solo que llevó a sus mujeres: Los Sabinos.
Poco después de e empezar el espectáculo, Rómulo dio una señal, y cada romano rapto a una Sabina.
Al principio las mujeres raptadas tenían miedo, pero al poco tiempo los romanos lograron convencerlas de que su objetivo era enamorarlas, casarse con ellas, tener hijos, y así, poblar Roma. Las sabinas accedieron rápidamente al encanto Romano.
Claramente, los sabinos juraron vengarse y llevaron a cabo innumerables batallas que fueron ganadas por Roma. Finalmente, Rómulo decide gobernar con el rey de los Sabinos, Tito Lacio, para terminar con el conflicto de género.

"Saturno" por Peter Paul Rubens y "Saturno devorando a su hijo" por Francisco de Goya.


Saturno (Cronos) era el líder de los Titanes y temía que uno de sus hijos lo matara para quitarle el trono (lo mismo que él hizo con su padre Urano). Para evitarlo, a medida que iban naciendo, se los iba devorando uno por uno. Entre ellos ( Deméter, Hera, Hades, Hestia y Poseidón). Pero al nacer Zeus, su mujer no se lo entrega, y lo envía a las ninfas de la isla de Creta para que lo críen. En su lugar, le entrega a Cronos una piedra que es devorada pensando que era su hijo. Finalmente, Zeus crece y vuelve a matar a Cronos, liberar a sus hermanos de su estomago y convertirse en el líder del Olimpo.

"La creación de la vía láctea" Peter Paul Rubens



La creación de la Vía Láctea tiene que ver con una de las tantas historias de infidelidad por parte de Zeus.
Alcmena era una hermosa mujer casada, y para poder poseerla, el padre del Olimpo decidió tomar el físico de su marido. Esa misma noche, Alcmanena estuvo con Zeus y luego, con su marido. Finalmente, dio a luz a dos hermanos: Heracles (hijo de Zeus) y Íficles (de su marido).

Hera, la esposa de Zeus, al enterarse, mandó un par de serpientes a la cuna de Heracles y este las mató a ambas. Ya demostraba su increíble fuerza.
Como el nacimiento de Heracles era un escándalo, Zeus se tuvo que hacer cargo de él. Una noche, mientras su mujer dormía, se lo encajó en su pecho pare que lo amamantara. Cuando Hera se despertó, y vio que tiene encima al hijo de su esposo con otra, lo apartó rápidamente provocando un desparramo de leche que formaría la Vía Láctea.

"El rapto de Proserpina" de Lorenzo Bernini (1622)




Hades es el Dios del inframundo y se enamora de Proserpina (diosa de la primavera) hija de Ceres (Diosa de los cereales, agricultura).
La rapta para hacerla su mujer y reina del infraumundo (Esta es la escena que representa la escultura).
Su madre, Ceres, se pone muy mal al no poder encontrar a su hija y las cosechas se arruinan. Para encontrar una solucion, acude a Zeus quien le pide a Hades que le devuelva a su hija.
Finalmente (y resumiendo) llegan a un acuerdo. Proserpina va a permanecer seis meses con Hades y seis meses con su madre, Ceres.
Los meses que permanece con Hades son los meses más frios: Otoño e Invierno; ya que su madre, por su tristesa, no puede dedicarse a la agricultura. Y los meses que pasa con su madre, son Primavera y Verano, donde se puede cultivar y cosechar. De ahí, que se la conoce como la Diosa de la primavera, porque es el momento del año donde emerje al mundo para encontrarse con su madre.

"Apolo y Dafne" de Lorenzo Bernini (1625)


Durante una competencia de arco y flecha, Apolo (entre otras cosas Dios del tiro al blanco) se burló del pobre desempeño de Cupido en el arte de la puntería (gran alegoría al amor). Enfadado, el niño alado, le lanzó una flecha de oro, que tenía como consecuencia, un fugaz enamoramiento con la primera mujer que se cruce en su camino. Aquella mujer fue la ninfa Dafne, a quien de inmediato, Cupido le lanzó una flecha de plomo, que tiene como consecuencia, sentir el mayor rechazo hacia el primer candidato que se le acerque. En pocos minutos, Cupido había logrado vengarse de Apolo otorgándole un amor no correspondido.
Apolo, muy enamorado, comenzó a perseguir a Dafne, mientras ella, corría desesperada para evitarlo. Viéndose acorralada, la ninfa le pidió ayuda el Dios del río Pereo y este la convirtió en un árbol de laurel. (Está escena es la que representa la escultura)
Finalmente, Apolo logra alcanzarla, pero demasiado tarde, Dafne se estaba convirtiendo en árbol. De sus dedos salían ramas y de sus pies raíces. De igual modo, el Dios con peor suerte en el amor en todo el Olimpo, abrazó aquel árbol de laurel prometiendo que sería su emblema. Y dijo: “Puesto que no puedes ser mi mujer, serás mi árbol predilecto y tus hojas, siempre verdes, coronarán las cabezas de las gentes en señal de victoria”. Y ahí nació la corona de Laureles.


"La masacre de los inocentes" Peter Paul Rubens


Herodes manda ejecutar a los niños nacidos en Belén menores de dos años con el objetivo de deshacerse del recién nacido Jesús de Nazaret, "Rey de los judíos". Este episodio se conmemora en la actualidad con el Día de los Santos Inocentes.

"Psique reanimada por el beso del amor" de Antonio Canova



Psique (Alma) era la menor de tres hermanas princesas, pero a diferencia del resto de las mujeres, ella poseía una belleza e inteligencia únicas en todo el mundo conocido. Tan grandes eran sus atributos, que hasta la propia Afrodita (Diosa de la belleza) se sintió celosa y amenazada. Tanto así, que para saciar su inseguridad, le ordenó a su hijo, Cupido, que le lanzara una flecha oxidada para que un horrible monstro se transformara en su pareja.
Cupido obedeció a su madre y fue volando hasta Psique. Al llegar, encuentra a la princesa llorando abandonada en una piedra (El padre la dejó ahí obedeciendo al oráculo que le predijo que el futuro amoroso de su hija no iba a ser un buen hombre, sino una serpiente alada que la iba a poseer ahí mismo. El padre había consultado al oráculo por su preocupación de que ningún hombre se enamoraba de su hija a pesar de su gran belleza). Finalmente Cupido prepara su flecha oxidada, apunta, pero no logra disparar. Cupido se había enamorado de Psique desde el segundo en que la vio. Psique, encadenada en aquella piedra, llorando de tristeza, se duerme sin más remedio para su vida amorosa. Entrando en un gran dilema, en el cual se encontraba el desobedecer a Afrodita, Cupido decide rescatarla dormida y llevarla a su palacio.
Psique se despierta sola sin saber dónde está ni quién la rescató. De día disfrutaba del hermoso lugar y de noche venía un misterioso hombre, el cual no dejaba que lo reconociera, a hacerle el amor y dormir con ella en la oscuridad de su alcoba. El hombre le decía que la amaba y que confié en él. Psique estaba feliz, sentía que su futuro estaba cambiando gracias a este gran hombre del cual no tardo mucho en enamorarse.
Cupido no quería que lo reconociera porque quería que ella se enamorara de él como hombre y no como Dios.
Pero Psique empezó a dudar (Con la ayudada de las envidiosas de sus hermanas con matrimonios arreglados) y por momentos no estaba segura si el ser misterioso que la visitaba por las noches era el monstro que le predijo el oráculo o era un buen hombre. Para resolver este dilema (Y motivada por sus hermanas) decidió dejar de confiar en aquel ser y preparó un cuchillo y una lámpara de cera para esa noche.
Psique se aseguró que el misterioso hombre estuviera durmiendo y prendió la lámpara. No pudo creer la belleza de Cupido, con sus alas y su paz. Era nada más y nada menos que el Dios del amor su amante. De repente, una gota de cera caliente se derrama de la lámpara y quema a Cupido despertándolo. La decepción del Dios del amor fue tal, que se marcho en ese momento, pero sin antes decirle: “El Amor no puede vivir sin confianza”.
Psique no podía creer lo que había provocado y pensó: “Era mi esposo, y yo, miserable, no tuve fe en su palabra. ¿Se ha marchado para siempre? De todas maneras puedo pasar el resto de mi vida buscándolo. Si él no quiere ya amarme, yo sabré demostrarle mi amor" y le pidió ayuda a Afrodita. La Diosa de la belleza y el amor le crea una serie de pruebas en el inframundo para que demostrase su amor por su hijo. La última era entregarle un cofre a Proserpina con la condición de no abrirlo nunca. Psique no pudo evitar su curiosidad, y al abrirlo, un sueño mortal se apoderó de ella. Cupido nuevamente llega a ella durmiendo, pero esta vez, la despierta con un beso (Esta es la escena que representa Casanova) Luego la alzó con suavidad y levantó vuelo llevándola con él hasta el monte del Olimpo, donde Zeus los unió oficialmente en matrimonio para siempre.

"Juramento de los Horacios" Jacques Louis David


Los Horacio, una familia Romana, era muy cercana a los Curiacios, una familia de Alba Longa, y ambas tenías 3 hijos varones. De los hermanos romanos, uno salía con la hermana de los Curiacios (Sabina Curiacios); y uno de los hermanos Curiacios, salía con la hermana de los Horacio (Camila Horacio).

De esta manera se podía confirmar que Roma y Alba Longa eran dos ciudades amigas. Sin embargo, entran en un conflicto donde deben enfrentarse, y para no derrochar sangre ni recursos, deciden que los 3 hermanos Horacios deben pelear con los 3 hermanos Curiacios, y así determinar cual es la ciudad ganadora.

En el cuadro se ven a los hermanos romanos Horacio jurando, frente a su padre, pelear por Roma a pesar de su amistad y parejas pertenecientes a la ciudad vecina. A la derecha se ven a las hermanas y esposas de los hermanos: Sabina Curiacios y Camilia Horacio. Ambas tristes con sus hijos no pudiendo evitar el desastre.

“El juicio de París” de Peter Paul Rubens (1639)



Cuando Venus nació, despertó los celos de todas las diosas, a causa de su gran belleza. Entre las más preocupadas se destacaban Hera (Juno) y Atenea (Minerva). Esto iba a generar futuros conflictos entre los Dioses.

Eris, la Diosa de la Discordia, estaba enfurecida por no haber sido invitada al casamiento de Peleo y Tetis (donde asistieron todos los Dioses menos ella) y decidió armar una pelea entre sus invitados como venganza. Fue entonces cuando creó una manzana de oro a la que marcó con la leyenda: "Para la más hermosa". Luego, la tiró donde la pudieran ver las tres Diosas que se consideraban las más bonitas (Afrodita, Hera, Minerva). Cuando la vieron, cada una empezó a decir que era de ella. Se armó un gran pleito, que tuvo que intervenir Zeus proclamando: "Esto que lo resuelva París". El joven debería decidir quién era la más hermosa de las tres, y por lo tanto, dueña de la manzana dorada. Hermes (Mercurio) se encargó de buscar, encontrar y entregarle la manzana a París para su juicio.

Cuando lo vieron a París (un simple pastor), las Diosas creyeron que iba a ser un hombre fácil de persuadir y deciden sobornarlo. Hera lo llamó aparte y le dijo: “Si me escoges a mí, te hago dueño de toda el Asia”. Atenea por su lado, le dijo: “Si me escoges a mí, te vuelvo un sabio y hago que ganes todas las batallas que tengas con los griegos”. Y Afrodita lo llevó a un rincón y le dijo: “Si me escoges a mí, te doy a la mujer más hermosa del mundo”.
París, sin pensarlo dos veces, optó por la propuesta de Afrodita y le entregó la Manzana de la Discordia.
Finalmente París salió a buscar a la mujer más bonita del mundo y llegó a Esparta. Tocó en la puerta del palacio de Menelao, que era el rey de allá, y esposo de Helena, precisamente, la mujer más bonita del mundo. París decide raptar a Helena, y así se inicia la guerra de Troya.

En el cuadro se ve a París sentado mirando a las Diosas tratando de decidir. Lo rodea su perro y ovejas (elementos del pastoreo) al igual que el característico palo. Junto a él, está Hermes, el mensajero, que porta la manzana dorada. Luego está Minerva, Diosa de la sabiduría (a sus pies hay un Búho, símbolo de la sabiduría). La Diosa del medio es Afrodita, Diosa de la belleza, rodeada de amorcillos y Eros a sus pies (hijo de ella y Ares). Y la última es Hera, acompañada por un pavo real, animal característico de ella.

"Dánae" de Gustav Klimt


Dánae era hija de Acrisio, rey de Argos y Eurídice, ninfa de los valles. Constantemente la joven sufría la presión de su padre por no darle herencia masculina a su familia. Tan preocupado estaba Acrisio, que decidió consultar al oráculo. El mismo le anunció, que el nieto que él tanto esperaba, iba a ser su futuro verdugo. Ante semejante noticia, el rey de Argos no perdió tiempo y decidió encerrar a su hija en un calabozo para evitar que cualquier hombre pudiera embarazarla.
Dánae era una hermosa mujer con varios pretencientes, pero había uno sólo que podía amarla a pesar de su encierro. Ese gran admirador, era nada más y nada menos, que Zeus.
El rey del Olimpo tuvo que buscar la manera de transformarse en algo que pudiera llegar a ella. Al poco tiempo, se conviertió en lluvia dorada, y así, pudo cumplir con el anunció del oráculo.
Dánae quedó embarazada, y dio a luz a Perseo. Al enterarse Acrisio de su nacimiento, los encerró a los dos en un cofre y los lanzó al mar. Zeus los protegió (pidiéndole a Poseidón que calmara las aguas) y finalmente llegaron a salvo a la isla de Séfiros, donde los recogió un pescador que cuidó de ambos. Y la historia sigue…



Píramo y Tisbe (El Romeo y Julieta de la mitología griega)



Píramo y Tisbe eran dos jóvenes vecinos que no se conocían. Sus casas eran linderas y estaban separabas por una medianera. Una tarde, Tisbe caminaba tranquila por su casa cuando escuchó la dulce voz de un joven caballero. Siguió el sonido de esas palabras y llegó a la medianera del patio, o más puntalmente, a una grieta que se había formado en la misma. Era Píramo, su vecino.
A partir de ese día, Píramo y Tisbe hablaban todas las noches hasta enamorarse.
Ambos piden permiso a sus padres para verse personalmente por primera vez, y no los dejan; sus familias eran enemigas por tradición.
A pesar del impedimento paternal, los jóvenes enamorados deciden verse de todas maneras. Quedaron en encontrarse en un árbol característico de la zona.
La primera en llegar fue Tisbe, y mientras esperaba, se aproximó una leona que venía de cazar. La joven se escondió rápidamente en una cueva, dejando caer su lienzo en la desesperación. La leona jugó con la tela manchándola de la sangre de sus presas apresadas anteriormente.
Luego de retirarse la leona, Píramo llegó al punto de encuentro donde fue recibido por la tela de su amada manchada de sangre. El joven creyó que su amada fue devorada por una leona. Sacó su espada y se quitó la vida.
Tisbe corrió desde la cueva, pero llegó tarde, su hombre se había suicidado por su amor. Sin dudarlo, y bañada de lágrimas, Tisbe recogió la espada todavía caliente de la sangre se su vecino enamorado, y se la clavó dejándose caer sobre la misma.

“Hilas y las ninfas” de John William Waterhouse (1896)



Luego de matar a Tiodamante, rey de los Dríopes, Hércules se enamoró de su hijo huérfano, Hilas, a causa de su gran belleza. El mismo terminó acompañando a Hércules, y a los argonautas, en sus viajes sobre la nave Argos. 
Durante la expedición, realizaron una parada sobre Misia, en busca de madera para reparar unos remos rotos. Hércules bajó a tierra y comenzó a derribar árboles, mientras destinaba trabajos a los demás navegantes. A Hilas le tocó buscar agua dulce de alguna laguna. 
Al llegar a la más cercana, Hilas fue recibido por las ninfas de agua dulce (Náyades). Las mismas, le dieron la bienvenida, y viendo lo tan hermoso que era, decidieron no dejarlo irse nunca más.
Hércules, viendo que no regresaba Hilas, comenzó a buscarlo gritando su nombre una y otra vez, pero siempre en vano. Hilas se había ido a vivir con las ninfas a sus cuevas en el fondo del agua dulce.

"La primavera" de Sandro Boticelli



De izquierda a derecha: Mercurio (Dios mensajero de los Dioses: la conexión entre el cielo y la tierra y el comercio); Las tres gracias o Cárites (Aglaya, Eufrósine y Talía) representan la belleza, el encanto, el intelecto, el júbilo y la creatividad femenina; Venus, en el centro, Diosa del amor; Cupido, por encima con los ojos cerrados; Flora, Diosa de la primavera o la vegetación; Cloris, ninfa de la Tierra que luego se transforma en Flora y Céfiro, Dios del viento del Este.
Para muchos es un cuadro que representa al amor platónico. Por un lado se ve a Céfiro enceguecido por el deseo sexual, tratando de poseer a Cloris. Esta escena representa un viejo y rechazado modo de amor: El amor pasional, carnal. Y por el otro lado, Mercurio, con las tres Gracias, en representación del amor platónico: El que nace de la contemplación espiritual. 
El amor carnal surge de la tierra como pasión, pero desaparece, como Cloris al ser tocada por Céfiro, mientras el verdadero, el que nace de la contemplación espiritual, se eleva al cielo.
También se ha interpretado como una alegoría del amor entre Giuliano de Médicis (hermano de Lorenzo) y Simoneta Vespucci (de la cual Boticelli, también estaba enamorado).

"Andrómeda encadenada a una roca" por Gustave Doré



La madre de Andrómeda, Casiopea, habiendo presumido de ser tan bella como las Nereidas, provocó la furia de Poseidón, que decidió inundar la tierra y enviar al monstruo marino Ceto para que acabase con los hombres y el ganado. Cefeo, padre de Andrómeda, sabía por el oráculo de Amón cuál era la única solución: entregar a su hija al monstruo. Para ello, la dejó vestida únicamente con unas joyas y encadenada a una roca.

Perseo, que tras matar a Medusa, la vio encadenada y se enamoró de ella. Bajó hasta la playa para hablar con Cefeo y Casiopea para pedir la mano de la joven a cambio de acabar con el monstruo. Los reyes, a regañadientes, aceptaron y Perseo, con la cabeza de Medusa -que convertía en piedra a quién la mirara-, acabó con Ceto y lo convirtió en un coral. El héroe creía que su boda con la joven sería inminente, pero había un problema: la madre de Andrómeda había prometido ya a su hija con el príncipe Agénor, por lo que Perseo tuvo que luchar contra él y todo su séquito. De nuevo, utilizó la cabeza de Medusa y finalmente consiguió casarse con su amada.

"Nacimiento de Venus" de Sandro Boticelli



Botticelli relata, en este gran clásico, el mito que lleva su nombre: El nacimiento de Venus.
Al comienzo de todo, sólo existían Gea (tierra) y su hijo y marido, Urano (Cielo). El mismo, tenía temor de que alguno de los hijos, que ambos estabas engendrando, le quitara el poder de reinar. Es por eso, que decide permanecer con su pene dentro de la vagina de Gea, y así, no permitir que sus hijos nazcan nunca. 
Para Gea esto era una terrible tortura, ya que sus hijos estaban creciendo en su vientre. Para darle un final al castigo de Urano, le brinda una hoz a uno de sus hijos, al elegido, al que será el próximo rey: Cronos (Saturno).
Sin esperar más tiempo, y con el aliento de todos sus hermanos y madre, Cronos toma el pene de su padre desde el interior de la vagina de su madre y lo mutila. Por primera vez, Gea y Urano se separan y así nacen el cielo y la tierra para los griegos.
El corte generó la libertad de todos los hijos de Urano, los titanes, que gobernaran la tierra, hasta el reinado de Zeus. Pero también, el corte generó mucha sangre y restos de semen. Los mismo, cayeron a la tierra y al mar. Los restos de sangre que cayeron a la tierra fecundaran a las “Erinias”: Personificaciones femeninas de la venganza que perseguían a los culpables de ciertos crímenes. (Castigan a los que cometen delitos de moralidad, sangre e infidelidad). Y los restos de sangre y semen que cayeron al mar formando una espuma que generó, a partir de una ostra, a la Belleza en persona: Afrodita (Venus).
Céfiro (El Dios del viento del Oeste, que trae la primavera) junto a su mujer, la Ninfa Clóris (Representa las flores y la Brisa) soplan para llevarla a la tierra, en este caso, la isla de Chipre. En la misma, la esperaba la Hora de la Primavera (Las horas eran personificaciones femeninas de las estaciones y la naturaleza). 
Afrodita nace de la espuma del mar, sobre una ostra en la primavera y ya siendo adulta. Todavía no existía la belleza en la tierra. Rápidamente fue llevada al Olimpo, donde deslumbro y enamoró a todos.

"Leda y el Cisne" de Giovanni Rapiti.



El mito de Leda y el Cisne es para muchos el mito más erótico de la mitología griega. La idea de un cisne y una mujer es realmente muy sensual. Quizás por eso es uno de los mitos más representados en el arte. Hay obras desde Miguel Ángel, Da Vinci, Rubens y hasta Dalí.
Zeus es el Dios principal del Olimpo y se viste de ser increíblemente poderoso, sin embargo, posee una debilidad crónica: Las mujeres.
A pesar de estar casado con su hermana, la Diosa Hera, cometió incontables infidelidades con otras Diosas, ninfas, hombres y jóvenes mortales. Una de sus estrategias para poder poseer a la mujer de su agrado, es convirtiéndose en un animal el cual le permitiera acercarse de manera sigilosa a su presa.
Leda era una princesa de Etolia casada con Tindáreo, de la cual Zeus no pudo resistir su belleza. Una tarde se encontraba caminando a orillas del río Eurotas, cuando un hermoso Cisne se apareció ante ella en busca de protección y cuidado. El cisne era Zeus haciéndole creer que era perseguido por un águila.
Leda acogió al cisne y le dio un lugar en su regazo. Llegada la noche, el cisne comenzó con sus caricias y Leda poco pudo hacer para resistirse a sus encantos. Finalmente Zeus logró hacerle el amor en forma de cisne. Lo curioso es que esa misma noche, Leda también mantuvo relaciones con su marido.
Como consecuencia Leda puso dos huevos. De uno nacieron sus hijos con Zeus, los mismos fueron inmortales: Pólux (Uno de los Dióscuros) y Helena (La princesa que secuestró París y dio inicio a la guerra de Troya). Y del otro huevo nacieron sus hijos con Tindáreo, los mismos fueron mortales: Cástor (El otro de los Dioscuros. Juntos los hermanos forman la constelación de Géminis) y Clitemnestra (Esposa de Agamenón).

“El despertar de Adonis” de John William Waterhouse.



Tías, el rey de Siria, estaba muy orgulloso de la belleza de su hija Mirra, tanto así, que se atrevió a afirmar que era más bella que la propia Afrodita/Venus (Diosa de la belleza). Esta declaración no fue de agrado para la Diosa, y como venganza, provocó que padre e hija mantuvieran relaciones incestuosas a oscuras sin saberlo. En la doceava noche, Tías se da cuenta que su amante era su hija y la persigue con un cuchillo para matarla. Mirra pide ayuda a los Dioses y la convierten en árbol (árbol de Mirra).
Nueve meses más tarde, un hermoso bebe nació del árbol: Adonis. Tan hermoso era, que Afrodita se enamoró de él apenas lo vio. Por eso, decide recogerlo y entregárselo a Perséfone/Prosérpina (Reina del inframundo) para que lo cuide y crie. Cuando Adonis se convirtió en el joven más bello de todos, Afrodita fue en busca de su amor, pero Perséfone no se lo entregó, ya que ella también se había enamorado de él. Aquí nace la disputa de ambas Diosas por Adonis.
Para encontrar una solución, acuden a Zeus. El mismo decide que Adonis pasará un tercio del año con cada una, y el tercio faltante, con la que él quisiera. “La que él quisiera” era Afrodita y con ella Adonis pasaba la mayor parte del año. Pero Adonis no pudo ver los celos del amante de Afrodita: Ares/Marte. El Dios de la Guerra, y derramamiento de sangre, se transformó en un Jabalí, y durante una salida de casería de Adonis, lo ataca y lo hiere de muerte.
Afrodita acude a él, que agonizaba sobre su propia sangre, sembrando lágrimas que se convertían en rosas al tocar al suelo (Está es la escena que recrea Waterhouse). En su desesperación, y con algo de culpa, se clava una espina y su sangre torna de rojo las rosas que antes eran solamente blancas.
Finalmente Afrodita derrama néctar en la sangre de Adonis y surge una anémona. La vida de esta hermosa flor es corta, al igual que el amor de ellos.

"Ulises y las Sirenas" de John William Waterhouse



"Me dijo la soberana Circe:

Primero llegarás a las Sirenas, las que hechizan a todos los hombres que se acercan a ellas. Quien acerca su nave sin saberlo y escucha la voz de las Sirenas ya nunca se verá rodeado de su esposa y tiernos hijos, llenos de alegría porque ha vuelto a casa; antes bien, lo hechizan éstas con su sonoro canto sentadas en un prado donde las rodea un gran montón de huesos humanos putrefactos, cubiertos de piel seca. Haz pasar de largo a la nave y, derritiendo cera agradable como la miel, unta los oídos de tus compañeros para que ninguno de ellos las escuche. En cambio, tú, si quieres oírlas, haz que te amarren de pies y manos, firme junto al mástil, que sujeten a éste las amarras, para que escuches complacido, la voz de las dos Sirenas; y si suplicas a tus compañeros o los ordenas que te desaten, que ellos te sujeten todavía con más cuerdas."

"La muerte de Marat" de Jacques Louis David


Jean-Paul Marat era un periodista-activista francés con gran influencia y participación en la época del terror de la revolución francesa liderada por los Jacobinos. El 13 de Julio de 1793, Charlotte Corday, una joven simpatizante de los girondinos (una rama más moderada de la revolución) logró ingresar en su domicilio y asesinarlo con un cuchillo mientras él se relajaba en su bañera. Charlotte buscaba evitar la constante elaboración de listas negras para la guillotina que Marat escribía mientras se bañaba.
A partir de ese momento, Marat se convirtió en el mártir Jacobino.

" La liberad guiando al pueblo" Eugene Delacroix


El tema de la obra es la insurrección burguesa que tuvo lugar los días 27, 28 y 29 de julio de 1830 (denominadas «las Tres jornadas gloriosas»). La revuelta se inició como protesta contra una serie de ordenanzas que restringían libertades ciudadanas durante la monarquía de Carlos X. Finalmente fue expulsado del trono y sustituido por Luis Felipe de Orleans, el llamado Rey burgués.

Eugene Delacroix no participó de las revueltas y se sintió muy mal. Para remediarlo, pintó este cuadro en honor a sus compañeros. Pero esta vez, no se iba a quedar afuera de la barricada y se pintó a él mismo. Eugene es el de la galera y fusil a la izquierda de la Libertad.

"Pigmalión y Galatea" de Jean-Leon Gerome



Pigmalión, rey de Chipre, buscó durante muchísimo tiempo a una mujer con la cual casarse. Pero con una condición: debía ser la mujer perfecta. Frustrado en su búsqueda, decidió no casarse y dedicar su tiempo a crear esculturas preciosas para compensar la ausencia. Una de estas, Galatea, era tan bella que Pigmalión se enamoró de la estatua.
Mediante la intervención de Afrodita, Pigmalión soñó que Galatea cobraba vida:

“Pigmalión se dirigió a la estatua y, al tocarla, le pareció que estaba caliente, que el marfil se ablandaba y que, deponiendo su dureza, cedía a los dedos suavemente, como la cera del monte Himeto se ablanda a los rayos del Sol y se deja manejar con los dedos, tomando varias figuras y haciéndose más dócil y blanda con el manejo. Al verlo, Pigmalión se llena de un gran gozo mezclado de temor, creyendo que se engañaba. Volvió a tocar la estatua otra vez y se cercioró de que era un cuerpo flexible y que las venas daban sus pulsaciones al explorarlas con los dedos.”

Al despertar, Pigmalión se encontró con Afrodita, quien, conmovida por el deseo del rey, le dijo "mereces la felicidad, una felicidad que tú mismo has plasmado. Aquí tienes a la reina que has buscado. Ámala y defiéndela del mal". Y así fue como Galatea se convirtió en humana.

"La historia de Nastagio degli Onesti"-Episodio Tres de Sandro Boticelli


«El infierno de los amantes crueles» es una obra de Boccaccio basada en una historia de amor. Nastagio degli Onesti (un joven de Rávena) era rechazado por su amada y la tristeza lo absorbía día y noche. Un tarde, caminando por el bosque, ve a una mujer perseguida por un jinete, quien la ataca y mata; sin embargo, ella se levanta y vuelve a repetirse la casería sin fin.
La mujer lograba resucitar y volver a sufrir la muerte porque no era una mujer común, sino un fantasma. Todo correspondía a una maldición que se le había otorgado por no corresponder con las pretensiones de su hombre, que terminó suicidándose. Nastagio aprovecha esta situación y organiza un banquete para que su amada también se testigo de tan terrible castigo por no corresponder al amor. Finalmente, y gracias a este plan, Nastagio logró casarse con su mujer.

Boticelli representa esta historia en 4 cuadros. Fue un pedido de Lorenzo de Médici como regalo de bodas para un matrimonio joven amigo de la familia. En los cuadros se ven los escudos de armas de las familias de los novios (Pucci y Bini) y obviamente, el de los Médici.

Caronte



Este señor, es el barquero del Hades (Dios del inframundo), el encargado de guiar las sombras errantes de los difuntos recientes de un lado a otro del río Aqueronte si tenían un óbolo para pagar el viaje, razón por la cual en la Antigua Grecia los cadáveres se enterraban con una moneda bajo la lengua. Aquellos que no podían pagar tenían que vagar cien años por las riberas del Aqueronte, tiempo después del cual Caronte accedía a portearlos sin cobrar.

"El rapto de Europa" de Valentin Serov



Europa era hija de los reyes fenicios Agenor y Telefasa, de Tiro. Zeus se enamoró de ella, y envió a Hermes para que condujera el ganado de Agenor hasta la costa, donde ella solía pasear junto a sus compañeras. El Padre de los Dioses se unió al rebaño, disfrazado de toro blanco para atraer la atención de Europa. Ella, al ver que el toro era manso, comenzó a jugar con él, adornándole el cuello y los cuernos con guirnaldas de flores, y acabó sentándose en su lomo. Entonces, el toro empezó a caminar hacia la orilla del mar, metiéndose mar adentro con Europa sobre su lomo. Al llegar a la isla de Creta, salió del agua y allí se transformó en águila y violó a Europa en un bosque de sauces. De esta unión, nacieron tres hijos: Minos, Radamantis y Sarpedón. Finalmente, Asterión, rey de Creta, se casó con ella y adoptó a sus hijos.

"Orfeo y Eurídice" de George Frederic Watts



Orfeo estaba desposado con la Ninfa Eurídice, de la que estaba profundamente enamorado.
Un día que ella estaba paseando por la orilla de un río, se encontró con el pastor Aristeo. Cautivado por su belleza, Aristeo se enamoró de ella y la persiguió por el campo.
Eurídice trató de escapar, pero mientras corría tropezó con una serpiente, que la mordió con su letal veneno. Abatido por su pérdida, Orfeo decidió viajar a los infiernos (de los que ningún mortal habría retornado jamás), para lograr que le fuera devuelta su esposa.
A Perséfone (Proserpina), reina del mundo subterráneo, le conmovió tanto su pena, que accedió a su petición a cambio de que no mirarse a Eurídice en el camino de vuelta a la luz. Pero a medida que se acercba el final de su viaje, Orfeo, no pudo evitar mirar hacia atrás para comprobar que su amada seguía junto a él. Al mirar se desvaneció ante su ojos y la perdió para siempre. 

Orfeo nunca se recuperó y vivió con ese sufrimiento el resto de sus días.

"Perseo" de Benvenuto Cellini



Perseo era hijo de Dánae y Zeus. Luego de naufragar, y ser rescatador por un pescador, son llevados a la isla de Séfiros donde el rey Polidectes se enamorá de su madre . Pero como cualquier hijo que protege a su madre, Perseo llega a ser un obstáculo para Polidectes, de modo que éste idea un plan para conquistar a Dánae. Les hace creer a todos que quiere conquistar a la princesa Hipodamia, que es una entusiasta de los caballos, así que todos sus nobles prometen regalarle uno para que la conquiste.
-"Y tú, Perseo, ¿qué me darías para conquistar a la princesa?"- dijo Polidectes
-"Yo te traería la cabeza de la Gorgona Medusa"- dijo orgulloso y seguro de sí mismo. Tal como había previsto Polidectes, la trampa resultó exitosa.
Al día siguiente todos se presentan con sus mejores caballos. Perseo, avergonzado, no tiene nada que dar, pero promete traer uno él también. "No Perseo, tú me traerás la cabeza de Medusa" le dice Polidectes.
Las Gorgonas son tres hermanas: Eurílae, Esteno y Medusa. Sólo esta última es mortal. Son unos seres horribles con sus cabellos llenos de serpientes y con un don que deja a todos convertidos en piedra si las miras a los ojos.
De repente, Atenea se le aparece a Perseo y le da instrucciones de lo que tiene que hacer. Debe ir en busca de las Grayas. Estas son hermanas de las Gorgonas. Al contrario que ellas, no viven al otro lado del mundo sino en los confines de éste.
Las Grayas no son jóvenes ni viejas, simplemente han nacido con aspecto de ancianas. Están tan unidas que tienen un solo ojo y un solo diente para las tres.
El ojo nunca descansa, ya que se lo pasan por turnos al igual que el diente que lo utilizan para devorar a los incautos que se cuelen en sus aposentos. En un momento de descuido, cuando las Grayas se pasan el ojo, Perseo actúa y les quita el ojo, ahora son vulnerables. Las Grayas les suplican a Perseo que por favor les devuelva el ojo, Perseo accede pero antes deben decirle dónde se encuentran sus hermanas las Gorgonas. Sin mas remedio aceptan.
Una vez sabido el lugar donde están las Gorgonas, Perseo cuenta con la ayuda de los dioses y de las ninfas. Hades le da su casco que tiene el poder de la invisibilidad, Hermes le presta sus sandalias voladoras, Atenea le da la hoz con la que Cronos cortó los testículos de su padre Urano (el cielo). Por último, le entregan unas alforjas en las que guardar la cabeza de Medusa.
Perseo llega donde se encuentran las Gorgonas. Están dormidas mientras las observan las innumerables estatuas que ellas han convertido en piedra. Atenea acude en su ayuda y hace que Medusa se refleje en el escudo para que desaparezca su poder. Perseo guiado por la imagen reflejada corta la cabeza de Medusa y huye con las sandalias aladas.
Luego regresa a Sérifos, allí les esperan Dictis y Dánae refugiados en un templo a causa del acoso del rey Polidectes. Él piensa que se ha librado de Perseo, pero lo que no sabe es que planea una venganza contra él. Perseo se presenta ante él y y ante su corte. Mientras se burlaban de él, saca la cabeza de Medusa de su bolsa y mirando para otro lado, todos quedan petrificados con una expresión de incredulidad en sus rostros, en especial Polidectes. Perseo devuelve todos los objetos mágicos y le regala a Atenea la cabeza de Medusa, que desde ese momento ella incorpora a su escudo.

“La balsa de la medusa” de Théodore Géricault.




Sin lugar a dudas, “La balsa de la medusa” de Théodore Géricault, es uno de los cuadros más impactantes de la modernidad; y quizás eso se deba a que detrás de una fuerte imagen, hay una fuerte historia real.
En 1816, la fragata “La méduse” de la armada francesa, partía hacia Senegal para recuperar su colonia por parte de Inglaterra. En su afán de querer llegan antes de tiempo, se encalló en un gran banco de arena a 60km de la costa de África. Pasaron los días, y al no recibir ayuda, decidieron viajas a la costa en los botes de salvamente. Pero los mismos no alcanzaron para todos. Ciento cuarenta y seis personas tuvieron que crear una balsa y partir o quedarse en la fragata y morir. Y sin saberlo, esta improvisada balsa con su tripulación iba a ser inmortalizada en un museo francés…
Luego de 13 días de naufragar, un buque los encontró, pero con solo 15 personas a bordo. 
Los sobrevivientes relataron escenas de canibalismo, desesperación, suicidios y asesinatos. Todo en un rectángulo de 20m x 7m.
El gobierno francés trató de ocultar la noticia, ya que era un verdadero papelón para el regreso de los borbones con Luis XVIII luego de haber podido derrotar a Napoleón.
Sin embargo, para Théodore Géricault este hecho debía de conocerse, y si la prensa no podía, lo haría el arte. Por eso se considera, más allá de una gran obra de arte, una protesta política.
Y realizando un análisis personal, el cuadro nos recuerda cómo la actitud que tomamos frente a diferentes pormenores en la vida, puede salvarnos o matarnos. 
El cuadro narra el momento en cuando los náufragos notan un barco lejano. Claramente puede ser el momento e salvación o no. Sin embargo, la actitud de cada uno de los náufragos, define cada posible actitud que uno puede tomar ante un problema en su vida. La mitad de la izquierda de la balsa, claramente, es la actitud de la resignación y la entrega. En el extremo yacen los cadáveres, los moribundos y un hombre sentado de barba blanca (mirando hacía el otro lado) con un rostro de desesperanza. Luego, de apoco, y mientras nos corremos hacia la derecha, las actitudes de los náufragos comienzan a ser positivas. El clima empieza a cambiar hasta llegar a un personaje clave: Aquel joven de espaldas, mirando hacia el barco, agitando un trapo rojo en busca de ser vistos y poder ser rescatados. Aquel joven de espaldas que les devolverá la esperanza de la vida. 
Lo interesante, es que el viejo de la izquierda, de barba blanca y rostro desesperanzador, posee el mismo trapo rojo del joven que lo agita buscando una oportunidad. ¿Y saben qué? Finalmente fueron rescatados.

"Los fusilamientos del tres de mayo" de Francisco de Goya



En 1804, Napoleón Bonaparte era proclamado emperador y Europa se disputaba entre su influencia y la de Inglaterra. Para ganar en el terreno económico, obligó a todos los países del antiguo continente a no comerciar con el reino Unido. Todos atacaron la orden, menos uno. Había un país que no iba a dejar de lado su eterna alianza con la corona británica, y menos caer en los caprichos de un nuevo personaje. Ese país era Portugal. 
Luego de varias amenazas, y no conseguir una respuesta, Napoleón decide invadir el país. En la estrategia para llegar a Lisboa, el ejército francés debería pasar por España. En un comienzo, iba a ser solo una ruta, pero ya estando dentro del país, decidieron también quedarse con él. 

Era 1808, cuando Napoleón quita del trono a Carlos IV y Fernando VII (es en este momento cuando aprovechamos para exigir una junta que iba a terminar en la Revolución de mayo) y pone a su hermano Pepe “Botella” en el cargo. 
En poco tiempo los españoles inician su propia guerra de la independencia ante las garras del imperio francés. 
El cuadro de Goya, testigo de la época, refleja los fusilamientos que realizó el ejército de napoleón un tres de mayo de 1808 contra la resistencia madrileña.

"Ménades"



Eran seres mitológicos divinos, relacionadas siempre con el dios Dioniso (Baco, en la mitología romana). Las ménades fueron las encargadas de criar al dios, y cuando éste creció, les poseyó dejándolas en un estado de permanente "locura", un frenesí y una euforia continuos. Se las conocía como mujeres en estado salvaje y de vida insana con las que era imposible razonar.

Eran mujeres que, en las fiestas de Baco, se emborrachaban y vagaban por los campos y, según cuentan, saciaban su hambre con la carne cruda de los animales que cazaban. También se dice que, molestas con Orfeo porque después de perder a Eurdice no miraba a ninguna mujer, estando bebidas, lo sacrificaron y le cortaron la cabeza lanzándola a un río.

"Ofelia" de John Everett Millais



La joven noble danesa, Ofelia es uno de los personajes creados por el autor inglés William Shakespeare para su obra de teatro, Hamlet.
Ofelia, hija de Polonio y hermana de Laertes, es la prometida del Príncipe Hamlet cuando éste se entera del asesinato de su padre a manos de su tío. A priori, su padre no cree que la relación entre Hamlet y su hija sea posible, pero, tras una primera prohibición, acepta que los jóvenes se vean.
Tras una confusión, Hamlet mata a Polonio, tomándolo por su tío Claudio. La muerte de su padre hace que Ofelia pierda la razón y caiga en un estado entre la locura y la infancia que termina con su muerte al caer a un río, donde murió ahogada.


Al final del acto cuarto de Hamlet la reina Gertrudis cuenta a su marido y a Laertes la muerte de Ofelia:

“Hay un sauce de ramas inclinadas sobre el arroyo
que en el cristal del agua deja ver sus hojas cenicientas.
Con ellas hizo allí guirnaldas caprichosas,
y con ortigas, y margaritas, y esas largas orquídeas
a las que los pastores deslenguados dan un nombre grosero,
pero nuestras doncellas llaman dedos de muerto.
Cuando estaba trepando para colgar su corona de hojas
en las ramas sesgadas, una, envidiosa, se quebró,
cayendo ella y su floral trofeo
al llanto de las aguas. Su vestido se desplegó,
y pudo así flotar un tiempo, tal como la sirenas,
mientras cantaba estrofas de viejos himnos,
como quien es ajeno al propio riesgo,
o igual que la criatura oriunda de ese elemento
líquido. No pasó mucho tiempo
sin que sus ropas, cargadas por el agua embebida,
arrastraran a la infeliz desde sus cánticos
a una muerte de barro.”

“Orestes perseguido por las Furias o por el remordimiento” de William-Adolphe Bouguereau.



Orestes era un joven ateniense que espera el retorno de su padre de la guerra de Troya. Al regresar, sorprendió a su mujer, la madre de Orestes, con un amante. Ambos entraron en combate, y lamentablemente, el padre de Orestes, muere por defender su amor. Desde ese momento, Orestes juró vengar la muerte de su padre.
Luego de matar al asesino de su padre, Orestes enloquece y es perseguido por las Erinias (furias) que son personificaciones femeninas de la venganza que perseguían a los culpables de ciertos crímenes. 
Intentando poder evitar esta persecución constante, le pide ayuda a Atenea, quien le asilo en su templo.
Finalmente, Atenea organiza un juicio formal del caso ante el Areópago, tribunal formado por doce jueces áticos. Las Erinias exigen su víctima, Orestes alega el mandato de Apolo, los votos de los jueces quedan divididos equitativamente y Atenea, con su voto decisivo, declara inocente a Orestes.

"Lata de Sopa Campbell (Tomate)" de Andy Warhol



El arte Pop se relaciona con la cultura de masas surgida del consumismo de los años cincuenta y sesenta. Reivindica las imágenes del cine, la publicidad o el cómic (Lichtestein), como nuevos íconos de la sociedad de consumo.Las obras de Warhol transmiten una sensación de artificialidad y de irrealidad, reflejo de la vida americana, mecanizada y deshumanizada. 
Es más, la técnica es la serigrafia, que se basan en el concepto de la repetición de la obra de arte. Todo es una crítica de la sociedad de consumo.

Warhol es testigo de esta era de consumismo dónde la gente basa el sentido de su vida en tener, poseer cosas materiales. Entonces él les responde con el arte que debería corresponderles, y lleva esos elementos materiales a los cuadros y los hace arte.

"Eco y Narciso" de John William Waterhouse



Eco era una oréade (ninfa de la montaña) del monte Helicón. Fue criada por ninfas y educada por las Musas. Como toda ninfa, era una protegida y mimada por Zeus; sin embargo, ella tenía algo especial: una hermosa voz. 
Eco, no solo llegó a intimar con Zeus (casi una condición básica para ser ninfa) sino que además, lo cubría de sus demás infidelidades con su esposa Hera. Con su hermosa voz, Eco podía iniciar grandes conversaciones que distraían a la esposa de Zeus de la vigilancia de su pícaro marido. Pero un día, Hera se dio cuenta de esto. 
El castigo fue terrible para Eco, le quitó su don de poder iniciar grandes conversaciones; Eco sólo iba a repetir la última palabra de su interlocutor.
Con terrible castigo, la ninfa se sintió fuero del mundo sociable y se recluyó en el bosque.
Pero su objetivo de aislamiento no se le iba a cumplir tan fácilmente. Había un joven en esos pagos, un joven muy bello, del cual ella se enamoró.
Este muchacho era Narciso. Muy hermoso pero despreciaba el amor de todos. Cuanto más se enamoraban las doncellas de él, él más las despreciaba. Claro que Eco, no sabía esto.
Pasaban los días y Eco lo espiaba desde los arbustos. No sabía cómo acercarse a él, ya que no podía declararle su amor como consecuencia del castigo que le propuso Hera.
Pero un día, Eco pisa una rama generando un ruido del cual Narciso quiso saber su origen y preguntó «¿Hay alguien aquí?», Eco respondió: «Aquí, aquí». Incapaz de verla oculta entre los árboles, Narciso le gritó: «¡Ven!». Después de responder: «Ven», Eco salió de entre los árboles con los brazos abiertos. Narciso cruelmente se negó a aceptar su amor, por lo que la ninfa, desolada, se ocultó en una cueva y allí se consumió hasta que sólo quedó su voz. Para castigar a Narciso por su engreimiento, Némesis, la diosa de la venganza, hizo que se enamorara de su propia imagen reflejada en una fuente. En una contemplación absorta, incapaz de apartarse de su imagen, acabó arrojándose a las aguas. En el sitio donde su cuerpo había caído, creció una hermosa flor, que hizo honor al nombre y la memoria de Narciso.

"Judith I" de Gustav Klimt



Se relata que el rey de Babilonia Nabucodonosor envió a Holofernes a vengarse de las naciones del oeste que habían evitado ayudar a su reino. El general puso sitio a Betulia y la ciudad casi se rinde. Fue salvada por Judith, una bella viuda judía que se introdujo en el campamento de asedio de Holofernes, compartió banquete con él y lo embriagó. Judith lo decapitó mientras dormía. Según relata la Biblia, ella regresó a Betulia con la cabeza del decapitado y los judíos vencieron al enemigo.

"Selene y Endimión" de Ubaldo Gandolfi



Cuenta la historia que Selene (diosa de la Luna) como tantas noches se había agachado para observar la silenciosa Tierra una vez caído ya el día . De este modo , observó a lo lejos un bello pastor que dormía , tanta fue la admiración ante la perfección de Endimión que decidió acercarse para poder contemplarlo mejor. Cuando ya estaba a unos centímetros de él , sus labios poco a poco se acercaron a su boca de forma imparable , era una sensación que nunca había experimentado y que , por ello, le aterrorizaba enormemente pero , aún así no pudo parar hasta sellar con un beso sus dulces labios. Solamente fueron unos segundos porque el muchacho se despertó sobresalto consiguiendo ver fugazmente la indudable belleza de la diosa pero la rapidez del momento hizo que el pastor creyera que todo había sido un sueño.
A la noche siguiente Selene aún debatía consigo misma el volver a bajar a la Tierra para poder tocar de nuevo los suaves labios del joven.La diosa recordaba la promesa que le había hecho a su padre , Júpiter, de permanecer soltera y virgen ; pero el amor que sentía era más fuerte, así que como quién tiene un deseo prohibido decidió bajar a escondidas una noche y otra y otra...hasta que finalmente esta rutina se convirtió en necesidad.
Su amor llegó a ser tan grande que el propio Endimión pidió al padre de su amada que le concediese el sueño eterno para poder seguir con esta loca relación para siempre.El deseo fue otorgado y así Selene llevó a su amado a la cueva sagrada del monte Latmos a donde iría todas las noches , después de haberse puesto la Luna , para verlo y poder rozar sutilmente sus labios mientras este descansaba en un sueño infinito sin llegar nunca a envejecer ni morir , consiguiendo tener un amor eterno...

"Icaro y Dedalo" de Paul Rubens




Icaro estaba retenido junto a su padre en la isla de Creta por el rey de la isla, llamado Minos.
Dédalo decidió escapar de la isla, pero dado que Minos controlaba la tierra y el mar, Dédalo se puso a trabajar para fabricar alas para él y su joven hijo Ícaro. Enlazó plumas entre sí uniendo con hilo las plumas centrales y con cera las laterales, y le dio al conjunto la suave curvatura de las alas de un pájaro. Ícaro a veces corría a recoger del suelo las plumas que el viento se había llevado o ablandaba la cera.
Cuando al fin terminó el trabajo, Dédalo batió sus alas y se halló subiendo y suspendido en el aire. Equipó entonces a su hijo de la misma manera, y le enseñó cómo volar. Cuando ambos estuvieron preparados para volar, Dédalo advirtió a Ícaro que no volase demasiado alto porque el calor del sol derretiría la cera, ni demasiado bajo porque la espuma del mar mojaría las alas y no podría volar. Entonces padre e hijo echaron a volar.
Pasaron las islas de Samos, Delos, Paros, Lebintos y Calimna, y entonces el muchacho comenzó a ascender. El ardiente sol ablandó la cera que mantenía unidas las plumas y éstas se despegaron. Ícaro agitó sus brazos, pero no quedaban suficientes plumas para sostenerlo en el aire y cayó al mar. Su padre lloró y lamentando amargamente sus artes, llamó a la tierra cercana al lugar del mar en el que Ícaro había caído Icaria en su memoria.

"Artemisa, Enopión y la muerte de Orión " Johann Carl Loth


Artemisa era la diosa de la caza, de los animales salvajes y de la Luna mientras que su hermano gemelo Apolo era el dios de la luz, de la profecía, de las artes y del Sol.
Orión por su parte era un gran cazador, conocido por todos, entre sus aventuras fue empleado por el rey Oenopión para que matara las feroces bestias que estaban aterrorizando a los habitantes de la isla de Chios y se decía de él que perseguía las bestias en el Hades y en los cielos.
En una ocasión Artemisa y Orión se conocieron en la isla de Creta mientras este cazaba acompañado de su fiel perro Sirio, entre ambos existe en seguida una atracción mutua, el es un gran cazador y ella la diosa de la caza a quien siempre ha rendido culto y tenido en sus oraciones.
Artemisa estaba enamorada de Orión. Era muy feliz y pasaba muchos días cazando con él. Apolo, su hermano, sintió celos de que le prestara más atención a Orión que a el mismo, se quejaba de que la Luna había dejado de iluminar la noche porque ella había desatendido a sus labores de diosa, a su vez pensaba que una diosa como ella no debería enamorarse de un simple mortal, por ello decidió acabar con la vida de Orión enviando un escorpión gigante a matarle.
Orión atacó primero con flechas y luego con su espada al monstruoso escorpión, pero la coraza del animal resistía cualquier arma que utilizase contra él, viendo la imposibilidad de vencer a este ser y con ayuda de su perro Sirio consiguió zafarse del animal y escapar nadando hacía la isla de Delos.
Apolo se percató que su plan de acabar con Orión había fallado, pero conociendo la destreza con el arco de su hermana decidió engañar a Artemisa para que fuese ella misma quien acabará con la vida de Orión.
Para hacerlo la desafió a acertar a un objetivo en el mar que apenas visible con una flecha (desde la orilla invitó a poner a prueba sus habilidades con el arco con varios objetos distantes, siendo el último uno que flotaba en el mar y que después descubriría apenada que se trataba de Orión nadando hacía la isla de Delos).
Artemisa no descubrió su terrible error hasta que el cuerpo de Orión llegó a la orilla. Después de llorar su muerte durante días, envió el cuerpo de Orión y el de su perro de caza a las estrellas, convertidos en la constelación de Orión y en la estrella Sirio respectivamente.
En astronomía Orión, el Cazador, es la constelación más bonita e interesante del cielo. Sus estrellas brillantes y visibles desde ambos hemisferios hacen que esta constelación sea reconocida universalmente. Sirio es la estrella que está debajo de Orión, es la estrella Alfa de la constelación canis Mayor y la más brillante del cielo. Fue nombrada por el pueblo babilónico como "la Estrella del perro" por estar junto al cazador Orión.
En el cielo se encuentra también la constelación del Escorpión (Scorpius) que perseguía a Orión, dicha constelación se encuentra en el punto más alejado de la bóveda celeste de tal forma que cuando Orión desaparece de la bóveda celeste es cuando hace su aparición la constelación de escorpión. Mientras que Orión aparece durante el invierno, Scorpius lo hace en el verano, perpetuando su lucha continuamente.

"Victoria alada de Samotracia"


La bella escultura fue descubierta en 1863, en la isla griega de Samotracia, por un arqueólogo francés amateur. Inmediatamente se dieron cuenta, que por su género, postura y alas, se trataba de una representación de la diosa Niké que databa de 109 a.C.
Niké era la diosa de la Victoria. Algunas de sus cualidades eran la de poder correr y volar velozmente (por eso sus alas). Pero su principal aporte, era el de poder generarle el triunfo y la buena suerte a los que le rindan culto (por eso muchas veces se la representa con una corona de laureles en su mano).
En esta escultura en particular, Niké estaba esculpida para posar sobre la proa de un barco de guerra.
Vestida con un fino chitón, dejando ver toda su sensualidad, Niké era una hermosa figura femenina, que sobre un pedestal, recibía las fuertes olas llevando el barco hacia la gloria.

"Calisto y Artemisa (Zeus)" de Federico Cervelli




Calisto era una ninfa del cortejo de Artemisa, pero no era cualquiera, era su preferida.
Artemisa (Diosa de la cacería, la virginidad, los nacimientos y la luna) era el emblema del poder, la independencia y el reconocimiento de las mujeres. Las ninfas que la seguían, renunciaban a la vida de esposas que le proponía la sociedad machista griega. Por lo tanto, eran un grupo de mujeres, vírgenes, hermosas, que se alimentaban de la naturaleza, cazando y viviendo sin hombres.
Sin embargo, eso no significaba que no iban a ser deseadas por los mismos, hasta quizás eran las más deseadas por su condición. Eran un verdadero desafío. Un gran desafío que se animó a llevar a cabo, un Dios (que no le iba nada mal con las mujeres) y que es un experto en estrategias de conquista: Zeus.
Calisto, era muy bella, Y el Dios del Olimpo iba a idear cualquier maniobra para poder tenerla. Ante todo, tenía en cuenta, que si se presentaba como hombre, no iba a tener chances, entonces decide transformarse en una mujer para poder acercarse a ella. Pero no se transformaría en cualquier mujer, porque el objetivo era seducirla. Tenía que ser una mujer a la cual Calisto no pudiera resistirse a sus encantos. Zeus, muy inteligentemente, decidió transformarse en Artemisa.
Una tarde, Zeus (transformado en Artemisa) la engaña, la aparta del grupo y la seduce. Calisto se entrega, pensando que es artemisa. La ninfa no duda, hasta que es penetrada y sale a luz el cuerpo masculino de Zeus. 
Asustada y avergonzada, Calisto vuelve al grupo con las demás ninfas, pero sin saber, que había quedado embarazada. 
Pasado el tiempo, mientras todas se bañaban desnudas en un rio luego de una ardua cacería, la panza de Calisto evidenció su embarazo. Artemisa la acusó de no cumplir con el pacto de castidad. No era más una virgen y debió abandonar el grupo. 
Calisto, se internó sola en el bosque a sufrir su castigo por un hecho que no buscó, sin embargo, le faltaría sufrir más.
Hera, la esposa de Zeus, se entera (una vez más) de las aventuras de su marido y decide descargar su ira contra Calisto. Una noche, mientras la ninfa dormía, la transforma en una osa para que el grupo de Artemisa la cace como a un animal más. Efectivamente, Calisto se despierta, sin saber que era una osa, y sus ex compañeras la matan. La matan sin saber que era ella.
Pero Zeus, no iba a dejarla morir a su amante y a su futuro hijo. La rescata del mundo de los mortales y la lleva al cielo convirtiéndola en una constelación (La osa mayor) para que viva por siempre. 
Finalmente, el hijo de ambos nace y fue el famoso rey Arcas (Que luego Zeus también lo llevara al cielo y será convertido en la osa menor, así madre e hijo podrán estar juntos para siempre).